José Rodríguez, un histórico de SMATA, deja el gremio

Pidió licencia por enfermedad. Lideró por 36 años a los mecánicos del país.
José Rodríguez, uno de los máximos exponentes de los denominados "gordos" de la Confederación General de Trabajadores (CGT), dio un paso al costado que parece ser definitivo. La semana pasada pidió una licencia por problemas de salud y, después de 36 años, dejó formalmente de conducir el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA).

Rodríguez era el secretario general de SMATA desde 1973 y el martes fue reemplazado por su adjunto, Mario Manrique. Fuentes del sindicato dijeron que el motivo del reemplazo fueron los problemas de salud de Rodríguez, aunque fuentes empresarias y gremiales no descartaban la existencia de otras razones para el paso al costado de uno de los dirigentes gremiales más antiguos del país.

El histórico titular de SMATA fue objeto en los últimos años de investigaciones judiciales sobre su patrimonio y por el manejo de la obra social, OSMATA. Fuentes empresarias destacaron que su sucesor, Manrique, avanzó con decisiones que implican minar el poder de Rodríguez en el gremio, entre ellas la influencia de sus hijas en la obra social.

"La obra social volvió a manos del sindicato en diciembre pasado", dijeron escuetamente fuentes de SMATA para eludir hablar del tema. Rodríguez había llegado a ser procesado por el juez Luis Rodríguez pero esa medida fue luego revertida por la Cámara de Apelaciones en lo Criminal. La fiscal Mónica Cuñarro investigaba un presunto fraude en la obra social de SMATA que alcanzaría los 12 millones de dólares. En rigor, en Tribunales llegaron a detectar maniobras similares en al menos ocho gremios, con la presunta creación de empresas fantasma que luego aparecían vinculados a las obras sociales. Algunas de ellas están avanzadas y otras no tanto.

Rodríguez también fue investigado por su presunta relación con cuentas bancarias en Suiza y Alemania. Y también hay una investigación preliminar contra él en la Unidad Fiscal de Investigación de delitos Tributarios y Contrabando (UFITCO). Rodríguez había negado en 2007 a Clarín cualquier relación con las acusaciones que se le hacían.

Fuentes gremiales destacaron que Rodríguez había dejado de concurrir a las reuniones del Consejo Directivo de la CGT hace unos tres meses. Allí ocupaba la Secretaría de Industria y Producción.

Aunque ya no es lo que supo ser en las décadas del 60 y 70, cuando tenía unos 120 mil afiliados, el sindicato de los mecánicos es uno de los más poderosos del país. Allí están registrados actualmente unos 80 mil trabajadores.

Integrante de los denominados gremios "gordos" de la CGT, que tuvieron su apogeo durante el gobierno menemista, el sector de Rodríguez compitió sin éxito en los últimos años con el sindicalista mimado del kirchnerismo, el camionero Hugo Moyano, quien tomó la batuta de la central obrera. Igualmente no dio el portazo ni se fue de la CGT, como sí ocurrió el año pasado, por ejemplo, con el gastronómico Luis Barrionuevo. Su reemplazo se produce en medio de la crisis que puso en peligro a toda la industria automotriz.

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