El jefe no tracciona

Plebiscito". "Todo o nada". "Lo que está en juego es el modelo". Son afirmaciones graves, dramáticas, fatales.
No las pronuncia la oposición. Las dice el Gobierno. Convierte una mera elección de mitad de mandato presidencial en el momento trascendental de la definición del destino. Es tal la tensión que nadie puede quedar fuera. Todos deben jugar –intendentes, ministros, legisladores, gobernador- porque la cosa es terminal. Cabe entonces hacerles la pregunta: ¿Y si fracasan, se van?

Nadie les pide a los Kirchner que lo hagan. Son ellos quienes lo plantean al dotar con características apocalíp-ticas al comicio. Si ganan será todo pero… ¿Si pierden será nada?

"Todo" resulta más poder, más discrecionalidad, más hegemonía. ¿"Nada" es irse?

No parece. La usina de rumores que Néstor monta a través de las decenas de funcionarios que cita en la estatal –no propia- Quinta de Olivos moldea una definición diferente. Dicho sea de paso, Olivos es su nuevo domicilio legal, algo así como si Jorge Taiana fijase domicilio en la Cancillería o Hugo Moyano en la CGT.

Dos son los argumentos que comienza a utilizar. Ambos se complementan. Si la derrota es a manos del panradicalismo, la explicación será la vigencia de la alternancia democrática. Si es frente al peronismo disidente, no revistirá gravedad pues luego del 29 de junio, el justicialismo volverá a unirse.

Así, el "nada" no existe. El hallazgo argumental permite entonces asegurar un triunfo cuya variedad radicará en el grado de euforia que lo rodee. Si Kirchner sale primero aún si lo hace por un escasísimo margen, el oficialismo dirá que ganó aunque reduzca a menos de la mitad el número de diputados bonaerenses con que contará en la cámara baja del Congreso. Si pierde con los radicales, dirá que ganó porque presentará los votos del ala disidente como propios, es decir justicialistas. Si pierde con los disidentes, vociferará que llegó la hora de la unidad y utilizará la "caja" para recomprar voluntades. Es, por tanto, un "nada" mentiroso.

Como con las estadísticas del INDEC de Guillermo Moreno, la manipulación kirchnerista no tiene fin. Claro que se trata de una manipulación retórica que difícilmente tenga correlato en la praxis cotidiana. Cualquier derrota – frente a los disidentes, frente al panradicalismo o frente a ambos- en la provincia de Buenos Aires hará soplar vientos de fronda en la filas peronistas, con dirigentes hartos –sobre todo aquellos que demuestran convocatoria electoral propia- de manoseos y usos que los convierte en convidados de piedra de los sucesivos festines kirchneristas.

¡Sálvenme!

Ninguna encuesta de las cientos de encargadas –y pagadas con fondos reservados de la Presidencia y de la Secretaría de Inteligencia- muestra a un Néstor Kirchner que reciba más de una cuarta parte –promedio- del favor del electorado bonaerense.

Dicho de otra manera, no solo el gobierno encabezado nominalmente por su cónyuge cosecha la desaprobación de las tres cuartas partes de los votantes provinciales, sino que la figura de Néstor Kirchner y su tan mentado liderazgo no pasan –favores políticos y clientelismo mediante- de algunas décimas más del 25 por ciento de quienes están en condiciones de votar.

Conclusión sencilla y obvia, el "jefe" no mide y va a perder. La estratagema –en criollo se dice "manganeta"- de la bajada de Kirchner a territorio bonaerense no sirve de nada. Pero como es, por ahora, el "jefe" y no puede reconocer el repudio social del que se hizo acreedor, entonces hay que recurrir a la "ingeniería" electoral para ver si se pude zafar del desastre.

De allí la "exigencia" al maleable Daniel Scioli y a los intendentes oficialistas para intentar levantar en las encuestas. Hay que decirlo con todas las letras, Néstor Kirchner es un jefe que no tracciona votos para sus subordinados sino que necesita desesperadamente que sus subordinados le traccionen votos a él. La foto de un candidato con Raúl Alfonsín o con Carlos Menem resultaba imprescindible para el postulante en cuestión. Hoy, Néstor Kirchner depende de las fotos que consiga con Hugo Curto, Raúl Otacehe y gran parte de los jefes comunales que aún responden al oficialismo. De mandamás absoluto, Kirchner pasó a ser un "jefe rehén".

