Jóvenes decepcionados y desconcertados

EL SIGLO realizó una consulta entre estudiantes respecto al grado de conocimiento que poseen de los candidatos que pugnan por llegar a la Cámara de Diputados y al Senado de la Nación.
A dos días de las elecciones para decidir quiénes ocuparán la cámara de diputados y senadores nacionales, los jóvenes dicen conocer sólo la lucha entre un partido oficialista y otro opositor, aunque ignoran cuál es el modelo de país que cada uno propone. Aquellos que recién se inician en el camino democrático, demuestran no tener en claro las alternativas ni las propuestas de los candidatos.

Ya se repartieron las urnas y el tiempo de campaña concluyó. Son catorce las listas que compiten por un lugar en las cámaras, sin embargo, los medios contribuyeron a crear una polarización que desdibujó la presencia heterogénea de fuerzas, acotando las posibilidades de elección. De este modo, los jóvenes no sólo no conocen los proyectos de todos los candidatos sino que desconocen las demás fuerzas políticas en contienda. En las últimas semanas los medios se vieron colmados de propaganda política, pero fueron pocos los que develaron los proyectos que presentarán en caso de ser triunfadores.

La mayoría de los jóvenes encuestados por EL SIGLO no conocen las listas de candidatos y sólo un 30 por ciento sabe a quién votará el próximo domingo.

Bruno y Andrea, dos jóvenes tucumanos, dicen que no les interesa la política, no saben a quién votar pero tienen en claro que tratarán de darle el voto a los que no están ahora en el poder. "Todos quieren subir al poder para beneficio propio", agrega Bruno.

En relación a la eficacia de la campaña , los jóvenes opinaron que los medios no ayudaron lo suficiente, y que la contienda pierde fuerza porque muchos políticos sólo se dedican a criticar a los opositores y no comunican sus propuestas concretas.

Paola, de 19 años, estudiante de Derecho, se mostró indignada al entrar en la página del Senado de la Nación y descubrir que los representantes que están en sus funciones, no presentan proyectos. "Quise saber si se cumplía lo que dijo una candidata y descubrí que están muchos años en el cargo y hacen una sola propuesta para analizar. Es una vergüenza que los que nos representan no trabajen más por el pueblo", expresa Paola.

Falta de propuestas

La falta de propuestas y la ausencia de debate constituyen el principal problema para aquellos que no conocen a los candidatos y que aún no se interesan por la política. Todos los encuestados, algunos con experiencia en los comicios, afirmaron estar desconcertados cuando votaron por primera vez.

"Los partidos se postulan como lo nuevo frente a lo ya conocido, siempre plantean la diferencia con el otro, pero nunca explican su propuesta concreta", asegura Eugenia.

Algunos afirman conocer a los políticos a través de las imágenes de un reconocido programa nocturno, visión mediática y humorística que, sostienen, no evidencia la clara intención de hacer conocer sus ideas, sino por el contrario, mostrar los aspectos más risibles de cada uno. Alejandra opina que este tipo de programa no contribuye al conocimiento del perfil del candidato sino que tiende a ridiculizarlos. Gabriela, de 19 años, admite por el contrario, que el programa es entretenido y que ayuda a contactarse con la política, la que califica como aburrida. Los adolescentes que votan el domingo también hicieron sus pedidos, y el factor común fue la preocupación por la creación de más fuentes de trabajo, la actividad cultural y por las adicciones entre los adolescentes.

"Ante todo, que cumplan lo que prometen, pero especialmente, espero que la lista que gane se ocupe de los jóvenes, hay mucha pobreza y las adicciones están ganando terreno", solicita una de las muchachas.

Pablo, de 20, agrega: "La provincia necesita más actividad cultural y más espacios destinados a los jóvenes para que ocupen su tiempo y no caigan en la droga".

Otra preocupación muy destacada fue la falta de posibilidades que existe en la actualidad para los jóvenes profesionales, que a pesar de poseer un título, no tienen puestos de trabajo y terminan cumpliendo tareas en otras áreas. Eugenia (25) cuenta: "Soy psicóloga y trabajo ad honorem, además de trabajar en otra cosa para sobrevivir".

Paola coincide en que se debe trabajar más por los jóvenes y expresa su descontento con los políticos que sólo aparecen cuando hay comicios.

