José Octavio Bordón: “Fue un muy mal primer año para el Gobierno de Mendoza”

Espera que Celso Jaque lo convoque para poder transmitirle algunas ideas y consejos. Aunque admite que la crisis nos afecta, dice que no puede transformarse en una excusa. “Clinton empezó pésimo y luego le fue muy bien”, compara.
José Bordón, el justicialista que fue gobernador de Mendoza, senador nacional, embajador de Argentina en EEUU, director general de Escuelas de la provincia de Buenos Aires y candidato a presidente de la Nación, sigue de cerca la realidad local y consideró ante Los Andes que el mayor grado de fragmentación del poder político que se vive en nuestra provincia agravó el hecho de que 2008 fuera “un mal año para el Gobierno”.

Si bien encontró dificultades provenientes de la crisis internacional, no tuvo empacho en hablar de las propias responsabilidades de la gestión provincial. En este sentido, esbozó una visión crítica de la administración Jaque aunque supo acompañarla con ofrecimientos de colaboración.

Se pronunció en favor de “definir puntos centrales de consenso” y -aunque aclaró que no pretende ofrecer ninguna “batería de medidas”- manifestó claramente su deseo de “colaborar” con su reflexión.

-¿Cómo ve al proceso político y al gobierno de Mendoza?

-El proceso lo sigo atento y con prudencia. No digo ninguna novedad si manifiesto que éste ha sido un año difícil para el país y para la provincia. No estamos viviendo los cuatro o cinco años de crecimiento que vivió Mendoza antes, ni el fortalecimiento del gobierno nacional de años anteriores. Esto ha repercutido en la mayoría de las provincias.

-¿Y en la nuestra?

-En la nuestra ha repercutido más, porque el poder está tanto o más fragmentado que en otros lugares. Esto no sólo ha dificultado la comunicación sino también la propia gestión. No ha sido un buen año. ¡Claramente no lo ha sido! El mismo gobierno tiene conciencia de esto y es bueno que así sea, aunque sólo saberlo no lo resuelve.

- ¿Y la figura de Celso Jaque?

- El Gobernador es una persona que viene de un lugar pequeño, que se caracteriza por un contacto directo con la gente. Allí la distancia o la lejanía entre el poder y la gente es casi imposible...

-¿Entonces?

-Yo tengo la expectativa de que (en el gobierno) puedan hacer una reflexión sobre cuáles son los problemas que han venido por la crisis nacional, cuáles por la fragmentación del poder y cuáles por sus responsabilidades propias.

Si resuelven éstas y se convoca a un clima de mirada provincial -que no implica la ausencia de debate ni dejar de lado el rol de la oposición sino encontrar algunos puntos esenciales de consenso- no digo que vayamos a tener un buen 2009 -porque va a ser muy duro en todo el mundo- pero los pueblos suelen entender y acompañan cuando los gobernantes en los momentos difíciles actúan de buena manera.

Es como la familia, que en los malos momentos -si la conducción de la familia actúa bien-, aunque esté peor se siente mejor porque baja sus expectativas ya que sabe que la situación pasará.

-¿Y si no se acierta?

-Ahora, si la crisis internacional es la excusa para hacer peor las cosas, ahí es donde vienen las hecatombes. Estamos ante una oportunidad y un riesgo a nivel nacional y a nivel provincial.

Para conversar en la provincia he sido invitado y escuchado, así es que espero ser convocado nuevamente por el Gobernador y -más privadamente- poder transmitirle algunas ideas que tengo y que no me parece correcto hacerlo en forma pública.

-¿Haría su aporte dentro o fuera del Consejo de ex Gobernadores?

- No sé. El consejo tiene... debería tener su papel. Yo también reconozco que por mi situación y por los proyectos que he desarrollado a nivel internacional no he tenido el tiempo necesario, aunque he seguido por Internet la información sobre la provincia desde cualquier lugar del mundo.

-Y el año entrante ¿tendrá más tiempo para Mendoza?

- Espero en 2009 que mis actividades me permitan estar más cerca de la provincia.

-¿Sobre qué áreas de gobierno le gustaría ofrecer medidas?

-No, yo no tengo una batería de medidas. Sí tengo una experiencia de gestión, de conocer cada rincón de la provincia y a una gran cantidad de países del mundo. Creo que es ahí donde yo puedo colaborar con mi reflexión antes que con medidas, que no me corresponde y sobre las cuáles no estoy trabajando.

Sería un gesto de soberbia y hasta de estupidez pensar que viniendo dos o tres días por mes a Mendoza, como vengo, yo podría o tendría capacidad para ofrecer una batería de soluciones.

Para eso tenemos un gobierno en la provincia, municipios, parlamento, universidades, periodistas y empresarios. Sí me parece que conversando y escuchando puedo tener una perspectiva y una experiencia que, como no estoy involucrado en la lucha cotidiana, me permite una mirada distinta.

-La mayoría de los gobiernos funcionan de más a menos, pero el de Jaque se plantea hacerlo de menos a más.

-Bueno, no se lo plantea..... le salió. Pero a lo mejor le va como a Clinton, que empezó pésimo y luego le fue muy bien. Lo único que habría que evitar es no terminar en un escándalo como el que sucedió con Clinton después de ocho años...(sonrisas). En los dos primeros años Clinton tuvo mayoría, pero la perdió en forma espectacular.

Luego vino la recuperación del neoliberalismo que entonces lo llevó para arriba. Terminó -más allá del escándalo- considerado -posiblemente después de Roosevelt- como el presidente más exitoso de los Estados Unidos.

-¿Hay esperanzas entonces para el gobierno provincial?

-Nada quita cuando hay ganas, voluntad y capacidad, de recuperarse de un mal inicio. Lo importante -y está claro-, es que fue un mal primer año para el Gobierno de Mendoza. Y no estoy diciendo que todas las responsabilidades sean del Gobierno ya que fue el peor año de los últimos seis para la Argentina.

Esto indica que puede terminar haciendo una muy buena gestión. Si yo pudiera aportar un granito de arena para eso lo haría no sólo por el Gobernador, sino por la provincia.

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