El jefe gremial Pérez Tamayo le pegó al gobierno y a los sindicatos de AA

El jefe gremial Pérez Tamayo le pegó al gobierno y a los sindicatos de AA
El secretario gremial en el que más se apoyó el kirchnerismo para la reestatización y piloto del Tango 01, en una reunión con sus afiliados, afirmó que "la empresa es un quilombo" y que hay que preparar "cascos y cascotes porque se viene lo peor".
A dos días del peor incidente de la Aerolíneas Argentinas reestatizada –el retraso de 23 horas de un vuelo a Madrid– y veinticuatro horas después de las sanciones a los empleados involucrados, el líder del sindicato de los pilotos (APLA), Jorge Pérez Tamayo, desnudó toda su bronca contra el Gobierno y la interna feroz con los otros gremios. Así explotó la guerra de poder por el manejo de la aerolínea. "La empresa es un quilombo", "la conducción... todo sigue por inercia, hay un grave problema de mantenimiento", alertó el dirigente en una reunión informativa a sus afiliados, en la que estuvo presente Crítica de la Argentina, para dar a conocer la "situación actual real" de la compañía. Agregó que iniciará una denuncia penal contra Ricardo Cirielli, representante de los mecánicos, por administración fraudulenta. El principal sindicalista en el que se apoyó el kirchnerismo para retomar el control de la aerolínea de bandera no ahorró dardos internos. "Hay más enemigos adentro que afuera" y acusó que hay un sector del Gobierno que quiere la reprivatización. Y planteó un panorama de más enfrentamientos. A los más 100 pilotos reunidos en la sede del gremio en Almagro, les dijo: "Preparen los cascos y los cascotes, se viene lo peor".

El gremio más combativo de Aerolíneas Argentinas, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, hizo una convocatoria urgente en su página de internet a sus más de 900 afiliados. La cita fue en la sede de Lezica 4031, una tranquila calle de Almagro. A las 15.45, con un auditorio repleto, Pérez Tamayo y su segundo, Pablo Biró, tomaron el micrófono.

Sin cámaras ni funcionarios delante, desató toda la furia tras los incidentes de los últimos días. Los pilotos fueron acusados por la oposición de "llevar a la muerte" a la empresa y de sabotear la operación por Cirielli. "Hay una campaña política contra APLA. Salimos hasta en los chistes de los diarios", arrancó.

El líder de los pilotos se refirió al vuelo 1134 a Madrid de Aerolíneas Argentinas que debió partir el domingo a las 21 y terminó saliendo el lunes a las ocho de la noche. Tras leer el interrogatorio que se le hizo al piloto, Pérez Tamayo apuntó para otro lado. "Hay un grave problema de mantenimiento" y desligó a su gremio del escándalo. Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas, cerró anoche, en Brasil, la adquisición de aviones Embraer. Pero el secretario general de APLA dejó en claro que lo espera ansioso. "Recalde me va a escuchar, no me como este bizcochito de que no colaboramos", afirmó.

Si bien aclaró que con Recalde y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, tiene una buena relación, puntualizó que no le gustan algunos de sus manejos. "Que hagan los vuelos que se puedan hacer. No sirve sacarlos a full para que después si se cae uno estamos en un problema", sentenció.

La tirantez en Aerolíneas se plantea porque una supuesta buena noticia como la estatización ahora se vuelve contra el Gobierno. El déficit mensual de entre 200 y 300 millones de pesos y el mal servicio enardecen a la opinión pública. El Gobierno ahora lanzó un plan de ajuste que le quitó algunos beneficios al personal, especialmente a los pilotos.

Pérez Tamayo confirmó que sigue alineado con el proyecto estatizador de Cristina Kirchner pero se diferenció de lo que dijo el ministro De Vido el lunes en la inauguración del nuevo edificio de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte. "Él habla de argentinización y nacionalización, pero no de estatización. Eso significa que algún día puede volver el capital privado", afirmó. Pablo Biró, el número dos de APLA, lo interrumpió. Más irritado porque su micrófono no funcionaba bien, sentenció: "Hay algunos dentro del Gobierno que quieren reprivatizar la empresa". Su jefe tomó el guante y apuntó al embajador argentino en España, Carlos Bettini, a quien acusó de ser "socio" de Marsans –ex operador de la compañía– y hacer lobby por los intereses españoles.

Pérez Tamayo cuestionó también la posible compra de 15 aviones Airbus por parte del Estado que iba a hacer Marsans. Este es el mecanismo elegido para que los españoles levanten su demanda internacional de indemnización tras la expropiación de sus acciones en Aerolíneas. "No van a poder comprar nada. Esos aviones no van a poder llegar ni a Montevideo porque se los van a chupar los bonistas que le están haciendo juicio al país", dijo.

Pérez Tamayo apeló a la unidad con los gremios de maleteros, personal de a bordo y personal superior para capear este crescendo de las internas cruzadas. Planteó el escenario bélico a pesar de que la estatización supuestamente iba a saldar el conflicto permanente en la empresa. "Estamos más cerca de una pintura de guerra que con los gallegos", concluyó.

GOLPE POR GOLPE CONTRA RICARDO CIRIELLI Y AUSTRAL. Pérez Tamayo prepara el contragolpe a su enemigo número en Aerolíneas Argentinas, Ricardo Cirielli, secretario general de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA). En la reunión de ayer en su sindicato, lo calificó de "felpudo" y de estar atrás de los intereses reprivatizadores con Aeropuertos Argentina 2000 y el empresario Eduardo Eurnekian por detrás. También responderá con una denuncia penal por malversación de fondos públicos por el arreglo en un taller de Lufthansa en Israel de un Boeing 747-400. Según contó Pérez Tamayo, en abril de este año, a Aerolíneas llegó una factura de u$s 72 mil por este servicio, la que definió como trucha.

El líder de los pilotos precisó que ese arreglo se hizo sin estar habilitado el taller. Mostró un papel de Lufthansa que supuestamente certifica que la habilitación se hizo un mes después.

Pérez Tamayo involucra a Cirielli por ser del gremio de los mecánicos y a Oscar Donikian, gerente corporativo de Producción, de buena relación con los técnicos de APTA.

"¿Esos 72 mil dólares entonces dónde están?", se preguntó el piloto. Hace unos días, Cirielli –hoy hombre de confianza de Julio De Vido– denunció que muchas de las fallas detectadas en aviones de Aerolíneas Argentinas durante el fin de semana largo del 1 al 3 de mayo pasado fueron "fraguadas por los pilotos" que cometieron, a su entender, actos de sabotaje. A los pilotos de Austral, agrupados en UALA, los acusó de darle información a la oposición.

SE CERRÓ LA COMPRA DE MÁS AVIONES. El Gobierno cerró con la fabricante de aviones brasileña Embraer la compra de veinte aviones de esa firma brasileña que se destinarán a la renovación de la flota de Austral.

El secretario de Transporte de Argentina, Juan Pablo Schiavi, viajó a Brasil para cerrar el acuerdo y dijo que la adquisición, cuyo monto no precisó, será financiada a través del Banco de la Nación Argentina, con la participación del Banco Nacional de Desarrollo Económico de Brasil.

Del total de los nuevos aviones, modelo Embraer 190 para 96 pasajeros, nueve serán entregados en 2010 y el resto en 2011.

Comentá la nota