Jorge Galeano hizo un balance de sus tres periodos como diputado

La ley Galeano, las leyes de regularización de la tenencia de tierras, la ley de Flagrancia y la de creación de Aguas Misioneras Sociedad del Estado forman parte de su haber como legislador. Destacó la importancia del diálogo como única vía para llegar a una sociedad madura y moderna.
El diputado Jorge Galeano culmina su gestión legislativa este 10 de diciembre. Tres mandatos cumplidos como diputado obligan a efectuar un balance de su desempeño en la función pública. Y este desempeño se juzga por las obras legislativas concretamente realizadas, no por las palabras emitidas en doce años. Jorge Galeano fue diputado entre 1991 y 1995, para luego volver en el 2001 hasta el 2005, fecha en que fue reelecto hasta diciembre de 2009.

"En primer lugar, adquirí una experiencia invaluable sobre la gestión legislativa; en segundo lugar, pude constatar la abismal diferencia que existe entre la política agonal - de lucha, de disensos muchas veces buscados intencionalmente y de confrontación- y la política arquitectónica, de construcción y de consensos políticos maduros", analizó Galeano sobre sus años de mandato.

"Aprendí de mis propios errores para no reiterarlos, pero también generé ideas que se plasmaron en leyes que abarcaron múltiples aspectos de nuestra vida social: por ejemplo, pasé de la defensa de los derechos con el Código Contencioso administrativo a la defensa de nuestra juventud y de la familia, con la conocida Ley Galeano. Profundicé el afianzamiento de la familia agraria y urbana con las cuatro leyes sancionadas en los últimos quince años, que posibilitan el acceso a la propiedad de la tierra rural y urbana; y el tratamiento expeditivo de los delitos cometidos con la Ley de Flagrancia", enfatizó el legislador sobre algunas de aproximadamente medio centenar de leyes de su autoría de estos tres períodos legislativos.

"Culminé toda esta tarea con la ley de creación de Aguas Misioneras sociedad del Estado, propuesta conjuntamente con el Ing. Carlos Rovira, que constituye un hito fundamental de la defensa de nuestros derechos sobre los recursos naturales provinciales", recordó el legislador respecto a la ley sancionada el 9 de octubre de este año.

La norma establece la autonomía de Misiones para administrar las aguas subterráneas, superficiales y pluviales. Esta empresa no va a reemplazar la labor de SAMSA y otras prestadoras de servicios públicos. La idea es que se limite a tener un predio de donde pueda extraer agua subterránea, juntar agua de lluvia y sacar agua de arroyos. El recurso extraído se vende al mundo, y las ganancias se invertirán en obras hidráulicas para la gente.

"Pero lo más importante es la convicción adquirida de que la única forma posible de generar una sociedad madura y moderna es mediante el diálogo y el mutuo reconocimiento de los aportes que cada dirigente puede prestar a esa construcción. No puedo dejar de reconocer públicamente la importantísima impronta de diálogos y consensos marcada por el presidente de la Cámara", finalizó Galeano.

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