Jaque ya tiene la Ley de Viviendas

En una ajustada votación, el vicegobernador debió desempatar para aprobar el proyecto del oficialismo.
Lo que parecía impensado para esta semana, finalmente sucedió. Los peronistas pudieron aprobar ayer el plan para construir viviendas, con 17 votos a favor y 16 en contra, por el desempate que definió el presidente del Senado, Cristian Racconto.a puro nervio. En verdad, hasta el mediodía, el oficialismo no conseguía la adhesión suficiente para que el proyecto, que venía con media sanción de Diputados, obtuviera la aprobación definitiva. Pero por la ausencia de algunos legisladores -Elizabeth Fernández de Merino (PJ), Carlos Aguinaga (PD), Aldo Giordano (PD), Ricardo Bermejillo (Eje Peronista) y Mauricio Suárez (UCR)- y la retirada de otros -José Martínez (UCR), quien estaba en la sesión y se fue- lograron quedar empatados: 16 a 16. Entonces, desempató el vicegobernador, Cristian Racconto. faltaban votos. Sin embargo, hasta el mediodía, el panorama era muy diferente. El peronismo no llegaba a tratar el proyecto porque le faltaban legisladores propios y le sobraban ajenos.

Los viajes y las ausencias por enfermedades ayudaron. Fernández de Merino se fue la semana pasada a Buzios. Suárez estaba ausente de la provincia. Aguinaga quedó varado en Chile. La justificación de Bermejillo es que está enfermo, y Giordano, convaleciente tras una operación. senador ausente. El único caso sorprendente fue el de José Martínez (UCR), quien durante la mañana estuvo en la Legislatura -se lo pudo ver tomando café frente al edificio de Sarmiento y Patricias- pero no se sentó a sesionar. Alejandra Naman del ARI y Aníbal Rodríguez del cobismo manifestaron su sorpresa por el faltazo de Martínez, quien al momento de la votación brilló por su ausencia. Después de la sesión, el celular de Martínez dejó de funcionar, mientras que sus aliados no salían de su asombro, porque con el voto de Martínez no se hubiera dado el empate que resolvió finalmente Cristian Racconto. En definitiva, se alinearon los astros y los peronistas vieron la oportunidad de tratar el tema sobre tablas y obtener la aprobación definitiva que el Gobierno tanto anhelaba. proyecto oficial. Si bien la situación era propicia para tratar la ley, había que votar dos despachos: uno, el que tenía media sanción de Diputados, sostenido por el Ejecutivo, sin modificaciones. Este despacho es el que promueve la construcción de 5.500 viviendas en un lapso de tres años.

Según el proyecto, la Anses aportará 460 millones de pesos a través de un fideicomiso del Banco Nación. Los adjudicatarios se endeudarán directamente, colocando las hipotecas de sus casas como garantía, además del respaldo oficial, que se hará con los 40 millones anuales de los fondos del Fonavi. Los números oficiales indican que el interés de las casas será de 14 por ciento, la mitad de los cuales será subsidiada por el Estado. Así, las cuotas de las casas oscilarán entre los 600 y los 650 pesos por mes durante los primeros cinco años. Este fue el que obtuvo sanción definitiva. proyecto opositor. Según detalló el senador radical Leopoldo Cairone (UCR), el de ellos era un despacho alternativo, basado en el proyecto de viviendas de Guillermo Amstutz (Frente Cívico Federal) pero con algunas modificaciones.

Se trata de la construcción de la misma cantidad de casas pero no en tres, sino en cuatro años. El dinero saldría de los fondos del Fonavi, del recupero de los adjudicatarios, y de un crédito puente por 100 millones de pesos que aportaría el Fondo para la Transformación y el Crecimiento, pero que se pagaría con los Fondos Anticíclicos provinciales. Este despacho obtuvo 16 votos y no pudo ser sancionado, pero preveía la construcción de 1.900 casas durante el 2010 y las restantes durante los próximos tres años. negociación previa. El lunes a las 16 se realizó una reunión en Hacienda con la presencia del presidente del IPV, Carmelo Simó, y otros funcionarios. En ese encuentro hubo un intento de acercamiento con la oposición, pero, al no lograrlo, acordaron que el cobosradicalismo diera los dos tercios para tratar la ley pero no los votos para su aprobación.

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