Juan Gilberto Ljumberg dio su opinión sobre algunas medidas instrumentadas a nivel global para sobrellevar la crisis.

Entrevistado en exclusiva por nuestro medio, el ex Ministro de Economía de la provincia, Juan Gilberto Ljumberg, consideró que la situación económica y financiera mundial es una situación muy especial y particular que está haciendo que algunos países tomen medidas de tipo proteccionista, y en ese sentido expresó que “no lo considero positivo, a los fines de solucionar el problema global, entrar en un sistema de proteccionismo, porque esto va a llevar a una guerra proteccionista entre los países, va a achicar más el comercio internacional, y a medida que se achique van a ser menos los ingresos de todos, con lo cual considero que en carácter general las medidas proteccionistas no son buenas, ni en Estados Unidos, ni en Brasil, ni en Argentina, ni en ningún otro lado”.
En ese sentido, comentó que “hay que dejar que fluya el comercio, porque el comercio que fluye es el que genera oportunidad de negocio, el que hace que haya generación de riqueza, y por lo tanto, es la única posibilidad de que el estado recesivo en el que entró la economía mundial empiece a recuperarse y no se transforme en una recesión, todas las medidas proteccionistas lo que van a hacer es agudizar la recesión, con el riesgo de caer en una depresión, que es muy serio”.

En cuanto a la devaluación del peso argentino, y consultado sobre las opiniones de otros especialistas, Ljumberg coincidió en que la medida “es facilista, y además coincido en que la competitividad de un país no puede basarse en lo que se llama “el tipo de cambio competitivo”, este ha sido el núcleo del programa económico argentino desde 2002, que ha sido producir una fuerte devaluación del peso con respecto al dólar, esto otorga una competitividad a la producción nacional pero tiene patas cortas, ahora duró 6 años, puede durar menos, porque cuando esto ocurre, los productores y particularmente la industria nacional, y esto es histórico, aprovecha estos mayores pesos que recibe por cada dólar, y no hace ningún esfuerzo por mejorar su productividad, que es la base de una sana productividad, mejorar la base, hacer lo mismo con menos recursos, o, con los mismos recursos, hacer más”.

El ex Ministro consideró que “la única base de la competitividad efectiva sustentable en el largo plazo, de cualquier empresa, persona o país, es mejorar su productividad, los industriales argentinos, en términos generales, siempre han sido muy reacios a esto, siempre se han refugiado en la devaluación, y la devaluación produce un empobrecimiento del pueblo, porque inicialmente pierde su poder de compra, frente a lo cual hace que se pierda contacto con el exterior, y como segundo impacto, genera presiones inflacionarias que terminan impactando en los precios internos, la gente pierde poder adquisitivo y finalmente la inflación alcanza el nuevo valor del dólar con lo cual se impone que los industriales vuelvan a pedir una nueva devaluación, y esta es una carrera sin fin”.

Frente al panorama mundial, Ljumberg consideró que “la Argentina se ve obligada a mantener un tipo de cambio más alto e ir devaluando, en este sentido yo creo que se está haciendo bien en el sentido de no introducir un shock devaluatorio, sino hacerlo gradualmente”.

Comparando los casos de Brasil y Argentina, Ljumberg indicó que “siempre se pone de ejemplo que la Argentina entre 2002 y 2008 duplicó sus exportaciones, que pasaron de 35 a 70 mil millones de dólares, habiendo devaluado en un 350%, un dólar que de 1 a 1 pasó a $3,50; Brasil también estaba uno a uno en el cambio, y pasó a costar 1,50, o sea, devaluó la mitad que nosotros, y sin embrago sus exportaciones pasaron de 50.000 a 200.000 millones de dólares, cuadruplicaron las exportaciones, con lo cual se demuestra que Brasil, devaluando mucho menos que nosotros, fue mucho más competitivo; los industriales brasileros no basan su competitividad en un real alto, sino en mejor productividad, y para tener mejor productividad hay que invertir, hay que tener mejor tecnología, hay que capacitar a los empleados, hay que mejorar la organización y gestión de las empresas, y esto es lo que en general nuestros empresarios resisten, porque es más cómodo que el gobierno devalúe y tener más plata interna frente a la misma cantidad de dólares, pero esto no es sustentable y afecta el poder adquisitivo de la gente”.

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