Si José es candidato, no pedirá licencia y seguirá como Intendente: Daniel Scioli puede dar vuelta la tendencia de la Séptima

Es un hecho: si José Eseverri es candidato testimonial a concejal o a senador no pedirá licencia. Y repetirá el modelo de Daniel Filmus (ministro y candidato porteño) y Daniel Scioli (vice nacional y candidato bonaerense) de 2007.
Quedó en firme luego de que infoeme.com publicara la rotunda negativa de Julio Alem a reemplazarlo en la campaña, en total rechazo a la jugada del kirchnerismo. La postulación de Daniel Scioli está sumando a más dirigentes: en Bolívar, Azul y Saladillo entrarían a jugar referentes que estaban quietos.

El Palacio San Martín lo sabía por olfato, pero nunca lo había consultado abiertamente con Julio Alem, con quien la distancia es cada vez más grande: si José Eseverri se postulaba a candidato a senador o a concejal, por orden de Néstor Kirchner, era previsible que el concejal los dejara plantado y se negara a reemplazar al Intendente ante un pedido de licencia por la campaña.

Pero este domingo, cuando este Diario On Line informó que si Eseverri se tomaba licencia por campaña Alem le pasaba sin dudar un segundo el mando a María Irene Blanco (lo secundó en la boleta eseverrista del 2007, y por lo tanto quien lo sigue en la sucesión de mando), el Palacio San Martín consolidó la decisión: si José es candidato por orden de Kirchner a concejal o a senador lo será conservando el cargo de Jefe Comunal.

Hará, en síntesis, el camino más polémico pero más seguro, que recorrieron con suerte dispar en 2007 el entonces ministro de Educación Daniel Filmus (quien no dejó la cartera en la carrera fallida por hacerse del cargo de alcalde de Buenos Aires) y del entonces vicepresidente de la Nación Daniel Scioli (quien no dejó la vicepresidencia de la Nación para ser candidato a Gobernador): en aquel momento esa táctica tuvo no pocas críticas.

Sucede que en ese caso los candidatos son acusados de usar un alto cargo del Estado para hacer campaña electoral, además de abandonar la gestión durante muchas horas, que se invierten en la planificación electoral. Con todo, esas críticas siempre encuentran un techo: el reclamo de renuncia (o licencia) a un cargo para hacer campaña por otra postulación, cuando de exacerba, se parece a una proscripción política.

El hecho de que si José es candidato será Intendente/candidato es, en realidad, lo único que tiene en claro el kirchnerismo respecto de las candidaturas que se cierran el 9 de mayo: nadie tiene idea de cómo encabezará Néstor Kirchner la lista de diputados nacionales (si irá él a la cabeza o hará una nómina más prolija con Daniel Scioli) y de allí para abajo (senadores provinciales y concejales) todo es duda.

Sí en cambio da la impresión de que el ingreso de Scioli a la nómina ha movilizado en la Séptima Sección a dirigentes que están dispuestos a salir a la cancha, y que no hubieran jugado tan fuerte si el cabeza de lista era solamente Néstor Kirchner.

De hecho, el ingreso de Daniel Scioli a la lista de diputados nacionales haría salir al ruedo rápidamente a Alicia Tabarés en Olavarría (podría incluso ser candidata a concejal), a Marcelo Salamanco en Bolívar (le responde al ahora sciolista Isidoro Laso y como candidato a Intendente del PJ, sacó muy pocos votos menos que el ganador Juan Carlos Simón), Mariel Urruti (es senadora provincial K y ante la total fractura y atomización de dirigentes en Azul puede ser buena candidata a concejal) y una posible sorpresa: el senador Ricardo Lissalde, quien por ahora milita con Francisco De Narváez.

Por qué ``por ahora´´. Porque a su paso por la Séptima Sección De Narváez hizo temblar a su propia tropa (como con la pelea con Miguel Di Salvo que ya narró infoeme.com) y en el caso del escribano saladillense la sobreabundancia de ruralistas que impone ``El Colorado´´ en la lista de senadores y en su nómina de concejales lo está cansando.

Allí, en el retorno, viene trabajando el secretario privado de la presidente de la Nación y también saladillense Walter Abarca, para lograr el retorno de su ex compañero de viaje.

Con esa tropa sumada (que sería más sólida aún si en lugar de Kirchner directamente encabeza Scioli) el kirchnerismo vuelve a transformarse en una fuerza de mucho peso en la Sección. Eso sí: con varios candidatos que abiertamente se postularán para bancas que nunca ocuparán y sin que ninguno deje sus cargos actuales ni un solo minuto, ni siquiera para simular.

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