Jayo Ordoqui: “Todo lo que afecte al campo, afectará también al interior”.

El dirigente de CRA no avizora un panorama alentador para el sector agropecuario en 2009. Cree que las pérdidas en la cosecha y la indiferencia del Gobierno ante las dificultades que atraviesan los ruralistas impactarán en los demás sectores de la sociedad. Los beneficios otorgados por la emergencia agropecuaria no son considerados como tales.

Luego de que el Ejecutivo declarara en estado de emergencia agropecuaria a varias localidades bonaereneses, se anunciaba un paquete de medidas que beneficiarían directamente al productor agropecuario en la complicada situación económica en la que se halla.

La Ley de Emergencia Agropecuaria fue creada para paliar el daño “en aquellas zonas que se vieran perturbadas cuando factores de origen climático, telúrico, biológico o físico, que no fueran previsibles o siéndolo fueran inevitables, por su intensidad o carácter extraordinario, afectaren la producción o la capacidad de producción de una región dificultando gravemente la evolución de las actividades agrarias y el cumplimiento de las obligaciones crediticias y fiscales”.

Si bien el Ejecutivo ha impulsado en este marco un programa de prerrogativas en el pago de impuestos para los ruralistas, la mayoría no cree que los “beneficios” otorgados ayuden a paliar la situación en que se encuentran inmersos.

A fin de explicar el estado en que el se encuentran las negociaciones entre el sector agropecuario y las autoridades nacionales y saber cuál es el ánimo de los productores en esta disputa que aún no encuentra conciliación, LA OPINION dialogó con el secretario de Confederaciones Rurales Argentina (CRA), Javier Jayo Ordoqui, que manifestó: “La presidenta declaró nuestra zona en estado de emergencia agropecuaria. Lo hizo como un gesto de apoyo al sector pero en realidad es una de las tantas desinformaciones que afectan al campo. La Ley de Emergencia Agropecuaria dicta que el pago de tres impuestos, Ganancias, Bienes Personales y Ganancias Presuntas, serán postergados durante seis meses. Pero luego de transcurrido ese tiempo, los productores deberán abonarlos con tasas de interés. Esto es muy lejano de lo que se considera un apoyo. Esto es un engaño más”, comentó el dirigente.

Falsos beneficios

De acuerdo con lo que estipula la normativa, se posponen los vencimientos de los impuestos y sus anticipos por espacio de seis meses. Transcurrido ese lapso los productores no sólo deberán saldar las deudas impositivas que poseen sino que también deberán abonar las tarifas que corresponden a los meses en curso. “En seis meses el ruralista no tiene capacidad económica para responder a los impuestos que sobrevengan una vez finalizado el plazo otorgado”, explicó el dirigente.

Los productores no avistan una solución del conflicto a corto o mediano plazo porque las supuestas ayudas no son aplicadas como tales. “La declaración de emergencia agropecuaria es maquillaje. La presidenta hace el anuncio diciendo que nosotros somos el único sector que tenemos una ley especial para nosotros”, señaló Jayo Ordoqui. Para refutar lo dicho por la mandataria, el dirigente de CRA hizo alusión al artículo 5º de la Ley, más precisamente al inciso h), en el cual se manifiesta “que la declaración de estado de emergencia agropecuaria o zona de desastre alcanza las actividades comerciales, industriales y civiles, cuando la magnitud de la adversidad climática afecte sustancialmente su situación económica-financiera”, no sólo al campo.  

A pesar de las numerosas solicitudes de diálogo que las entidades efectúan para comenzar a efectivizar una negociación, desde el Ejecutivo aún no se han tendido puentes que posibiliten soluciones. “Siempre pedimos audiencias para tratar de llegar a un acuerdo pero hay una intención de fondo de no solucionar las cosas”, explicó Jayo Ordoqui.

