Jaque relanza su gestión y convoca al PJ militante

El Gobernador relanzó una vez más el proyecto del peronismo, convocó a "militar la gestión" y llamó a cambiar el malhumor social. Apuesta a recuperarse de la derrota que le propinó el cobismo e insistió en que hay que "cacarear cada vez que ponemos un huevo".

A días de que se cumplan seis meses de la contundente derrota electoral a manos del cobismo, el justicialismo mendocino se relanzó con el objetivo "obligatorio" de trabajar para que "en 2011 asuma otro gobernador peronista". La tarea no será sencilla ya que, para que ello ocurra, el PJ deberá remontar los más de 20 puntos que le sacó el Frente Cívico el pasado 28 de junio.

En el Gobierno una reversión de votos de tal magnitud se considera posible, porque dentro de dos años habrá una elección ejecutiva -y no legislativa como la anterior-; porque "los comicios se llevarán a cabo en un año de crecimiento económico" (como se prevé para 2010 y 2011) y no de crisis mundial como la de 2009 y -finalmente- porque consideran el año del Bicentenario como el de la superación del malhumor social (que juega en favor de las oposiciones) y el de la recuperación de la autoestima colectiva (que favorece a los oficialismos).

"Todo es posible, como ya ocurrió en 2007", se ilusionó Jaque, a pesar de la derrota reciente y las encuestas actuales adversas (ver aparte). "Los mendocinos no se equivocaron en 2007 y no vamos a defraudar la confianza que nos dieron", enfatizó en un discurso de 50 minutos, con aplausos en ocho oportunidades, que comenzó pronunciando en tono de informe y terminó en el de exhortación, previo a un cierre de rigurosa marcha peronista.

"En 2009 no se repitió el fatídico 2001. Mendoza no decreció, tuvo crecimiento cero, y la desocupación sigue siendo de un dígito", enfatizó Jaque, al otro día de echar a dos ministros (Saracco y Ruggeri) y cambiar de área a un tercero (Ciurca).

El Gobernador cerró una "jornada de trabajo" en el Hotel Ejército de los Andes de El Bermejo, ante 600 funcionarios, legisladores nacionales y provinciales, intendentes, concejales y dirigentes. Ocuparon la mesa cabecera los jefes comunales de Malargüe (Agulles), Tupungato (Rodríguez), Maipú (Bianchinelli), Las Heras (Miranda), Guaymallén (Abraham), San Martín (Giménez) y General Alvear (De Paolo). También el diputado nacional Guillermo Pereyra y el presidente de la Cámara baja local Jorge Tanús.

Faltaron a la cita el vicegobernador, Cristian Racconto -de vínculo político intermitente con Jaque- y el senador nacional Adolfo Bermejo, del sector Azul del peronismo, con el que se mantienen distancias tras el último resultado electoral. Tampoco estuvo la ministra saliente de Desarrollo Humano, Silvia Ruggeri, del mismo sector azul, aunque sí asistió la diputada nacional Patricia Fadel -también azul- que se retiró antes del discurso de Jaque.

La hora de la militancia

Por lo que se pudo ver ayer, la estrategia justicialista para 2011 insistirá en mantener el rol central en la figura del Gobernador, buscará apoyarse en los resultados de su trabajo y pondrá énfasis en mostrar "los beneficios que ofrecen las concreciones de la gestión". Por ese motivo, el propio Jaque convocó a "militar la tarea de gobierno" y le asignó a la militancia partidaria la misión de acompañar a las autoridades "contándoles a los mendocinos lo que se hace y en qué los beneficia.

"Es la hora de la militancia. Necesitamos gallinas que cacareen cada vez que pongamos un huevo", reclamó reflotando una autocrítica que muestra que el Ejecutivo mantiene su convicción de que "es más lo que se hace, que lo que se muestra que se hace.

"Debemos salir a contarle a los mendocinos el lugar en el que nos encontramos y qué estamos haciendo. Nadie acompaña una acción si no conoce los beneficios de hacerla. Si los ciudadanos comunes no nos entienden estamos dejando el campo virgen a los que se oponen. Y si nosotros no hablamos de beneficios, ellos pueden inventar perjuicios", enfatizó Jaque.

"Gobernar no sólo es decidir sino también persuadir. Es necesario que le comuniquemos a los mendocinos cuál es el beneficio de lo que estamos haciendo y explicar las obras. Hace falta que los mendocinos sientan como propias a estas obras y que sepan que son de ellos. Nadie defiende algo que no conoce", reiteró.

A la hora de defender su gestión, Jaque manifestó que "éste es un gobierno de pie en una provincia que está de pie". Y en relación al grupo Vila-Manzano destacó que "éste es un gobierno que no retrocede frente a grupos de interés, para defender los intereses de los mendocinos".

Jaque cerró ayer el encuentro, que incluyó rendiciones sobre lo actuado en ocho áreas de gestión, que estuvieron a cargo de los ministros y secretarios responsables. El rol de presentador -y por momentos de animador- fue ocupado por el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán. Así se sucedieron las palabras de Francisco Pérez (Infraestructura), Raúl Mercau (Producción), Carlos López Puelles (Dirección General de Escuelas), Carlos Ciurca (Seguridad y desde mañana Desarrollo Humano); Sergio Saracco (saliente en Salud y -sin embargo- uno de los más reconocidos); Luis Böhm (Turismo) y Mario Adaro (Gobierno).

Los funcionarios destacaron los "aportes estructurales" encarados, entre los que mencionaron la finalización de El Pehuenche; la nueva Ley de Educación; el plan estratégico de la provincia (sobre la base de la Ley de Suelos) "para los próximos 30 años"; la nueva ley de Coparticipación municipal (ya aprobada); la reforma electoral (que se comenzó a discutir la semana pasada); la reforma constitucional y la atención de la problemática de la inseguridad mediante una articulación de Desarrollo Humano y Seguridad.

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