Las encuestadoras midieron durante la semana la repercusión de las candidaturas "testimoniales" –"fantasma" sería un nombre más preciso- con resultados que hicieron fruncir el ceño del habitante marital de Olivos. Más del 70 por ciento de los consultados opinaron desfavorablemente.

No obstante, las mismas encuestas también demostraban la popularidad de quienes debían ser candidatos de "paja". En algunos casos, el nombre en cuestión superaba por más de veinte puntos a Néstor Kirchner.

Se instala, por ende, un dilema. El intendente de turno traccionará votos para Kirchner para salvarlo de la debacle de la que no puede salir o, por el contrario, la valoración de la figura del ex presidente en funciones logrará hacer mella sobre la popularidad del intendente.

Solo trece días restan para definir quienes integrarán las listas del oficialismo a nivel provincial, seccional y local. Las convocatorias y los "aprietes" se suceden a diario para obligar a todos a "poner los pies dentro del plato".

Algunos se rebelarán, la mayoría preferirá optar por un eventual levantamiento posterior a junio. Pero, aunque nadie lo dice en voz alta, en el susurro casi todos pronuncian la frase lapidaria: "nos iría mejor sin Néstor".

Asambleas

Si el Congreso Justicialista bonaerense fue un mero trámite convalidatorio de las decisiones nestorianas, la Convención provincial de la UCR demostró una profunda divergencia metodológica. Es que la Alianza con la Coalición Cívica de Elisa Carrió y Margarita Stolbizer no convence a buena parte de los radicales.

Por supuesto que un reparto de lugares en las listas comunes entre dos o más fuerzas política resulta siempre traumático, pero la cuestión adquiere aristas más dramáticas cuando uno de esos partidos es una escisión del otro, proceso que siempre deja heridas profundas y hasta cuestiones personales de difícil resolución.

La convención radical mostró un sector moderadamente acuerdista que responde a Ricardo Alfonsín y uno, sino rupturista, al menos duro en las negociaciones liderado por Leopoldo Moreau y Federico Storani.

La sangre no llegó al río y la fórmula de compromiso fue alianza para diputados nacionales con libertad de acción en secciones y distritos. La interpretación es distinta según quién la lleve a cabo. Es decir según quién domine en la sección o en el distrito. Así para los seguidores de Ricardo Alfonsín, acuerdo es regla y "colectoras" excepción. Para los de Moreau y Storani, viceversa.

Alianzas

Los tiempos apuran. Y antes de acordar los nombres que integrarán las listas competidoras, las distintas alianzas deben formalizarse. Es decir deben manifestar ante la justicia electoral su voluntad de competir como tales. El plazo vence pasado mañana.

Radicalismo, Coalición Cívica, CONFE de Julio Cobos y socialismo irán juntos por un lado. Peronismo disidente y PRO de Mauricio Macri, lo harán por otro con el nombre de Unión Popular. Y el kirchnerismo debate si la inscripción será automática como Partido Justicialista o requerirá el trámite de registro de un nuevo Frente Justicialista para la Victoria como símbolo de la identificación del peronismo con el kirchnerismo.

Tras la formalidad del martes, el calendario permite siete días de plazo para el registro de las candidaturas provisorias y autoriza una prolongación de 72 horas para las definitivas. Luego, comienzan las campañas electorales.

La toma de decisiones, por lo tanto, se precipita. Así, el cobismo desistió de presentar lista propia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y acompañará la alianza entre la Coalición Cívica y la UCR. Así, la UCR nacional debió intervenir a la UCR santafecina cuya conducción se negaba a convalidar –inscribir- el frente con el socialismo de Hermes Binner.

La postura del vicepresidente de la República es que será prescindente de la cuestión electoral en todo el país, salvo en su distrito mendocino, en Corrientes donde gobierna su aliado Arturo Colombi y en la provincia de Buenos Aires donde secundará, aunque se desconoce con qué nivel de exposición el armado, que recae bajo la responsabilidad de Mario Meoni y que lleva como candidato dentro del frente con la UCR y la Coalición Cívica al intendente de Pergamino, "Cachi" Gutiérrez como la figura más destacada.

