Jaque tuvo su brindis y convocó a enfrentar la crisis y la inseguridad

Jaque tuvo su brindis y convocó a enfrentar la crisis y la inseguridad
Ante 1.800 personas y las Reinas vendimiales, dijo que en Mendoza no hay sitio para los delincuentes.
En lo que constituyó el paso más arriesgado dentro de su plan de recomposición de vínculos con la ciudadanía mendocina, el gobernador Celso Jaque transformó ayer su Brindis Vendimial en una virtual convocatoria pública al trabajo junto a las autoridades de su gobierno.

"Aquí nadie se salva solo. Ni el Gobierno ni los mendocinos", enfatizó Jaque. "No son tiempos fáciles", dijo tras subrayar que "la turbulencia está generando recesión, desempleo y pobreza en el mundo".

Acto seguido enfatizó que "podemos sortear juntos la crisis. Yo conozco a mis comprovincianos. Podemos trabajar juntos por el futuro que nos merecemos", agregó tratando de abrir una puerta a la recomposición de relaciones. "Es el momento del encuentro con cada uno de los mendocinos. Con ideas comunes o diferentes, es necesario bregar por una unidad común", manifestó.

En el marco de una Vendimia politizada, Jaque pronunció su discurso desde un escenario propio en el que jugó como local, con el Ministerio de Gobierno como organizador y tres pantallas gigantes en la cabecera alternando la música y los spots publicitarios del Gobierno provincial "levantando vuelo".

Jaque habló a la misma hora que en San Juan el vicepresidente Julio Cobos se reunía con el gobernador José Luis Gioja para dispensarle un trato de "presidenciable para 2011" y a sólo 24 horas de que -hoy- quede formalmente conformado el trabajoso acuerdo entre las autoridades de la UCR y del ConFe, con el que radicales y cobistas buscan derrotarlo en las urnas de octubre.

Ante 1.800 dirigentes de las actividades y profesiones más diversas -a quienes homenajeó y definió como "lo mejor de Mendoza"- el Gobernador prefirió dejar los anuncios productivos para el Agasajo de la Vendimia del sábado -junto a la presidenta Cristina Fernández- y decidió sorpresivamente poner el centro de su discurso en la inseguridad, precisamente el tema que le genera más críticas.

"Voy a trabajar para erradicar lo peor de Mendoza: el delito y los delincuentes", dijo en el tono más enérgico de su discurso, ratificando anteriores compromisos. "En esta provincia no hay lugar para los delincuentes. Vamos a crecer en paz con trabajo social, con reinserción para quienes se recuperen y con cárcel para quienes insistan con el delito", manifestó.

A contrapelo de la opinión de la ministra de la Corte Suprema, Carmen Argibay -con quien había compartido minutos antes el acto de inauguración del año judicial de la provincia- volvió a insistir en la necesidad de "redactar un código especial penal para menores de entre 14 y 16 años, para atender su situación y ayudarlos a que se alejen del delito".

Pernil y choris

Jaque habló ante un público heterogéneo que desbordó los dos niveles del Auditorio Ángel Bustelo. Allí se mezclaron representantes de cámaras empresarias -siempre presentes en todo evento vendimial- con nuevos protagonistas, fundamentalmente dirigentes sindicales del ámbito privado -muy cercanos al ministerio de Gobierno- y de organizaciones sociales y ONG -con vínculos con el Ministerio de Desarrollo Humano-.

También se pudo observar una fuerte presencia de representantes de empresas contratistas del Estado, fundamentalmente del área de la construcción -de trato permanente con el Ministerio de Infraestructura-.

Tanto estas constructoras como los sindicatos fueron los principales sponsors del Brindis de la Vendimia. Entre los asistentes se dividieron por mitades los trajes y las camisas, hubo mayoritaria presencia de hombres sobre mujeres y los "bocados" alternaron pernil y ensaladas con pizzetas y "choris" y al vino con la cerveza.

El encuentro fue programado con el objetivo de destacar las características distintivas de Mendoza, desde el discurso centrado en "el esfuerzo que supera la adversidad", la presencia de las 18 Reinas departamentales y la actuación de los folcloristas locales Los Herederos del Canto y Juanita Vera, hasta el homenaje a cinco obreros vitivinícolas y aún los rigurosos "quince minutos de tolerancia" permitidos para comenzar la fiesta.

A la hora de leer los mensajes de los invitados ausentes pasó inadvertido (sin silbidos ni aplausos) el del vicepresidente Julio Cobos y hubo algunos aplausos para el de la diputada nacional Patricia Fadel. De los ex gobernadores sólo se pudo ver a Rodolfo Gabrielli.

Entre los dirigentes opositores estuvo el diputado nacional Omar De Marchi junto al ex ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga -que ya saluda como "futuro senador nacional"- y el intendente de Godoy Cruz, Alfredo Cornejo.

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