Jaque prometió a los caciques del Este no recortar obras.

El Gobernador se reunió con los cinco intendentes en San Martín. Habrá nuevas reuniones para tratar temas regionales. Entendimiento.
Por primera vez desde que asumió, el gobernador Celso Jaque se reunión ayer con los cinco intendentes de la zona Este, incluidos los tres mandatarios cobistas.

El encuentro, que se realizó en un café de la ciudad de San Martín, promete ser el primer paso en una nueva senda de diálogo y el tema excluyente fue determinar cómo harán las comunas, en medio de la crisis financiera, para llegar a fin de año con los números más o menos ordenados y sin resentir la obra pública ni el número de empleados municipales.

Después de más de dos horas de discusión y mientras Jaque aprovechaba un descuido de la prensa para abandonar el lugar por una puerta lateral sin hacer declaraciones, los cinco mandatarios calificaron al encuentro como "muy positivo" y adelantaron que habrá reuniones con distintos ministros para "avanzar en una agenda regional de trabajo".

El intendente de La Paz, Gustavo Pinto, dijo que se iba "contento" porque "pudimos plantearle a Jaque las cosas que nos han molestado, como la falta de diálogo que hubo con la oposición durante todo este tiempo. Creo que vivimos una situación difícil, que tenemos que ser capaces de ponernos del mismo lado, y también creo que hoy dimos el primer paso".

El encuentro incluyó a los ministros de Producción, Gobierno e Infraestructura y se realizó en el café Magdalena, un local ubicado a dos cuadras de la comuna.

"Está claro que no los une el amor sino el espanto", dijo, parafraseando a Jorge Luis Borges, un funcionario municipal que estuvo presente en el local y que aclaró: "Fijate que la crisis logró lo que no pudieron todos estos meses, es decir que oficialistas y opositores se den cuenta de que si no reman para el mismo lado, la corriente nos va a llevar a todos".

Algo parecido dijo el intendente de San Martín, Jorge Giménez (PJ): "Hay que entender que la situación es compleja y el panorama hasta fin de año muy difícil, por lo que si no acordamos pautas básicas esto no va a funcionar". Algunas de esas pautas tienen que ver con un contacto casi semanal que los ministros tendrán con la región y también con un encuentro cada 45 días con el gobernador.

"Jaque les ha pedido a sus ministros que estén en contacto semanal con nosotros y como entendemos que eso es imposible en la práctica, lo vamos a hacer en forma regional", dijo Mario Abed, intendente cobista de Junín, que piensa como un tema urgente, hablar de la producción y de la política de precios para la próxima temporada del damasco, el durazno, la ciruela y la uva.

El primero de esos encuentros será hoy, en Junín, donde los cinco mandatarios se reunirán con la ministra de Desarrollo Social, Silvia Ruggeri; el jueves le tocará el turno al Secretario de Ambiente para avanzar en un programa de tratamiento regional de los residuos, y la semana que viene será el turno del ministro de Producción, Raúl Mercau, para hablar de la próxima cosecha.

Al igual que el resto de los mandatarios, Giménez subrayó la necesidad de sostener la obra pública "porque da respuesta a los vecinos y genera empleo. Cada intendente verá dónde recorta pero al gobernador le hemos planteado la necesidad de mantener las obras presupuestadas".

El cálculo que hacen los intendentes es que a fin de año habrán recibido, en el mejor de los casos, un diez por ciento menos del dinero presupuestado, y algunos hablan de que la baja llegará incluso al 20%.

Con estos números está claro que habrá que hacer recortes y reasignación de partidas, y aunque nadie habla de bajar sueldos (salvo el intendente de Santa Rosa) o de limitar la obra pública, muchos piensan en meterle mano al fondo anticíclico para afrontar gastos, pago de proveedores y sueldos:

"En Rivadavia no lo hemos usado y ese dinero está previsto para épocas de crisis. Lo que está claro es que no vamos a restringir la obra pública ni el trabajo que genera", aseguró Gerardo del Río, intendente de Rivadavia.

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