Jaque no tendrá la Legislatura que quiere

Las estadísticas dicen que el gobernador no puede aspirar a tener al control de las cámaras luego de las elecciones. Distrito por distrito, las claves de la pelea por las bancas.
El sueño de una Legislatura provincial que "trabaje"de verdad, según los parámetros del gobernador Celso Jaque, está muy lejos. Para que se cumpla su anhelo (algo que no ha explicitado, pero que se desprende de sus deseos políticos), el 28 de junio, el PJ debería dar un batacazo electoral que le conceda quórum y mayorías propias en las cámaras de Senadores y de Diputados, para controlar sus destinos. Así, los vertiginosos paquetes de leyes, como el grupo de proyectos de la reforma judicial que ha puesto en escena, tendrían aprobación express, casi sin debate. Sin discusión alguna.

Esto, casi con seguridad no pasará. No obstante, tampoco tiene que temer Jaque una importante pérdida de poder, si el 28 de junio muerde el polvo de la derrota en las urnas. La razón es sencilla: demócratas y radicales ponen en juego muchas más bancas provinciales que el justicialismo en estos comicios.

Cualquiera sea el resultado, las distintas estimaciones electorales demuestran hasta aquí que, tras las elecciones legislativas, nadie tendrá el poder asegurado en la Legislatura mendocina. Ganadores y perdedores deberán seguir transitando la vía del consenso, tendrán que continuar dependiendo unos de otros para que las leyes salgan, porque el reparto del poder se va a mantener.

Exabruptos oficiales como el de Jaque, quien propuso esta semana "cerrar la Legislatura" porque se demora la discusión de reformas judiciales y constitucionales lanzadas a las apuradas por el Gobierno, seguirán teniendo el mismo efecto de hoy: proyectos sin sanción y cruces de dirigentes políticos por los diarios.

Otro efecto negativo tuvo la arremetida de Jaque contra la Legislatura de esta semana. Un jefe parlamentario del oficialismo, Jorge Tanús, presidente de Diputados, tuvo que salir al otro día de sus declaraciones a pedir disculpas a todo el arco opositor por las palabras del mandatario, temeroso de una represalia política de la oposición, que podría ser brava.

Tanús demostró que en la Legislatura hay quienes conocen las condiciones del poder compartido y los peligros de romper las reglas de la convivencia. Disputan un juego político que seguirá siendo igual, o parecido, después de las elecciones de junio.

Qué pone en juego cada uno en las elecciones

Los números cantan la realidad de cada partido de cara a los comicios. En el justicialismo, un total de 11 legisladores (7 diputados y cuatro senadores) dejarán sus bancas a fin de año, tras cuatro años de mandato.

En cambio, un número mayor de oficialistas, 21 (11 senadores y 10 diputados), están a mitad de mandato, por lo cual seguirán en sus bancas, sea cual quiere el resultado de las elecciones de 28 de junio, hasta el año 2011. Esto porque comenzaron el mandato en 2007, año que fue bueno para el PJ en materia de logros políticos: ganó la gobernación y mejoró considerablemente su presencia en la Legislatura.

El panorama es diferente e impone otras condiciones a radi-cobistas y demócratas.

[Raúl Vicchi-NOTA]

La última buena elección legislativa de la UCR fue en 2005, en la mitad del mandato gubernamental de Cobos. Pero todos los legisladores que ingresaron en 2005 se van a fin de año.

La UCR ortodoxa es la más perjudicada por este recambio: sólo un legislador del sector iglesista, el diputado Raúl Vicchi (foto), tiene mandato hasta 2011. El resto termina, aunque algunos se han reciclado otra vez como candidatos.

Por ello, en números, la unión entre la UCR, el CONFE y el ARI se exponen a sufrir, en conjunto, la pérdida de 24 bancas (12 senadores y 12 diputados). Exactamente el doble de los legisladores que se quedan hasta 2011: 6 diputados y 6 senadores. Hay que resaltar aquí que el ARI pierde sus dos únicos representes en la Legislatura.

Así las cosas, los desafíos electorales para la coalición liderada por Cobos son mayores que los que enfrenta el oficialismo: deben hacer una gran elección para por lo menos neutralizar las pérdidas que generará el término de mandato de la mayoría de sus legisladores y no perder poder frente al oficialismo.

En cambio, el jaquismo podría hasta darse incluso el lujo de perder las legislativas provinciales, según algunos análisis preelectorales. Más allá de que no ganar siempre es triste, si el margen con el triunfador no es muy abultado, el PJ podría al menos conservar el número de bancas que tiene hoy en la Legislatura.

En tanto, el Partido Demócrata tampoco tiene un desafío menor el próximo 28 de junio.

De cinco bancas que tiene hoy el PD en el Senado provincial, tres estarán en juego en las elecciones. Y en Diputados, de seis bancas, cuatro se renuevan en esta oportunidad.

También necesita el PD una muy buena elección, para seguir actuando a través de un grupo de diputados y senadores como "árbitro" en las disputas entre peronistas y radicales.

Las cuentas que sacan en la Legislatura

Los cálculos de cuál puede ser la cosecha de legisladores en los distintos distritos electorales de la provincia están a la orden del día en la Legislatura.

-Primer distrito: Es el distrito electoral más importante, ya que agrupa a los departamentos del Gran Mendoza y a Lavalle. Pero es, a su vez, el que genera más interrogantes.

El justicialismo se siente confiado porque renueva (como en toda la provincia) menos bancas que la UCR: la alianza opositora deberá ganar cinco bancas en Diputados y cuatro en el Senado, para mantener el poderío que hoy tiene en esta sección electoral.

