El Jockey Club quedó a un paso del remate

Por las malas administraciones, mantienen una deuda de más 274 mil pesos. Desde la Dirección de Constitución y Fiscalización informaron que la quiebra fue decretada en el 2004 y que la reciente orden de retiro de todos los bienes indica la inminente bandera de venta en la tradicional entidad.
Una orden reciente del Juzgado Civil Nº1 de retiro de todos los bienes particulares, anuncia que el remate y la consecuente desaparición del Jockey Club San Luis es inminente. Con una historia de más de 70 años, la entidad símbolo de nobleza y tradición en la sociedad puntana fue lapidada por deficientes administraciones, que la dejaron en un periodo de menos de diez años con ocho causas judiciales en su contra, intervenida y, en mayo de 2004, cuando se decretó la quiebra, con una deuda superior a los 274 mil pesos.

Desde abril de 2006, el Jockey, una entidad civil sin fines de lucro, se encuentra intervenida por Cesar Chávez, José Pardo y Américo Monafo. En un informe que presentaron hace un año al Gobierno de la Provincia, solicitaron un salvataje para salir de la situación que lleva al club hípico a "la lisa y llana desaparición".

Desde la dirección de Constitución y Fiscalización de Personas Jurídicas y Cooperativas, que sigue la causa, Luis Martínez informó que el documento presentado en mayo del 2008 por los interventores es una de las últimas comunicaciones que han mantenido con personas que estén interesadas en sacar adelante la entidad.

Martínez desestimó la posibilidad de que el Jockey sea recuperado por el estado provincial, ya que son cientos las instituciones que atraviesan situaciones similares. Comentó que el mal proceder de los interventores llevó a que en este momento estén a un paso del remate. "A mi criterio el error fue como estrategia judicial que se presentaran a concurso preventivo. Tendrían que haber rematado una parte, tienen 32 hectáreas, pagaban las deudas y tenían todo el resto para seguir funcionando".

Aunque consideró que si llegarán a salvar la institución tendrían grandes dificultades para conseguir la habilitación por las exigencias sanitarias y municipales.

Problemas de caja

En el informe los interventores mencionan las continuas crisis económicas a lo que suman en los últimos años "las deficientes administraciones de sus autoridades". Todo eso, sostienen, provocaron un notorio decaimiento de la actividad principal: el turf.

"Una importantísima merma en el número de socios activos desencadenó en una verificación de ingresos genuinos prácticamente nula y la contracción de cuantiosas deudas. El desmanejo institucional, sumado a irreconciliables luchas internas, llevó a la decisión de determinar la intervención de la institución", explican.

Y agregan que al momento de hacerse cargo del Jockey, el club se encontraba prácticamente sin socios, y los que figuraban no aportaban su cuota social. Inclusive, por falta de pago, la institución no tenía energía eléctrica.

Entre las demandas judiciales de la entidad, se destaca la que mantienen con el ex empleado Joaquín Lucero, que tiene sentencia definitiva con un embargo del inmueble por una suma de 81 mil pesos.

También mantienen causas por rescisión de contrato, demandas laborales, apremios por deudas con la Municipalidad de San Luis, con la Dirección Provincial de Ingresos Públicos, con la AFIP-DGI e inclusive todos los honorarios de los representantes legales de la entidad.

A pesar de haber conseguido una reducción de la deuda a 166 mil pesos, el Jockey no logró la consecución de los fondos ni la conformidad de los acreedores (en su mayoría abogados), lo que derivó en el decreto de la quiebra. El patrimonio de la entidad está calculado en más de 2 millones de pesos.

Finalmente, Luis Martínez consideró que la única posibilidad de evitar el remate es que los socios se movilicen y propongan una buena oferta de pago. "Pero hasta el momento no hemos escuchado ninguna propuesta", expresó.

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