Preocupación de productores

El secretario de CRA participa en varias asambleas realizadas por los productores de la zona. El permanente contacto con los ruralistas de diversas localidades bonaerenses hace que el dirigente detecte el ánimo que persiste entre los productores. “Los productores están muy preocupados, en primera instancia, por la sequía, pero todos tienen muy claro que la seca es posterior a una serie de medidas que han hecho que el campo haya mermado su producción. Vamos a tener treinta millones de toneladas menos de granos que el año pasado. De esta cifra, un tercio son pérdidas que se han generado por cuestiones políticas, son expectativas en contra que generó el Gobierno. El achicamiento del área de trigo y maíz, la merma en la aplicación de tecnologías se reflejan en las producciones actuales”, declaró el dirigente.

La preponderancia económica que el sector rural tiene en la mayoría de las ciudades del interior hace que las pérdidas y las bajas no sólo en producción sino también en la calidad de la misma impacten directamente en los demás sectores productivos de la sociedad. En torno a esta cuestión Jayo Ordoqui aseguró: “Todo lo que afecte al campo, afectará también al interior. Este Gobierno no cree en la producción. Ellos buscan generar consumo pero no sé sobre la base de qué riquezas se va a reactivar”.

Gestos de protesta

Frente a este panorama, los dirigentes y representantes de las cuatro entidades y los ruralistas que se han asociado para formar la organización de los productores autoconvocados se reúnen periódicamente para analizar las posibles medidas de fuerza que se implementarán en el corto plazo. “Gesto de protesta va a haber. Todavía no está del todo definido porque no queremos con nuestras decisiones perjudicar al ciudadano. Nosotros vemos un contexto de disconformidad generalizado. Prevemos que toda la ciudadanía va a protestar porque todos los ciudadanos se van a encontrar con varias dificultades para desarrollar sus tareas. Nosotros no queremos ser los únicos que manifiesten su descontento sino que queremos ubicarnos dentro de la manifestación que haga la sociedad”, comentó Jayo Ordoqui.

No son buenas las perspectivas del sector. “Tenemos una visión muy semejante (al conflicto anterior) con relación al conflicto que se viene. El Gobierno no está dispuesto a buscar diálogo. La característica de esta gestión es la imposición. Creemos que si no hay diálogo, si no hay consenso y no hay una búsqueda de solución por parte de los argentinos ante una crisis de la magnitud que tenemos, realmente vamos a estar muy mal. Prevemos un 2009 muy difícil para todos”, expresó el secretario de CRA.

Motor del interior

Según lo exteriorizado por el dirigente, el agro se constituye en el motor del interior porque es el único sector que tiene ventaja competitiva con el resto del mundo. No obstante, en la actualidad el Gobierno ha paralizado la actividad productiva del sector, propiciando la retracción en todos los rubros de la sociedad. Para graficar la situación Jayo Ordoqui agregó: “Esa cosecha que no vamos a tener son camiones que no se van a mover, puertos que no van a cargar. Todo es una cadena. En la parte de la carne hay que destacar que hay cerca de dos millones de vientres menos. Si esto crece y el consumo de la población se mantiene, vamos a tener que importar carne”.

Según el entrevistado, la solución depende del Gobierno. Para comenzar a concretar conciliación entre las partes primeramente hay que establecer diálogo y consenso. Luego tratar de implementar políticas que impulsen la producción. “Nosotros estamos convencidos que la producción es el motor del consumo. Hoy la Argentina necesita un shock de confianza para producir y esto se va a lograr cuando el Gobierno cambie su actitud porque todos, ante la tormenta, se retraen. Prevemos que una vez que pase la época estival y comience el normal funcionamiento de los demás sectores, todos nos encontraremos con grandes dificultades para sobrellevar la difícil situación económica que se instalará en la sociedad”, comentó el dirigente.

En cuanto a las medidas de fuerza, Jayo Ordoqui informó que Carbap concretó la reunión de consejo la semana pasada. En el encuentro la entidad propuso establecer un cese de comercialización el 19 y 20 de este mes y luego ejecutar una marcha hacia Córdoba en marzo.

El cronograma de reuniones es el siguiente: el 4 de febrero se reunirá el consejo de Coninagro; el 5 y 6, Federación Agraria; el 11, CRA y en la misma semana hará lo suyo la Sociedad Rural Argentina. “Posterior a la realización de todas las reuniones, haremos un encuentro de la Mesa de Enlace. Por eso creemos que a mediados de este mes ya tendremos novedades”, concluyó Jayo Ordoqui.

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