Se va el jefe militar alemán

El general Schneiderhan, el oficial de más alto rango de las fuerzas armadas de Alemania, pidió ser relevado de sus deberes por no haber pasado información crucial a sus ministros. Un viceministro de Defensa también renunció.
El jefe de las fuerzas armadas de Alemania renunció por las acusaciones de ocultar información militar sobre un ataque aéreo de la OTAN en Afganistán que mató a docenas de civiles. La renuncia del general Wolfgang Schneiderhan marca una episodio profundamente incómodo para la canciller Angela Merkel y su gobierno sobre la política del país en Afganistán.

El 4 de septiembre el bombardeo de dos tanques petroleros en la ciudad norteña Kunduz de Afganistán causó una masacre y fue el incidente más mortífero que involucró a las tropas alemanas desde la Segunda Guerra Mundial. Al comienzo, las fuerzas alemanas de la OTAN, que habían ordenado el ataque, sostuvieron que aquellos muertos en el incidente eran insurgentes, aunque más tarde el gobierno en Berlín expresara sus disculpas en caso de que gente inocente se encontrara entre las víctimas.

Ayer, el general Schneiderhan, el oficial de más alto rango de las fuerzas armadas de Alemania, pidió ser relevado de sus deberes por no haber pasado información crucial a sus ministros. Peter Wichert, un viceministro de Defensa que estaba en funciones en el momento del ataque también renunció. Las renuncias llegaron después de que el diario Bild publicara fotografías de un video secreto del ejército que indicaba que las muertes de civiles eran conocidas incluso mientras el ministro de Defensa de entonces, Franz Josef Jung, insistía en que la evidencia mostraba que sólo los combatientes talibanes habían muerto.

Karl-Theodor Zu Guttenberg, el actual ministro de Defensa alemán, mantuvo que su predecesor, que es ahora ministro de Trabajo, no había visto el video en el momento de su declaración y que él mismo había visto las imágenes el miércoles. Guttenberg indicó al Parlamento que decidió aceptar el pedido de Schneiderhan de dejar el cargo y que también "asume sus responsabilidades" el secretario de Defensa, Peter Wichert. Pero los partidos de la oposición alemanes piden ahora una investigación parlamentaria y están exigiendo la renuncia de Jung. El parlamento alemán está actualmente debatiendo si deben extender su desplazamiento de tropas en Afganistán en medio de su creciente oposición interna.

Se espera que Barack Obama anuncie la semana que viene que Estados Unidos enviará 34.000 tropas de refuerzo al país y también pide hasta 10.000 tropas extra de otros países de la OTAN. Alemania que tiene alrededor de 4200 tropas en el norte de Afganistán, acordó enviar otras 120. Sin embargo, las fuerzas del país se están actualmente retirando de la misión de paz en Kosovo y debieran, según las fuentes diplomáticas occidentales, estar en posición de enviar más ayuda a la misión afgana.

La orden para llevar a cabo el ataque aéreo en Kunduz parecía contravenir las directivas del general Stanly McChrystal, el comandante de Estados Unidos de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, de que debieran llamarse sólo si las fuerzas aliadas estaban ante un peligro inmediato y no había riesgo de muertes civiles. La orden fue dada después de un número de incidentes de "daño colateral" involucrando tropas de la OTAN que causó un amplio desagrado entre los afganos.

Es incierto saber todavía exactamente cuántos civiles murieron en el ataque de Kunduz, que fue posterior al secuestro por insurgentes talibanes de dos camiones de petróleo que luego fueron abandonados en un río. La gente se reunió en la escena para recoger petróleo y muchos murieron porque el área fue bombardeada. Después del bombardeo, que fue llevado a cabo por un caza US F-15, el general McChrystal viajó de Kabul a Kunduz para examinar la escena y quiso saber por qué las tropas alemanas no habían asegurado el área antes para saber con certeza lo que había pasado. Le preguntó al coronel Georg Klein, el comandante de la base: "¿Por qué no vino aquí antes el RE-North (la misión de la OTAN en la región)?". El coronel Klein respondió: "Honestamente sólo puedo decir que fue un error".

El general McChrystal, que le había prometido al presidente afgano, Hamid Karzai, que investigaría las muertes, estableció una investigación dirigida por el general canadiense cuyo informe había sido enviado al gobierno alemán, pero todavía no se había hecho público. Anteriormente este mes, Guttenberg dijo que el informe de la OTAN había encontrado "errores de procedimiento" pero había llegado a la conclusión de que la orden para bombardear era "adecuada en términos militares". Según fuentes de la OTAN, el informe contenía una serie de otros comentarios críticos que él no mencionó.

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