Un jefe de la UIF que no sabe cómo se lucha contra el lavado

Un jefe de la UIF que no sabe cómo se lucha contra el lavado
Sbattella fue designado por el Gobierno; en su currículum admite la falta de experiencia
Tres años y un mes atrás, la nominación de Rosa Catalina Falduto para presidir la Unidad de Información Financiera (UIF) afrontó serias objeciones por su escasa experiencia en la prevención y lucha del lavado de dinero. Ahora, tras su desplazamiento, el Gobierno fue más allá. Postuló a un economista que reconoce carecer de experiencia alguna en ese campo.

La admisión surge del currículum del propio candidato, José Sbattella, que se encuentra disponible en la página oficial de Internet del Ministerio de Justicia como parte del proceso que se abre durante 15 días para la presentación de apoyos e impugnaciones.

A lo largo de 29 carillas, Sbattella detalló los cursos, seminarios y conferencias que dictó o a los que asistió, así como sus estudios y distintos cargos públicos y privados durante las últimas cuatro décadas. Pero no hay alusión alguna sobre "lavado de dinero", "fraude financiero" o "money laundering" u otras expresiones similares en otros idiomas.

Desde el Gobierno, de todos modos, relativizaron la importancia de las impugnaciones que podrían presentarse hasta el 5 de febrero. "El tendrá que defenderse, pero la verdad es que sabe mucho y tiene una gran experiencia en la administración pública y en el campo aduanero", argumentó una alta fuente oficial del Ministerio de Justicia ante la consulta de LA NACION.

Como vicepresidente llegaría un colaborador de Sbattella, Gabriel Cuomo, que registra ciertos antecedentes académicos sobre lavado de dinero y es miembro de la Association of Certified Anti-Money Laundering Specialistas desde 2005, según confirmó la entidad a LA NACION desde Miami, aun cuando su nombre sorprendió entre los ex funcionarios y expertos locales.

Más allá de las eventuales observaciones, además, el Gobierno mantiene su decisión de avanzar con Sbattella como lo hizo a fines de 2006, cuando el Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (Cipce) estimó que Falduto no reunía "ninguna de las calificaciones técnicas, jurídicas y políticas" necesarias para el cargo.

A diferencia de Sbattella, Falduto contaba con cierta experiencia previa en pesquisas sobre lavado de dinero. Como contadora de la Policía Federal, había colaborado con las investigaciones de la jueza federal María Romilda Servini de Cubría sobre el banco BCCI y el Banco General de los hermanos Jorge y Carlos Rhom.

Al igual que la ex interventora en el PAMI Graciela Ocaña, Servini se convirtió luego en una férrea impulsora de Falduto para presidir la UIF, aunque pronto se distanció por una pelea que ambas nunca aclararon.

Sbattella confía, además, en que su proceso de designación avanzará sin sobresaltos, según indicaron sus colaboradores a LA NACION. Por eso comenzó a estudiar la situación dentro de la UIF, trazar sus objetivos y dialogar con las áreas del Estado que cuentan con delegados en el Consejo de Asesores de la Unidad.

"Le sorprende el grado de ?nebulosa´ en el que se venía moviendo ese Consejo", graficó un allegado. "Hay ministros que ni siquiera sabían que su cartera tenía un consejero en la UIF y mucho menos conocía quién era la persona que ocupaba esa silla", comentó.

El consejo se conforma con siete vocales, provenientes de los ministerios de Justicia, Interior y Economía, del Banco Central (BCRA), la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), y la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Entre 3 y 5 de esos consejeros podrían renovarse durante las próximas semanas, según indicaron a LA NACION tres fuentes oficiales involucradas en las deliberaciones. Hasta ahora, sólo el representante del BCRA, Abelardo Martín Giménez Bonet, presentó su renuncia, aunque su salida responde a la puja que divide a la entidad por la continuidad o salida de su presidente, Martín Redrado.

De excelente relación con Falduto, Giménez Bonet se había negado a confirmar o desmentir ante una consulta de LA NACION si el Gobierno les ordenó radicar una denuncia contra el Grupo Clarín por lavado de dinero. Giménez Bonet retornará al BCRA, donde su jefe directo, Marcos Moiseeff, fue ascendido a subgerente general jurídico -el máximo cargo de carrera dentro del banco- por los directores que responden al Gobierno. Ascendió tras enviar un e-mail para defender el uso de reservas para el Fondo del Bicentenario.

El destino de una ex funcionaria

* En las horas que siguieron a su desplazamiento de la Unidad de Información Financiera (UIF), allegados a Rosa Falduto difundieron la versión que había caído en desgracia por su supuesta negativa a avanzar contra el Grupo Clarín como le reclamaban desde la cúspide del Gobierno. Lejos de quedarse sin trabajo y sometida a un destrato oficial, sin embargo, tanto desde la Jefatura de Gabinete como desde el Ministerio de Justicia indicaron a LA NACION que Falduto mantendrá un cargo público aunque no precisaron su función. "Falduto se queda trabajando con nosotros", aclaró el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aunque no definió su destino.

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