Expresión

Duro, diferente, profundo, sin contemplaciones, pueden ser algunos de los calificativos que caben para la declaración de la Asociación de Entidades Periodístas Argentinas (ADEPA) sobre el momento que atraviesa la libertad de expresión, en general, y las empresas periodísticas, en particular.

Indudablemente, un trozo de la dureza debe atribuirse al sentido empresarial de la declaración. Como la casi totalidad de las iniciativas privadas de la República, la comercialización, cualquiera sea el rubro, sufre mermas que obligan a replantear inversiones y, lo que es peor, gastos corrientes.

Las empresas periodísticas no escapan a la regla general que solo el INDEC de Guillermo Moreno parece ignorar cuando sigue hablando de crecimiento –aletargado por cierto, pero crecimiento al fin- de la economía argentina. Tampoco escapan de las causas de la recesión: la crisis internacional y los absurdos desaciertos en el manejo interno.

Pero, el documento de ADEPA va bastante más allá. Acusa al kirchnerismo de baja calidad institucional, rasgos de autoritarismo, presiones abiertas o solapadas, interferencias en las comunicaciones, trabas a la circulación de periódicos, agresiones verbales con destinatarios directos, amenazas fiscales y regulatorias, distribución arbitraria de la publicidad estatal.

Como si esto fuese poco, denuncia la compra de medios por parte de "adláteres" al gobierno, el financiamiento de grupos adictos y la cooptación de algunos para armar un "contrapolo" con medios propios, del Estado y cooptados. Acusa al gobierno de pretender que el periodismo es "el enemigo a vencer" y de vivir "un estado de guerra" con todos aquellos que no se someten a su visión y a sus designios.

Quién esto escribe no puede sino adherir a cuanto ADEPA expresa. Pero, además, el documento resulta oportuno para alertar a quienes desde la buena fe adhieren al eventual proyecto de nueva Ley de Radiodifusión. Cierto es que el país debe rediscutir un instrumento legal sancionado durante la dictadura militar, aunque más no sea por la necesidad de adecuarlo al cambio tecnológico de los últimos treinta años. Cierto es que el justicialismo, versión menemista, permitió una concentración sin parangón en manos de algunas empresas que no coadyuva a la pluralidad. Pero no menos cierto es que las condiciones generales imperantes, perfectamente descriptas en el documento de ADEPA, condicionan el cambio. ¿Quién puede afirmar, sin ingenuidad, que una nueva ley será más plural y más guardiana de la libertad? Para cambiar para peor, es preferible no cambiar. Por el momento, al menos.

Absurdo 1

La culpa del dengue es del … mosquito que lo trasmite. Fue la conclusión a que llegó Sandra Mendoza, ministra de Salud del Chaco y –cuando no, el nepotismo- esposa del gobernador Jorge Capitanich, espada verticalista de Néstor Kirchner.

Más allá del "chocolate por la noticia" que merece la definición de Mendoza, cabe preguntarse que debe hacer para lograr que el gobernador Capitanich le pida la renuncia. No alcanza con sus insultos de bajo lenguaje a legisladores de la oposición. No alcanza con chocar varios autos tras un ataque de furia. No alcanza con mostrar absoluta ineficiencia frente al flagelo del dengue. No alcanza con pagar y protagonizar una fiesta en el Hipódromo de Palermo –que queda en Buenos Aires y no en Resistencia- a un costo superior a los 200.000 (doscientos mil) pesos mientras en el Chaco la epidemia arrecia. No alcanza con hablar 12 horas sobre temas que no tienen que ver con el dengue durante una interpelación parlamentaria para evitar ser interrogada sobre el dengue. No alcanza con pedir permiso para ir al baño durante esa interpelación para así escaparse de la legislatura. Nada alcanza. Sandra Mendoza puede hacer cuanto le plazca que Capitanich banca. No viven juntos. Están separados de hecho. ¿Tanto sabe y calla Mendoza sobre Capitanich como para que todo le sea perdonado? Donde hubo amor, temor queda.

Absurdo 2

Ocho ex secretarios de Estado de Energía –algunos de extracción radical, otros peronistas- unieron fuerzas en un documento para señalar el momento terminal que vive el sector tras cinco años de desinversión a cargo del ministro Julio De Vido.

