Juan Manuel "Pancho" Torres destacó el ejemplo de Alfonsín en la apertura de sesiones

Además del intendente con su discurso ordinario, hubo un homenaje especial en las palabras del concejal de la UCR local. "La vanidad no anidó en él, sí el profundo sentido hacia un compromiso superior", marcó.

Durante la apertura de las sesiones ordinarias, en el primer piso del palacio municipal, anoche, hubo palabras de Juan Manuel "Pancho" Torres, concejal por la Unión Cívica Radical de Mercedes, en las que habló tras el fallecimiento de Raúl Alfonsín sobre su figura y ejemplo.

"Le tocaron las circunstancias más adversas: Reagan en el gobierno Norteamericano, Thatcher en el de Inglaterra y el neoliberalismo en auge; latinoamérica en poder de gobiernos autoritarios; los productos agropecuarios con precios por el suelo, acompañados por los subsidios aplicados en los países centrales; desenvolverse en los 80, que luego fuera calificada como la década perdida en economía; orientar la salida de la noche más tenebrosa conocida por el país generada por una dictadura que dejó tierra arrasada tras de sí, el mal absoluto encarnado en el terrorismo de estado, una guerra inhumana e incomprensible, una deuda externa descomunal que aún nos condiciona, el aparato productivo devastado, las arcas del Estado vacías sin plata siquiera para pagarle los empleados estatales cuando asumió el gobierno, la corrupción y la injusticia social enseñoreadas en todo el territorio. Debió soportar catorce paros generales, tres asonadas militares y el copamiento terrorista de una unidad militar, la oposición del poder económico concentrado, la de ciertos sectores de la Iglesia, la rigidez de una concepción anacrónica de las corporaciones y la incomprensión y deserción muchas veces de propios y extraños, cuando el suyo era un proyecto común, de unidad nacional.

"Todo eso lo enfrentó con voluntad de acero, lucidez e imaginación en la búsqueda de un Norte que, ni aún en los momentos más críticos, confundió. Cualquiera en circunstancias tan críticas y contradictorias se desorienta y se pierde hasta caer en el desatino o en la debilidad de claudicar y entregarse. Pero él, con la vista puesta en un horizonte que pareciera haber sido el único en verlo con anticipación, a pesar de los obstáculos, resistió, se sobrepuso a todo y nos entregó un camino a seguir ya sin retorno.

"En la Recoleta Antonio Cafiero lo definió como un elegido que asumió en plenitud su destino y trascendió las fronteras partidarias.

"Por si hubiera dudas, en su discurso de despedida, José Sarney, ex presidente de Brasil, lo reconoció como el estadista de latinoamérica porque al conjuro de su acción de gobierno contribuyó a la democratización de diversos países hermanos sometidos a regímenes autoritarios, primero, y luego a que quedaran desactivadas las hipótesis de conflicto existentes y alimentadas hasta entonces entre Argentina y Brasil y con Chile, dando inicio a las políticas de integración regional.

"Estadista, agrego por mi parte, reconocido en el mundo por su liderazgo democrático y su política de derechos humanos. Su compromiso con la libertad, con la democracia y con la justicia social lo definen. Fue cofundador de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en tiempos en que la Triple A ensangrentaba el país; tras el golpe del 76, como abogado, fue de los pocos que se atrevió a firmar habeas corpus y como militante político solicitadas reclamando por los desaparecidos; además se pronunció en contra de la locura de Malvinas. Ya candidato, anunció el juzgamiento de las cúpulas militares genocidas, y a dos días de haber asumido, firmó los decretos ordenando su juzgamiento y la creación de la CoNaDeP. El llamado Juicio a las Juntas, único en el mundo, lo impulsó y sostuvo en la más absoluta soledad, terminando así con 50 años de militarismo en Argentina.

"Por su parte, Fernández Meijide contó cómo lo conoció cuando en plena dictadura acudió, buscando una respuesta ante la dasaparición de su hijo adolescente, a un pequeño grupo de personas que luchaba por los derechos humanos, tiempos donde, remarcó, hubo quienes tuvieron el coraje suficiente para superar el miedo que imperaba por entonces y aún luego de instalado el gobierno democrático por los juicios a los militares. Y, agregó, que más tarde, se enojó con él cuando la ley de obediencia debida pero que luego comprendió el sentido profundo de esa decisión.

"Estamos hablando de alguien que dio un contenido fundacional a su gobierno, concebido para ser asentado irrenunciablemente sobre bases morales en mira generar una nueva Argentina. Alguien cuya lucha trascendió los límites temporales de su mandato, asumiendo en plenitud la tarea de consolidar una República Democrática, aunque a veces tuviera en ese tránsito que dejar a conciencia jirones de su fama o imagen. La vanidad no anidó en él, sí el profundo sentido hacia un compromiso superior.

Un elegido al decir de don Antonio. Un elegido que asumió su designio, un elegido como Irigoyen, Evita y Perón y no más a lo largo del siglo veinte, esa es la razón por la cual el pueblo, único juez inapelable con ese derecho, lo puso decididamente junto a ellos.

"Por eso, a mí, que tuve la fortuna de poder frecuentarlo luego de que dejara su presidencia, lo que me llevó a tener una clara percepción del sentimiento popular hacia él, me llamó la atención que cierto periodismo y ciertos analistas que suelen buscar interpretaciones alambicadas, se mostraran sorprendidos de las masivas muestras de dolor, de adhesión y de reconocimiento que se vivieran por estos días en las calles de Buenos Aires y en el resto del país. Muestras de dolor por el vacío que deja su partida, muestras de adhesión y de reconocimiento hacia él y sólo esencialmente para él.

"Ha muerto, pero tengo la certeza de que su ejemplo, su manera de hacer docencia política que asumía como deber, trascenderá los tiempos y que su voz seguirá repicando, y esa prédica tan suya será más escuchada y será mejor comprendida, que antes de ese tan duramente triste 31 de marzo."

http://www.noticiasmercedinas.com/090407ucr.htm

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