Jorge: el campo no es el único sector que tiene problemas

El gobernador se plantó frente a los dirigentes rurales y les reclamó comprensión y mesura, porque no son los únicos que tienen problemas. Es más, algunos han mejorado su rentabilidad, recordó. Y les reclamó que hagan un análisis sincero de la realidad.
No hubo anuncios extraordinarios ni soluciones mágicas. El discurso del gobernador Oscar Mario Jorge en el acto inaugural de la Exposición Rural fue un diagnóstico de una realidad que "nos golpea a todos" y no sólo al campo. Pidió "comprensión" a los dirigentes rurales, que hagan un análisis honesto de la realidad y que se sienten a dialogar y no a "tirar cañonazos".

El gobernador Jorge eligió la mesura como estrategia de respuesta a los duros discursos que tuvo que escuchar sentado en la primera fila del palco de la Asociación Rural. Las acusaciones de traidor a los mandatos de Juan Domingo Perón, renuente al diálogo, incapaz de percibir la magnitud de la crisis, dubitativo para tomar resoluciones y sumiso del poder central, tuvieron como respuesta un diagnóstico de situación que resumió en la frase "la crisis nos golpea a todos" y no sólo al campo.

Todos los años, los gobernadores -o sus delegados en el palco oficial- llevan alguna medida con la cual seducir a la gente de campo o, en el caso más extremo, atenuar las críticas. Esta vez, el primer mandatario no llevó ninguna propuesta con la cual endulzar los oídos de sus interlocutores. Por el contrario, tuvo algunos sutiles, pero evidentes, reproches a sus discursos y quejas.

En vez de tales novedades, Jorge abrió la Rural con un pedido de "comprensión" ante la crítica situación y con un reclamo de hacer una mirada de conjunto y no limitada a los intereses sectoriales. Dijo que había aceptado la invitación con la idea de mantener una "charla franca" con todos los elementos en la mesa de debate. Por eso planteó que la crisis mundial y la sequía no son los únicos factores que deben mirarse. Hay otros que "parecen que no están en la agenda" de los dirigentes rurales, reprochó. Se trata de una pieza clave para interpretar las cosas en la provincia: el desplazamiento de las zonas productivas. Este corrimiento significó el avance de la producción granaria sobre la producción ganadera, expulsando las vacas hacia sectores más marginales aún y, esta vez, más castigados por las condiciones meteorológicas. No lo dijo, pero la producción granaria referida tiene nombre propio: soja. Paradójicamente, en los discursos de Miguel Torroba -presidente de la Agrícola Ganadera- y de Pedro Apaolaza, titular de Carbap, la oleaginosa estuvo totalmente ausente, cuando es un actor principal del sistema agropecuario provincial.

Economía.

Este corriemiento repercute directamente en las localidades del territorio pampeano, que también tienen el derecho a reclamar la ayuda del gobierno provincial, sostuvo el gobernador, defendiendo su posición de velar por todos los sectores de la economía provincial. Como prueba de ello citó que en La Pampa, a diferencia de otras provincias, los sueldos del Estado se pagan en término. Y si se pagan los salarios es porque también se pagan a los proveedores, lo que significa que la economía está en funcionamiento.

La política del Estado ha sido y es trabajar con un margen de reservas que permita al sector agropecuario acceder a préstamos a través del Banco de La Pampa, otro hecho que los oradores omitieron mencionar. También recordó el gobernador que no se han tocado las valuaciones fiscales de los campos, lo que hace que para el fisco -y a la hora de pagar impuestos- el valor de una hectárea sea de 1.000 pesos, mientras que la realidad indica que el promedio es de 3.000 dólares la hectárea. Jorge aclaró que de momento no se modificará ese status quo, situación que beneficiará a los propietarios rurales.

El dato que sí llevó el gobernador fue que junto a sus técnicos están estudiando "qué camino tomar para tener una mayor producción de carne". Uno de ellos, señaló es incrementar el destete y elevar la productividad, que en este momento está en un 50 por ciento.

Cañonazos.

El único párrafo de su discurso en el que se permitió una respuesta a los duros comentarios de los otros oradores, fue cuando dijo que algunos sectores vinculados al campo deberán resignar parte de sus márgenes de rentabilidad, porque mientras los precios bajan para el sector agropecuario, suben para los consumidores.

"En crisis como esta hay que unirnos... pero para hablar y no para tirar cañonazos", reclamó el primer mandatario provincial. Y al hablar de diálogos, reconoció que no ha concedido audiencias a los dirigentes, pero señaló que muchas medidas que ha puesto en marcha responden, en gran parte, a los consejos de los técnicos de Carbap y del INTA.

Una muestra deslucida.

La inauguración oficial de la muestra tuvo lugar ayer a la siesta con una ceremonia que constó de los discursos del presidente de la Asociación Agrícola Ganadera, Miguel Torroba, el presidente de Carbap, Pedro Apaolaza, y el gobernador Oscar Mario Jorge. En la primera grada del palco estuvieron, además de ellos tres, el intendente de Santa Rosa, Francisco Torroba, el ministro de la Producción, Abelardo Ferrán, y el de Gobierno, Justicia y Seguridad, César Rodríguez, el subsecretario de Asuntos Agrarios, Enrique Schmidt, y la presidenta del Banco de La Pampa, Laura Galluccio.

Como es tradición, el Himno Nacional Argentino fue interpretado por la banda "Capitán Tocagni", del Regimiento Mecanizado "General Viamonte", y, al igual que en otros años, la letra fue gestuada por los niños y docentes del grupo "Manos que cantan".

Luego de los discursos, se presentaron los ejemplares premiados en cada rubro, y posteriormente hubo bailes con grupos de danzas folklóricas y destrezas criollas en la pista central, prueba de riendas, polca de la silla, carrera del dormido y otras habilidades. El programa del día concluyó con la cena de entrega de premios, que se llevó a cabo en el salón restaurant de La Rural.

Este año, la muestra rural, industrial y comercial de Santa Rosa no tuvo la lucidez de años anteriores. Se vio menos público recorriendo el lugar, menos stands y muchos puestos de reventa.

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