Con datos pormenorizados muestran la caída en la generación eléctrica y la reducción del número de pozos petrolíferos el hidrocarburo cotizaba –a perforados, aún cuando mediados del año anterior- con valores record en el mundo.

Para remediar el desacierto, el gobierno –fiel, eso sí, a su costumbre de matar al cartero portador de malas noticias- se dedicó con éxito a operar sobre la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires para impedir que la casa de estudios prestara el salón para la conferencia.

Lo logró claro. La conferencia se hizo en otro lado y el estudio llegó a los medios. Nada cambió. Salvo la avanzada del gobierno sobre la autonomía universitaria acatada por quienes debían defenderla

Absurdo 3

El gobierno dice que la economía argentina creció durante el primer trimestre del año en un 2,5 por ciento. El Fondo Monetario alega que se contrajo y que la recesión final del año será del 1,5 por ciento.

El gobierno no permite que el FMI revise las cuentas. No accede así a la nueva línea de créditos flexibles –México ya ingresó por esta vía 47.000 millones de dólares- y debe contentarse con una transferencia contable de 2.500 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) moneda virtual que emplea el Fondo para respaldar las reservas de los países miembros.

Es decir las reservas de la Argentina se incrementarán en 2.500 millones de DEG de los que el gobierno no podrá disponer ni un centavo.

Pregunta: si el INDEC de Guillermo Moreno da siempre buenas noticias y esas noticias son verdaderas, porqué no permitirle al Fondo Monetario que indague sobre la economía argentina cuando dicha indagación puede reportar, sin condicionamientos, aunque más no sea el 10 o el 15 por ciento de lo que se llevó México.

¿Qué usted cree que es porque Moreno miente? Usted es un mal pensado.

¿Casualidad?

Abogados ambientalistas presentaron un escrito para solicitar la prohibición del uso de glifosato en distintos cultivos, en especial en el de la soja. El glifosato es responsable, en parte, del fuerte incremento de la producción granaria argentina, junto con la técnica de la siembra directa y la utilización de semillas transgénicas que hacen a la planta inmune precisamente a dicho producto. Resta decir que se trata de un herbicida cuyo uso fue aprobado en 1994 por los organismos de control del Estado argentino y que se utiliza en una importante cantidad de países productores en el mundo.

Como no acostumbramos a "matar al cartero", la presentación de los ambientalistas bien puede ser válida en su argumentación. Aducen allí que el uso del glifosato puede ser nocivo para la salud humana y animal. Los organismos técnicos deberán determinar si ello es así, o no.

En todo caso, resulta sospechoso que la presentación se halla fundamentada en un estudio realizado por Andrés Carrasco quién se desempeña como asesor de la ministro de Defensa, Nilda Garré y que hace, algunos días, Defensa prohibió el alquiler de campos de las Fuerzas Armadas cuyo destino sea la siembra de soja.

Tal vez es pura casualidad, pero el estudio en cuestión nunca fue publicado, ninguno de los organismos donde trabaja el autor –Defensa y el CONICET- se hizo responsable por su contenido y nadie, hasta ahora, pudo hablar con el propio Carrasco.

¿Será el caso de la resolución 125 bis?

Locales

Con las aguas tranquilas, radicalismo –meonismo incluido-, GEN y kirchnerismo, aguardan la fecha del 8 de mayo para cerrar sus listas e ingresar de lleno en la campaña electoral.

No es el caso del peronismo disidente donde varios referentes discuten el quién es quién dentro de la nómina de unidad. Discusión que inclusive puede llevar a la constitución de dos y hasta tres colectoras locales.

La unidad debería darse por un acuerdo entre los peronistas Andrés Rosa, Sergio Adaro y Daniel Roseti, por ahora todos separados, y los hombres vinculados a Unión-Pro, Alejandro Franco y Alberto Bonópera. Nada sencillo. Con el agregado que el Mid de Ricardo Petraglia, socio de la alianza a nivel provincial, buscaría despegar con alguna denominación vecinal que lo absuelva de convertirse en una colectora del trío De Narváez, Solá y Macri.

Mientras tanto en la Cuarta Sección Electoral queda por resolver –entre otras cosas- como quedará conformada la lista panradical. Se habla de un encabezamiento por parte del intendente –stolbizeriano- de Carlos Casares, Omar Foglia, con el radical Orlando Costa en segundo término. Difícil de digerir para el cobismo.

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