Los jóvenes del PJ disidente cuestionaron la defensa de Auza al proyecto de nocturnidad

Consideraron que contiene "declamaciones vacías y medidas efectistas, cuyo único mérito es obviar u opacar las raíces de los problemas". También repararon en la poca factibilidad del accionar que se propone.
Los jóvenes del PJ disidente nucleados en el Centro de Estudios Regionales "Luis María Macaya" cuestionaron ayer la defensa que hizo el senador Néstor Auza del proyecto sobre nocturnidad del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, porque consideraron que contiene "declamaciones vacías y medidas efectistas, cuyo único mérito es obviar u opacar las raíces de los problemas".

El grupo consideró que "Auza insiste con ‘el compromiso’ del Gobernador con los intendentes, y con ‘el compromiso’ de los municipios con la Secretaría de Adicciones y la policía", por lo que interrogan "cuál es el rol que asignan a la familia tanto el senador como el Gobernador de la Provincia".

"En la ley que propone Scioli y defiende Auza, ¿dónde está la familia? En los boliches bailables, por ejemplo, el alcohol no se regala, sino que se compra. ¿Quién les facilita el dinero a los adolescentes?", afirmaron los jóvenes a través de un comunicado.

El Senado bonaerense dio media sanción el miércoles el proyecto de ley sobre nocturnidad, que apunta a poner un límite horario al acceso a los boliches (1 am), a la salida (5.30 am) y al cese de la venta de alcohol (4.30 am). Entre los puntos más salientes, también aparece la prohibición para comercializar bebidas energizantes.

El texto de los jóvenes peronistas no K continúa diciendo que "el compromiso de representatividad y la obligación de responsabilidad de quienes están al frente del Gobierno provincial no pueden ser opacados por declamaciones vacías y medidas efectistas, cuyo único mérito es obviar u opacar las raíces de los problemas".

"Con salir sólo un día puede corroborarse que no son ‘los jóvenes’ en general quienes al concurrir a un boliche se pelean o generan disturbios. Pero con la ley de Scioli, defendida por el senador y condenada al fracaso, por culpa de unos pocos tendrán que pagar los miles que eligen salir para divertirse. Por un grupo minúsculo, pagan las mayorías", advirtieron.

"Nuevas

contradicciones"

El comunicado sostiene que "el concejal electo cae en nuevas contradicciones, cuando reconoce ‘un precedente que no fue exitoso’, en referencia al tope horario implementado por el ex gobernador (Eduardo) Duhalde. Si no fue exitoso entonces, ¿por qué se empeñan en implementar políticas ya fracasadas?".

Para los militantes de La Macaya, "la dirigencia política está obligada a escuchar, pensar, reflexionar, hablar, repensar y tamizar posibles soluciones sobre la base de experiencias ya vividas".

"Hablar por hablar no sirve. Hoy parece que unos sólo hablan y otros sólo hacen proyectos, mientras que la voz de los jóvenes, protagonistas de lo que sucede, es obviada por completo", protestaron.

Además, infirieron las posibles consecuencias que podría traer aparejadas esta nueva legislación: "La historia bien nos ha mostrado los fracasos de toda ‘ley seca’. Al no brindar oferta a la demanda que existe, emergen mercados paralelos. En la cuestión de hoy, ¿qué efectividad tendrá la ley que él defiende si los jóvenes compran el alcohol en ‘la previa’ a la franja horaria que estipula la ley? No sería extraño entonces que se incremente la venta de bebidas alcohólicas para el consumo en lugares privados antes de salir", señalaron.

La factibilidad

de las medidas

En sus últimos párrafos, el texto argumenta que "Auza pide prohibir en locales bailables la venta de energizantes y bebidas alcohólicas en recipientes de más de 350 centímetros cúbicos. ¿Se imaginan a un policía inspeccionando si cada bebida que se vende es energizante o no lo es? ¿Se imaginan a un policía evaluando cada vaso, para ver si mide 350, 600 ó 750 centímetros cúbicos? ¿No pasan cosas graves fuera del boliche que ameriten que la policía deba estar allí y no midiendo vasos?".

Y añade: "Con la entrada se podrá otorgar sólo una consumición de bebida alcohólica. ¿Cómo lo van a controlar? Nos debemos un esfuerzo creativo que nos lleve a pensar si con la medida de acotar el tiempo de la noche va a limitarse el descontrol que se denuncia. Suponer que al crear un delito que criminalice al propietario de un local bailable algunos jóvenes van a dejar de pelearse o beber en exceso, es intentar tapar el sol con las manos".

Los jóvenes concluyeron que "un delito ‘con horario’, como el que se pretende crear, acabará por convertirse en una invitación para que muchos solucionen esta sinrazón por vías menos decorosas. Esto es sólo una argucia para ganar medios, una argucia para ganar tiempo, mientras los problemas nos siguen hostigando". *

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