Para estas elecciones, los encuestados no tienen pedidos extraordinarios, les preocupa que los que reciban el respaldo popular cumplan sus promesas, que basen sus acciones en la honradez y que creen fuentes de trabajo

Inseguros e inexpertos

Nadie desconoce la importancia vital de la participación democrática y que el sufragio debería ser sinónimo de responsabilidad y conciencia social, sin embargo, muchos jóvenes reconocen que no se sienten seguros y que a pesar de la inexperiencia en la práctica electoral, ya manifiestan cierto escepticismo y desconfianza hacia el sector político. Pero la apatía afecta a todas las edades. Cada vez son más las personas que muestran desinterés por las elecciones de representantes, por eso, la indiferencia constituye el primer obstáculo a enfrentar por parte de los referentes políticos.

Para los principiantes y para los experimentados, el mensaje es el mismo: Honrar la democracia y no caer en el error de la no participación, porque estaremos despreciando el derecho de ser, no protagonistas, aunque sí actores de la historia que queremos vivir.

Datos curiosos

· Todos los encuestados saben que el domingo hay elecciones para ocupar cargos de diputados y senadores.

· Si bien algunos jóvenes conocen a los postulantes, la mayoría ignora la existencia de todas las listas que participan del acto eleccionario. El cien por cien de los encuestados no sabía que hay 14 listas en lucha.

· Sólo un 10 por ciento conoce más de una propuesta de diferentes partidos.

· El 90 por ciento de los jóvenes que vota por primera vez, dice no estar preparado.

· El 80 por ciento asegura conocer entre dos y tres listas.

· El promedio de edad de las personas consultadas fue de entre 19 y 25 años.

DEBERES Y DERECHOS

El Congreso, como órgano legislativo, debe cumplir con su cometido esencial - de legislar -, buscando el bien común, y lo hace con fundamento en la representación de los intereses comunitarios que ostenta. La publicidad de sus actos es fuente de información para la ciudadanía, la que así también evalúa el cumplimiento del mandato conferido.

Una de las funciones esenciales del Parlamento es la de ejercer el control de gobierno. Esta actividad se lleva a cabo al ponderar el cumplimiento de los planes o programas previamente elaborados. Para esta ponderación el Congreso se encuentra investido de diversas facultades que coadyuvan ello, como la posibilidad de investigar, requerir informes y realizar tareas de campo.

La Constitución Nacional determina, en líneas generales, los temas sobre los cuales el Congreso debe legislar, como también sus limitaciones. Entre los primeros, como novedad, la reforma de 1994 expresamente estableció que se legislara sobre un Consejo de la Magistratura que rija la designación y remoción de los jueces; una Auditoria General de la Nación que sirva a la asistencia técnica del Congreso en lo vinculado al control patrimonial, económico, financiero y operativo del sector público, y un Defensor del Pueblo, entre otros institutos.

El Poder Legislativo está ejercido en la República Argentina por el Congreso Nacional, compuesto por dos Cámaras: la de Diputados y la de Senadores.

La representatividad que da sustento a la democracia en nuestro país, se halla asegurada por la Constitución Nacional en lo atinente a la conformación de ambas Cámaras del Congreso.

Los Diputados representan al pueblo y son elegidos directamente por éste, dependiendo su número de la cantidad de habitantes. A los fines electorales, el país se divide en distritos, eligiendo cada uno de ellos sus candidatos en forma proporcional al número de habitantes.

Duran cuatro años en sus cargos y se renuevan por mitades cada dos años, pudiendo ser reelegidos. El Senado de la Nación se encuentra compuesto por setenta y dos senadores a razón de tres por cada provincia y por la Ciudad de Buenos Aires. Como se advierte, todos los distritos tienen igual representación, atribuyéndose dos al partido mayoritario y uno al que le sigue en cantidad de sufragios obtenidos.

Compete al Senado: Juzgar a los acusados por la Cámara de Diputados (Juicio Político), Autorizar al Presidente para que declare el Estado de Sitio en caso de ataque exterior, ser Cámara de origen en la ley convenio, sobre coparticipación federal de impuestos, sobre leyes promoviendo políticas tendientes al crecimiento armónico de la Nación, y poblamiento de su territorio y prestar acuerdo al Poder Ejecutivo para la designación de magistrados judiciales y ministros plenipotenciarios, entre otras funciones.

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