Jaque: "La pelea de Cristina y Cobos no ayuda a Mendoza"

Celso Jaque dice que no lo desvela la imagen negativa y hace un balance de sus dos primeros años de mandato. Responde los cuestionamientos sobre su gestión y dice que es el único gobernador que reconoció un error.

El gobierno de Celso Jaque cumple el miércoles la mitad de su gestión, en plena tarea de búsqueda del centro de la escena política, por lo que busca mantener la iniciativa e intenta contener la de una oposición que se piensa próximo gobierno, al tiempo que sostiene una ofensiva sobre sectores del poder económico, a los que acusó de usar la "extorsión" para avanzar sobre el espacio público institucional.

Tras dos años de mandato "muy duros", el Gobernador espera que en los dos restantes mejore el clima económico y social, aunque no deja de mostrar preocupación por una nueva crisis política en el país si la relación del oficialismo y la oposición no mejora en el Parlamento.

Jaque se mostró firme -y por momentos emocionado- al realizar un balance-defensa de su gestión y -en un tono calmo- respondió a las críticas que se le hacen.

-¿Está Mendoza de rodillas frente a la Nación?

-Yo sólo me pongo de rodillas frente a Dios, y para agradecerle. El compromiso siempre fue que íbamos a trabajar con el Gobierno nacional, y esto no significa estar de rodillas. Soy de los que cree que hay que trabajar en el diálogo y el consenso para lograr las cosas. En muchos casos en los que Mendoza se enfrentó a la Nación a los dirigentes les fue muy bien, pero a los mendocinos nos fue bastante mal. Yo trabajo para que a los mendocinos nos vaya bien.

-¿Aunque le vaya mal al gobernador?

-Sí, aunque a mí en lo personal me vaya mal. Si el irme mal a mí en términos políticos significa que a los mendocinos les vaya bien, ¡bienvenido sea! Lo que debe romper todo dirigente político es tratar de salvarse solo a costa de que al resto le vaya mal. Yo no quiero ser egoísta. No es un camino fácil, pero hay que trabajar por los valores que hicieron a nuestra provincia grande: alto respeto a las instituciones, buena dirigencia política, empresaria, social y sindical y visión de futuro.

-¿Y esto tiene costos?

-Sí. Cuando yo me propuse llegar a ser gobernador no lo hice para ser el más querido ni el mejor, sino para que a los mendocinos les vaya bien. Más allá de que me quieran más o menos, deben tener la tranquilidad de que yo sigo queriendo a Mendoza y a los mendocinos. Si todo se tradujera en función de imagen, yo no sería el gobernador.

La imagen no se traduce ni en votos ni en acciones. Cuando uno toma decisiones éstas siempre dividen. Y cada vez que tomemos decisiones que toquen intereses profundos que afectan el interés general, siempre aparece el que está disconforme.

-¿Cómo analiza el tema de la imagen?

-Es una cuestión que tiene que ver con los estados de ánimo (de la sociedad). No es una cuestión que me desvele. Yo quiero que me recuerden por lo que hago y por lo que voy a hacer para que esta provincia mantenga la institucionalidad, la dirigencia y la visión que la caracterizaron.

Y si seguir tomando decisiones para el conjunto de los mendocinos y su desarrollo territorial hace que este gobernador tenga una mala imagen, lo voy a seguir haciendo igual. Prefiero que el costo de un futuro mejor para los mendocinos sea mi imagen. Yo voy a seguir amando a Mendoza, aun cuando en el ánimo social pareciera que todo es negro. Además, las encuestas no son perfectas, sino yo no sería el gobernador. Yo recorro la provincia y encuentro muchos apoyos.

-¿Cómo influyó lo del 30% menos de delitos?

-Nombre usted un gobernador de este período democrático que le haya pedido disculpas a los mendocinos por algo que no pudo hacer. ¡Uno solo! Esto significa tener coraje no sólo para reconocer errores, sino también para tomar decisiones.

-¿Mendoza perdió peso frente a San Juan y San Luis?

-El que dice eso no conoce Mendoza. Esto es una verdad parcial y demuestra una pérdida de orgullo de ser mendocino. Es desconocer la capacidad industrial y el recurso humano de Mendoza. Y que cuenta con el paso internacional por donde transitan las dos terceras parte del comercio entre el Mercosur y el Pacífico, y esto jamás se va a poder revertir en contra de la provincia.

Tenemos una economía diversificada como no la tienen las otras dos provincias hermanas. Podemos seguir siendo una provincia que lidera. El liderazgo no siempre se da en salidas mediáticas, sino cuando desde los fríos números se ve a Mendoza exportando metalmecánica como no lo hacen las otras provincias cuyanas.

-¿Y en crecimiento del Producto Bruto Geográfico?

-Si se compara el PBG de San Juan puede haber crecido más en términos relativos, pero esto es por la minería. Si nosotros hemos decidido que queremos otra minería, entonces no es que San Juan haya tenido mayor capacidad de crecimiento, sino que la propia Mendoza optó por una negativa en función de una ley que -más allá de lo que pienso personalmente- la venimos cumpliendo a rajatabla. Si queremos un crecimiento de la misma magnitud, entonces esta ley será uno de los temas que habrá que decidir hacia el futuro.

-Y el gobierno de Mendoza, ¿no perdió peso político frente al de San Juan?

-San Juan tiene una relación directa con el gobierno nacional, en cambio en Mendoza no tenemos una relación de la misma calidad. El Vicepresidente que elegimos es mendocino, y esto es parte de las contradicciones que existen.

-¿La culpa es de la ruptura de Cobos con Cristina?

-Hay una cuestión que es real: la situación que existe entre ambos (Presidenta y Vice) en muchas situaciones no ayuda a Mendoza. Es un dato de la realidad. No digo que ahí esté toda la culpa, pero sí es un dato de la realidad. No me excuso ni culpo a nadie. Si hubiese sido otra la relación estaríamos ante cuestiones más rápidas y trabajando mejor.

-¿No hubo acaso ayuda de Cristina?

-Las ayudas a Mendoza no han podido ser ni siquiera comparativas con las anteriores, por una dificultad financiera. A mí me tocó gobernar en una etapa de tremenda dificultad financiera y la anterior gestión tuvo la suerte de gobernar con cuatro años de crecimiento permanente, en los que no hubo escasez de recursos. Pero así y todo, Mendoza no estuvo olvidada.

Hemos podido terminar Beazley-La Dormida, que no es menor; está en plena construcción la línea Comahue-Cuyo, una obra largamente esperada; realizamos obras para el uso del agua, el Canal Nuevo Alvear, el Marginal del Atuel, las impermeabilizaciones en el Este y San Rafael. Todas con colaboración de la Nación.

-¿Y las viviendas?

-Nos llevó tiempo lograr la ley para la formación del fideicomiso. Esperamos a fines de este año terminar con el fideicomiso encaminado, lo que significa recibir parte de los recursos como un anticipo de la Anses. Si no llegamos antes de fin de año, será a principios de 2010.

-¿Lo sorprendió la victoria en 2007?

-No, no, no, no. Yo siempre trabajé para ser gobernador, le puse esfuerzo y trabajo, y finalmente logré el acompañamiento de los mendocinos.

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