El Jefe de Policía de Gualeguaychú fue desplazado del cargo

Fue a raíz del confuso episodio en que se vio involucrada su esposa. La cúpula de la fuerza a nivel provincial lo licenció pero no retomaría el cargo. Es el cuarto Comisario que deja su cargo en Gualeguaychú en un año y medio.
El Jefe de Policía de la provincia, comisario general Héctor Massuh, dispuso una licencia para el titular de la Departamental Gualeguaychú, Mario Córdoba, luego del confuso episodio en el que se vio involucrada su esposa y por la cual quedó a disposición de la justicia al estar acusada de hurto simple.

Si bien fue el propio Córdoba quien reconoció lo ocurrido, y fue él mismo quien puso a su esposa a disposición de la justicia para que sea investigada por el hecho que se la acusa, la cúpula policial de la provincia entiende que lo mejor es no seguir exponiendo al hasta el viernes Jefe Departamental “hasta tanto se puede dilucidar lo sucedido”, según explicó en diálogo con Radio Cero el subjefe de la fuerza a nivel provincial, comisario general Juan Ramón Rosatelli.

Córdoba ya fue notificado de la decisión de la superioridad a través de la resolución en la que además se expresa que el actual subjefe Departamental, comisario inspector Gerardo Fontanini, queda a cargo de la Jefatura hasta que sea designado el nuevo titular.

Rosatelli destacó el trabajo efectuado por Mario Córdoba y explicó que “se lo licenció hasta fin de año hasta que se produzcan los relevos y los cambios de jefaturas. Y adelantó que “en el transcurso de estos días se va a determinar el relevo, durante una reunión que mantendrán Massuh junto al ministro Adán Bahl y al gobernador Sergio Urribarri”.

En tanto, el subjefe de policía de la provincia se excusó de opinar sobre el hecho en el que se vio involucrada la esposa del ahora ex Jefe Departamental de Gualeguaychú, aunque reconoció que “en 36 años de servicio no conozco un hecho de similares características”. Y aclaró: “la imputada no pertenece a la institución, es una persona civil, y las responsabilidades son individuales”.

Si bien la noticia del licenciamiento de Córdoba sorprendió en la Jefatura Departamental, para muchos efectivos se dio una situación lógica aunque no deseable. La mayoría de los efectivos y funcionarios policiales de Gualeguaychú coincidieron en el buen trabajo que el ahora ex Jefe venía realizando con la implementación de los Consejos de Seguridad Barrial, con buenos resultados.

En cuanto a los posibles reemplazantes de Mario Córdoba, hay silencio de radio. Nadie quiere arriesgar nombres, ya que definirá en los próximos días el Jefe de policía de la provincia, Héctor Massuh. De todos modos, en la fuerza a nivel local ven con muy buenos ojos la llegada de José María Faez, quien hasta abril de 2006 se desempeñó como subjefe en la Departamental Gualeguaychú, cuando al frente de la misma se encontraba el Comisario Mayor Néstor Monzón, hoy en la Departamental Islas.

El comisario inspector Faez cuenta con un amplio consenso entre sus pares de la fuerza, y además es un policía que conoce muy bien la ciudad. Actualmente se desempeña como subjefe de la Departamental Federal.

Gualeguaychú “se come” a los Jefes policiales

La salida de Mario Córdoba como Jefe Departamental deja a la ciudad nuevamente sin autoridad máxima policial, a pocos días del inicio de la temporada veraniega que tiene relevancia con la realización del Carnaval del País.

Gualeguaychú, si bien no se caracteriza por grandes hechos delictivos violentos como tomas de rehenes, asesinatos a cada minuto por cualquier cosa, robos a mano armada en cualquier momento y permanentemente, violaciones, tiene la particularidad de haber consumido 3 jefes policiales en 30 meses (un año y medio), cada uno con hechos que marcaron su gestión y que tuvieron alguna influencia en su alejamiento posterior.

El último titular de la fuerza a nivel Departamental que duró más de un año en el cargo fue Néstor Monzón, quien hoy está al frente de la policía de Islas del Ibicuy. El Comisario Mayor asumió en 2004 y fue licenciado el 1 de junio de 2006, y el episodio que marcó su gestión fue la desaparición del niño Kevin Sánchez el 31 de diciembre de 2004 en el balneario Ñandubaysal, un confuso hecho que hasta hoy no tiene respuestas.

Monzón fue relevado el 1 de junio de 2006 y días después se hizo cargo de la Departamental Islas, donde aún cumple funciones, en tanto que a Gualeguaychú fue enviado como Jefe el comisario mayor Alejandro García quien se desempeñaba en esa dependencia. Un enroque, como se dice.

García asumió en la Departamental local el 5 de junio de 2006 y su gestión se caracterizó por poner todo el personal en la calle, incluido él mismo. Pero un exabrupto en su comportamiento, durante un confuso episodio ocurrido a la salida de un boliche una madrugada donde se lo vio involucrado en un choque con su camioneta, produjo su licenciamiento días más tarde el 27 de diciembre de 2006.

Ruffiner y Córdoba

Un día después, considerado dentro de la fuerza como un hombre aguerrido y muy trabajador, llega a Gualeguaychú el comisario inspector (luego ascendido a Mayor) Sergio Ruffiner, para hacerse cargo de la Departamental de policía.

También sobre el final del año y al inicio de la temporada de Carnaval, el flamante Jefe debió poner todo su conocimiento en materia de seguridad para poder controlar la ciudad durante el verano.

Venía de cumplir funciones en La Paz, donde fue reconocida su actuación en la recaptura del penado José Alberto Piñeiro, por el crimen del propietario de la radio LT40, Juan Carlos Malvasio.

Pero a Ruffiner lo esperaban en Gualeguaychú algunas internas dentro de la fuerza, además del caso de un joven policía acusado de apremios ilegales contra un grupo de chicos a la salida de un boliche en abril de 2007. Y lo peor: dos meses después, el peón rural Sixto Caballero apareció muerto, degollado y maniatado, en la estancia “La Paz” de Costa Uruguay norte.

Ruffiner fue relevado en diciembre de 2007, antes de cumplir un año en su cargo y reemplazado por comisario mayor Mario Córdoba.

El ahora ex titular de la fuerza local había asumido el 19 de diciembre del año pasado, proveniente de Concordia, y también debió mover rápidamente las piezas para organizar el trabajo ya que la temporada estaba al alcance de la mano.

Con algunos cuestionamientos al principio de la gestión, porque daba la sensación que Córdoba no le encontraba la vuelta a la inseguridad, comenzó a realizar un gran trabajo en la organización de los Consejos de Seguridad Barrial para intentar una tarea mancomunada entre Estado, policía y los propios vecinos. Pero algunos hechos delictivos poco comunes como asaltos a mano armada, algunos violentos, y el reciente episodio en que se vio involucrada su mujer, apuraron su salida cuando todavía no había cumplido un año de gestión. (Fuente: El Día de Gualeguaychú)

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