Los jefes comunales, en estado de asamblea permanente

La preocupación creciente por la situación financiera y social en el conurbano llevó en las últimas semanas a que los intendentes multiplicaran sus reuniones ingresando en un estado de asamblea casi permanente.
Los caudillos de la populosa Tercera Sección electoral (sur del GBA) inauguraron un sistema de encuentros semanales a los que son invitados ministros y legisladores provinciales. Este jueves, la reunión será en Quilmes y tendrá como eje temático la situación financiera local e internacional.

Entre los intendentes de la Primera Sección (norte y oeste del GBA) se suceden las reuniones de catarsis en grupos más chicos, de tres o cuatro, en las que los problemas económicos se mezclan con la política.

Pero anoche, el propio Daniel Scioli llevó a media docena de sus ministros a un encuentro en San Fernando con donde el local Osvaldo Amieiro fue el anfitrión de una veintena de jefes comunales del norte del GBA.

Media docena de intendentes consultados por Clarín le pusieron números a su preocupación: en algunos municipios la caída de la actividad comercial e industrial llega al 25 por ciento. En todos, la recaudación por tasas municipales cayó entre un 5 y un 10 por ciento en lo que va de 2009.

Eso obligó a reducir gastos por millones de pesos y, aún así, uno de los intendentes confesó a este diario que siete municipios del GBA podrían tener dificultades para pagar los sueldos antes de fin de año. En el interior de la provincia, son cerca de 40 los pueblos con el mismo problema y algunos de ellos ya tuvieron que desdoblar el pago de salarios.

Y encima, se suma el crecimiento de las necesidades básicas. Sólo en la Tercera Sección hay más de un millón de pobres. "Es una situación urgente que esperamos que 'Cacho' Alvarez (el ex intendente de Avellaneda que ayer asumió como Ministro de Desarrollo Social) nos ayude a paliar. Esta debe ser la primera prioridad y no, como pide (Hugo) Biolcati, bajar las retenciones a la soja", asegura el quilmeño Francisco "Barba" Gutiérrez.

En la reunión de ministros de ayer en La Plata, el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, les pidió a sus pares que se olviden de las elecciones y la política. "Gestión, gestión, gestión", les rogó.

Aunque para eso, claro, hace falta dinero. En el Gobierno provincial ya reconocen un déficit de 5.500 millones de pesos. Y desde la oposición creen que no bajará de los 7.000 millones. Scioli lleva estas preocupaciones hasta la Casa Rosada y Olivos. Y confía en que llegarán fondos frescos para evitar un desmadre.

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