[IPV-Jaque-Fayad-PORTADA]

Pero lo que más entusiasma a los peronistas es la autoexclusión electoral del intendente capitalino, el radical Víctor Fayad, quien decidió no realizar elecciones en el ámbito departamental.

Suponen en el PJ que esto le quitará poder de tracción de votos a la UCR y abrirá el juego para los otros partidos. Un juego en el que, además, tienen poco que perder: en el primer distrito, el PJ sólo renueva un senador y dos diputados en esta oportunidad.

Sin embargo, los candidatos radi-cobistas del primer distrito son nombres de peso que no permiten cantar victoria por anticipado.

Por caso, en Las Heras existe el temor de siempre: el poder de convocatoria de Guillermo Amstutz, quien a partir de su postulación como segundo senador provincial en estos comicios no sólo puede atraer una buena porción de votos, sino que además podría armar la base para pelearle el departamento al PJ en 2011.

[Bermejo-Abraham en Campaña - NOTA]

--El segundo distrito (departamentos del Este y Maipú) es una de las secciones donde el PJ hace mejores pronósticos, por el poder de los intendentes oficialistas. Adolfo Bermejo (foto) es el primer candidato a senador nacional y jefe de Maipú. Otro departamento importante es San Martín, también controlado por un peronista: Jorge Giménez.

El cobismo tiene que renovar en esta sección tres diputados, de seis que tiene en total, en un escenario quizás poco propicio para lograr esos números.

[Pensando en MDZ.Biffi-portada]

--Pero si hay un distrito donde el peronismo tiene serios temores es el tercero. La zona compuesta por Godoy Cruz, Luján y los departamentos del Valle de Uco parece ser la apuesta más fuerte de cobistas y radicales. No en vano Godoy Cruz es uno de los departamentos que más ha visitado el justicialista Bermejo desde que se lanzó la campaña (la última caminata la realizó allí el viernes).

Algunos peronistas dan la sección por perdida. Consideran que el PJ no podrá renovar allí la banca en el Senado que aporta el tercer distrito al oficialismo. La acción conjunta de los intendentes Alfredo Cornejo (Godoy Cruz) y Eduardo Giner (Tunuyán), cabecera del Valle de Uco) mete miedo en el PJ. También los nombres de la lista cobo-radical, donde aparece, entre otros, César Biffi (foto de arriba), el ex candidato a gobernador del cobismo en 2007.

[Omar Felix Encuesta]

--En cambio, el cuarto distrito (departamentos del sur provincial) parece alentador para el peronismo. Omar Félix (foto derecha), primer candidato a diputado nacional del PJ, está concentrado en obtener una buena elección a partir de su poder territorial: es intendente de San Rafael, el departamento más grande e importante de la zona.

Aunque quien le presentará pelea allí es Ernesto Sanz, ex intendente de San Rafael y primer candidato a senador nacional de la alianza entre radicales y cobistas.

En esta zona, la suerte del cobismo dependerá mucho del fenómeno del "trasvase". Es decir, cuánto de la imagen positiva de Cobos se traslada a sus candidatos provinciales y departamentales.

Y al mismo tiempo, depende también de la posibilidad de que haya un "voto castigo" de la gente hacia Jaque en este comicio legislativo, más allá de las figuras que competirán por las bancas legislativas.

Por eso la lucha contra un contagio de la imagen negativa del gobernador es uno de los objetivos del intendente de San Rafael, no por casualidad enrolado en una variante del oficialismo local que suele denominarse "peronismo crítico" y que siempre hace gala de cierta distancia política del jefe del Poder Ejecutivo.

Lo que hay

[Diputados-INTERIOR]

Hoy, el Gobierno provincial tiene que lidiar con una Legislatura que ciertamente no facilita planes oficiales ni actúa como "escribanía".

Y es una Legislatura que no cambiará demasiado después de las próximas elecciones.

En Diputados, el Gobierno está sometido al sacrificio de convencer con sus proyectos a diez bloques diferentes, además del propio. Los diputados del PJ son 16, número que casi siempre se eleva a 19 (con los votos del peronismo crítico de Félix). Y que, en ocasiones, es acompañado por otros tres diputados monobloquistas, afines al oficialismo.

Pero para obtener quórum propio y aprobar leyes, el Poder Ejecutivo necesitaría 25 bancas (tiene 48 en total). Un número del que está lejos.

[Senadores-INTERIOR]

El Senado está menos atomizado, pero tampoco es funcional, en cifras, al Gobierno.

El justicialismo puro domina 15 bancas y logra sumar en las votaciones cuatro más, con los votos del Eje peronista (principal denominación del peronismo crítico de Félix).

Con 19 votos probables, domina exactamente la mitad de la Cámara Alta. Ese número no alcanza para que el oficialismo obtenga sus leyes sin debates ni concesiones.

Por el contrario, esta semana, después de que Jaque propusiera el "cierre" de la Legislatura, algunas personas hicieron números para demostrar lo riesgoso que es para el oficialismo este tipo de declaraciones.

Es que si las afirmaciones públicas del gobernador (de las que, este viernes, el propio Jaque dio marcha atrás) fueran consideradas un ataque institucional, la oposición en pleno podría conseguir los números para someter al mandatario a un proceso de juicio político.

Nadie lo dijo públicamente. Fueron sólo cálculos. Sumas y restas que por sí solas reflejan los desafíos y límites del ordenamiento institucional de la provincia.

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