Un joven socio de la hotelería K es el nuevo secretario de Cristina

Se suma al séquito de la Presidenta que es investigado por enriquecerse ilícitamente. Es hijo de un empresario y colaborador de Néstor Kirchner.
De acuerdo con las altas exigencias de un jefe de Estado, Cristina Fernández de Kirchner sumó esta semana un nuevo miembro a su séquito de secretarios. Se trata de Pablo Erasmo Barreiro, un joven y pujante empresario del sector turístico que creció en la gélida localidad de El Calafate gracias a la protección del matrimonio presidencial.

Con "Pablito", como lo llaman a Barreiro en la residencia de los Kirchner en El Calafate, ya son cinco los secretarios privados de la Presidenta. Y pertenecer a tan notable staff tiene sus beneficios. De hecho, el incremento patrimonial de los primeros cuatro secuaces voló tan alto que el juez federal Claudio Bonadío los investiga por supuesto enriquecimiento ilícito.

Pablo Barreiro tiene 26 años y conoce a los Kirchner desde que era un niño, cuando su padre, un profesor de contabilidad, se convirtió en uno de los secretarios de Néstor.

Cuestión de sangre. Podría decirse que el puesto que la Presidenta le otorgó a Pablo cuando firmó el decreto 44/2010, publicado en el Boletín Oficial el pasado jueves, es casi hereditario. Sucede que "Pablito" es hijo de Ricardo Barreiro, ex secretario de Kirchner y ahora próspero empresario hotelero.

En El Calafate, la villa turística donde descansa el poder K, Ricardo sigue oficiando de secretario de Néstor. Pero la mayor parte del día dedica su tiempo a administrar el complejo turístico Los Sauces, propiedad de los Kirchner.

La fiebre del negocio de los hoteles llevó a Barreiro padre a construir un hotel cuatro estrellas en Tucumán, la provincia de donde es oriunda su esposa, Marta Miroli. El emprendimiento fue inaugurado en 2007, lleva el nombre de Altos de Amaicha y está erguido en un inmejorable terreno de los majestuosos Valles Calchaquíes.

Pero para no estar lejos de su jefe, Barreiro inauguró a fines de 2007 otro complejo: La Posta del Sol, seis cabañas de lujo cercanas a Los Sauces.

El rol de Barreiro en la administración del complejo turístico de los Kirchner es clave. Los Sauces fue uno de los elementos que utilizó el matrimonio presidencial para justificar su incremento patrimonial.

Cada vez que Kirchner lo necesita cerca, Ricardo Barreiro ocupa la oficina que tiene en el Hotel Panamericano Buenos Aires. Desde allí también atiende los negocios que tienen que ver con Los Sauces. El último trabajo de Pablo fue en Panatel SA, propiedad del empresario Juan Carlos Relats, dueño del Hotel Panamericano y socio en Panameri SA, la firma que se dedica a administrar el lujoso complejo turístico de los Kirchner.

Pablo fue socio de su padre en dos firmas, una de ellas dedicada al transporte y la otra, como no podía ser de otra manera, al turismo.

El 11 de septiembre de 2006 Pablo se convirtió en presidente de RP Transporte, una empresa dedicada al transporte nacional e internacional, por vía terrestre, aérea, fluvial, lacustre, en fin... La firma podía trasportar en cualquier soporte todo lo que quisiera: personas, mercaderías, encomiendas, materias primas, alimentos y combustibles, entre otras tantas cosas.

La última sociedad en la que participó el secretario número cinco de la Presidenta tiene el nombre de Los Antiguos Patagones SRL, una firma radicada en la ciudad de Rosario y que se dedica al lucrativo negocio de la hotelería, un rubro apegado a los sentimientos K.

A través de esta última firma, Pablo y su padre están construyendo un nuevo emprendimiento: Hotel Mora, que estará ubicado frente al lago Buenos Aires, en la cordillerana localidad de Los Antiguos.

Comentá la nota