Los jefes del conurbano buscan resistir el regreso de Kirchner

Si no logran unificarse atrás de un referente, varios intendentes peronistas fogonean la posibilidad de desdoblar las elecciones provinciales de las nacionales
A nadie le pasa desapercibido que el PJ bonaerense cuenta con el peso propio como para moldear un candidato, o bien ser la columna vertebral para las aspiraciones de quien quiera competir por el sillón de Rivadavia. Esta parece ser la intención de los caciques del conurbano, quienes se preparan para resistir los embates de la Quinta de Olivos, desde donde ya se puso en movimiento la ingeniería para reinstalar a el proyecto Néstor Kirchner 2011.

El ejemplo más claro fue el de ayer, cuando el gobernador Daniel Scioli y su vice Alberto Balestrini se mostraron juntos tras una reunión del gabinete provincial, luego de uno de los almuerzos que comparten todos los lunes. El gesto tuvo como objetivo salir a enfriar las versiones que daban cuenta de que el gobernador dejaría en diciembre su lugar a Balestrini para asumir la banca que logró al acompañar a Kirchner como candidato testimonial. "No se le pasa por la cabeza (a Scioli) esa posibilidad", contestó a este diario un estrecho colaborador del mandatario provincial, quien así salió al cruce de los rumores generados desde el kirchnerismo.

En el entorno de Scioli, y entre varios de los caciques del conurbano, son concientes que la usina generadora es la Quinta de Olivos. Sin embargo, sus colaboradores admitieron que el gobernador prefiere mantenerse en silencio y meterse de lleno en los avatares de la gestión provincial. "Parece un monje Shaolin", ironizó un funcionario bonaerense, quien lamentó que la estrategia K para recomponerse políticamente sea "esmerilando a los que fueron leales".

La relación entre la poderosa estructura provincial y el ex presidente cambió radicalmente después de la derrota del 28 de junio. Esa sensación la sintió en carne propia el patagónico, cuando la semana pasada tuvo que ser él quien trajinó el teléfono para convocar a los intendentes de la primera sección electoral de la provincia a una reunión en Tres de Febrero. Y no sólo eso, sino que sintió la frialdad a la hora de pedir que lo acompañen en su cruzada contra el campo y el Grupo Clarín, a través del proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

"Kirchner perdió la confianza de la gente. Podés recomponerte políticamente, pero eso es algo que no se vuelve a recuperar", le dijo a El Cronista uno de los intendentes que estuvieron en el asado que compartieron con el ex presidente en Tres de Febrero.

Otro legislador bonaerense que solía visitar semanalmente la Quinta de Olivos coincidió con el intendente: "Los Kirchner perdieron la credibilidad de la sociedad, y eso a la hora del voto se siente. Podrá conservar el voto de una parte de la estructura, pero el resto no".

Al analizar las posibilidades que tiene Kirchner para seguir en la Casa Rosada, otro intendente ironizó ante este diario: "Va a ser Presidente con Dante Dovena de jefe de Gabinete y va a formar el gabinete con (Luis) D’Elía y (Emilio) Pérsico". De este modo, el cacique dejó claro quiénes son los socios que acompañarán en esta etapa a Kirchner en Buenos Aires.

El escenario bonaerense no dista mucho de lo que se vive en el peronismo a nivel nacional. A la espera de una definición que provenga del senador Carlos Reutemann, a quien las urnas lo dejaron en un lugar expectante, en Buenos Aires también tratan de buscar un referente. Si bien Scioli arrastra el peso de la derrota, entre los intendentes creen que puede rehacerse, o bien esperan que surja entre algunos de ellos otro candidato para la gobernación. En este caso, uno de los posicionados es Sergio Massa (Tigre). Pero también piensan en forjar un candidato propio para competir en una interna nacional. Ahí también anotan al ex motonauta y siguen de cerca los movimientos de Felipe Solá, quien parece alejarse de Unión-Pro. Entre bambalinas, varios caciques del conurbano ya imaginan que llegado el momento, si aún existe un escenario atomizado en el PJ, fuercen un desdoblamiento de las elecciones provinciales, para no favorecer al patagónico ni a otro postulante.

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