Javier Gastón asumió la presidencia del nuevo Concejo Deliberante

En una Sesión bastante demorada, cargada de tensiones, de dudas, y de una notoria falta de consensos, como lo demuestra la composición de las autoridades del cuerpo, la férrea decisión del gobbismo dentro del radicalismo (dos concejales), evitó la burla a la voluntad popular que El Imparcial anticipara ayer, que hubiera sido nominar al representante del PRO, tercera minoría, como Presidente.
En una demorada Sesión Preparatoria, que debió esperar doblemente, por un lado la despedida de los Concejales salientes y del ex presidente Aldabe del cargo que ocupó estos dos años, y por el otro la finalización de los conciliábulos dedicados principalmente a la elección de las autoridades del nuevo Cuerpo, pero también a la intención del PJ de hacer asumir al reemplazante de la renunciante Gladys Felicetti ( no estuvo presente al igual que la Dra. Travascio), el también saliente pro-secretario Juan Félix Ohyamburu.

Como era lógico, aunque la lógica y el sentido común parecen haberse perdido hace un tiempo en el Honorable local, no se admitió la pretensión del PJ, porque no se cumplió el requisito de que sea el Cuerpo, quien acepte primero la renuncia de Felicetti, para luego dar paso a su reemplazo. Aún así, y a pesar de no haberse elegido autoridades del nuevo Cuerpo y ya estar en consideración la moción del Concejal Bordalecou de proponer al Jefe de su bancada y fuerza política, Javier Gastón, como Presidente del Cuerpo, el Presidente de la bancada radical, el reelecto Elías Gárriz, mocionó, a contrapelo de toda reglamentación, la asunción de Ohyamburu como concejal. El rechazo del resto del concejo evitó que se cometiera un desatino. ¿Pensaría Elías que tendría chances de modificar una votación que ya sabía adversa con esta incorporación?. Lo números posteriores demostrarían que no.

Gastón cosechó ocho votos a su candidatura, derrotando al propio Gárriz, que sólo sumó los cinco de su bloque. El acuerdo que contempló la asunción de Gastón sumó, a los propios (Gastón,Arreche,Arbeleche,Bordalecou y Francese), mas el PRO (Mouján y Etcheverría) y el solitario Auzoberría. Quedando Etcheverría como Vice 1° y Auzoberría como Vice 2°, desapareciendo todo vestigio de radicalismo en la mesa de conducción. Esto ratifica que el diálogo y los consensos son pura "cháchara" en la política lugareña.

Elegidas las autoridades, se pasó a la propuesta de la Secretaría del Concejo, cargo clave de contenido político-técnico, tradicionalmente reservado a la fuerza que encabeza el colegiado.

Pero el Concejo de Chascomús sigue dando sorpresas, y a la propuesta, ingenua, del vecinalismo para que sea Lucas Capasso, le siguió una moción del Vice 1° para que el cargo lo ocupe el peronista Mariano Sinconegui de aquilatada trayectoria dentro del organismo. Postura, esta última que cosechó ocho voluntades (PRO, radicales y peronista) derrotando, en su debut, a la fuerza del Presidente recien ungido, y demostrando que estos movimientos se darán de forma habitual en este Concejo de débiles minorías, con el aditamento de poco apego a los acuerdos y si a la confrontación, donde la mayoría se muestra en su salsa.

Los elogios a compañeros de bancada, en grado de exageración, fueron los argumentos esgrimidos por vecinalistas y radicales para fortalecer sus candidatos, cuando lo que hubiera correspondido y es la escencia de un cuerpo colegiado, no los méritos personales, siempre de valoración subjetiva, sino la capacidad de interpretar la voluntad del electorado, que hoy definió en Chascomús la presencia de dos primeras minorías que debieron, aún en sus claras diferencias acordar la Mesa del Concejo.

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