Jaque se muestra para reconstruir su imagen.

Jaque se muestra para reconstruir su imagen.
El Gobernador va a todos lados, pero prefiere los despachos a las recorridas. Silbatinas, aplausos y la necesidad de ganar en octubre.
Literalmente, caminar por toda la provincia fue lo que lo llevó al éxito electoral. Ahora -aunque desde el Gobierno se empeñen en negarlo- Celso Jaque ha retomado la estrategia y en los últimos días apareció en distintos puntos de la provincia acompañado por sus ministros.

Visitó departamentos -desde General Alvear hasta Las Heras pasando por el Este, entre otros- controló obras y estableció planes de trabajo. En algunos casos, se animó al contacto con la gente mientras que en otros (la mayoría) prefirió la tranquilidad de los despachos o de los sitios alejados.

Por lo bajo, los jaquistas cuentan que el objetivo es lograr "otro milagro" y revertir las adversas encuestas de imagen ante una elección que hoy, a ocho meses de que se haga, ven más que difícil, al igual que ocurría en 2007. "Si logró hacerlo una vez ¿por qué no puede una segunda?", especulan.

Esa necesidad de apelar a "un milagro" se fundamenta en algunos sondeos que manejan e indican que al Gobernador lo apoya apenas el 15% de la población; el 85% cuestiona su gestión. Conceden, por otra parte, que en 2007 el malargüino era sólo candidato y que ahora es el que debe llevar adelante la provincia.

Las recorridas de Jaque comenzaron hace dos semanas en Guaymallén -donde prefirió el trabajo puertas adentro- y terminaron el jueves en General Alvear -aunque continuarán las próximas semanas- donde logró salir bien parado ante el reclamo de los productores de la zona.

En el medio, cosechó abucheos en sus apariciones públicas como la Tonada y los dos homenajes a Leonardo Favio (en San Rafael y en el Bustelo). Los aplausos y el apoyo aparecieron, sobre todo, en Maipú (ver aparte).

Los intendentes de diferentes partidos se muestran conformes con el accionar de Jaque ya que, dicen, la posibilidad de trabajar con los gabinetes municipal y provincial en pleno les sirve para saltear cierta burocracia, destrabar obras y evaluar en conjunto las prioridades para el municipio.

"Es una manera de demostrar que no discriminamos a nadie por su color político. A la gente le gusta que los dos gabinetes se junten a trabajar", dijo el ministro de Gobierno, Mario Adaro

El dinero que reparte el Gobernador también influye en que los intendentes se muestren por demás satisfechos por su visita y no se preocupen tanto -al menos formalmente- por los bajos índices de popularidad que posee, sobre todo en relación con ellos. Incluso, hay quienes aseguran que el mandatario les ha prometido más de lo que algunas vez se atrevieron a soñar.

Una encuesta realizada por Enrique Bollati -quien ha realizado estudios para el Gobierno- indica que, en líneas generales, las gestiones municipales son mejor evaluadas que la provincial.

"Por mí que venga todas las semanas", lanzó el maipucino Adolfo Bermejo mientras que Alejandro Abraham, intendente de Guaymallén, no cree que haya transferencia de imagen en este sentido.

En especial, debido a que se realizan reuniones de trabajo en lugar de políticas. El demócrata Omar Parisi, por su parte, también evalúa como positiva la visita del Gobernador mientras que Mario Abed -intendente de Junín- no quiere pensar en connotaciones políticas ya que "si viene el Gobernador a trabajar no puedo decirle que no por la imagen que tiene o porque es de otro partido", apuró el cobista.

Miedo al rechazo

Con excepción de Maipú, en ninguno de esos departamentos se realizó una recorrida por la zona. A lo sumo, se visitaron algunas obras con poca gente en los alrededores. En Guaymallén dicen que no hubo tiempo de recorrer y la visita se restringió a un par de despachos municipales; mientras que en Luján y en Junín sucedió algo similar. En Las Heras, la construcción del hospital -situado en un gran descampado- fue lo único que permitió el tiempo.

El problema, murmuran en el entorno de Jaque, es que aunque la imagen de él no sea buena, tampoco hay muchos funcionarios con capacidad para que salgan al territorio en representación del Gobierno. Más allá de un par de ministros y de subsecretarios con buen manejo político, es Jaque el único que puede dar la cara por la gestión.

Desde el Ejecutivo, no obstante, se vanaglorian de haber dado vuelta situaciones conflictivas a partir del diálogo y de las propuestas concretas, como lo que sucedió en Alvear. "Esas cosas marcan la consolidación de nuestro trabajo. Algo que se está empezando a notar más allá de la disconformidad que pueda existir en algunos sectores de la sociedad. Lejos de disminuir el compromiso, lo redoblamos", sostuvo -en alusión a los silbidos- Adaro.

Recuperar la relación

Oficialmente, se dice que la impronta de esta gestión siempre estuvo signada por su llegada al territorio. Las reuniones de gabinete en los departamentos sureños y la recorrida por las zonas afectadas por tormentas son los ejemplos que dan para mostrar que siempre se estuvieron moviendo.

Admiten, sin embargo, que los primeros seis meses los dedicaron a poner en funciones a su gente en los ministerios. Pero allegados al Gobernador aceptan que Jaque estuvo algo "aislado" todo este tiempo y que no salió antes a tratar de recomponer una relación que se rompió a los pocos meses de haberse forjado. De hecho, el año pasado, el mandatario pasó buena parte de sus días realizando gestiones en Buenos Aires.

En una línea similar, Bollati dice que la imagen de Jaque se resintió porque "estuvo guardado". Por este motivo, ve con buenos ojos la intención de salir a reconstruir el "romance" que en algún momento tuvo con la gente de Mendoza.

"Hoy, su presencia no contribuiría a la campaña, pero si mantiene este accionar en el tiempo es probable que logre recomponer la relación y, así, dar la cara con los candidatos", expresó el encuestador, quien agregó que -debido a la debilidad de la oposición- el justicialismo sigue teniendo buenas chances para las legislativas.

Si Jaque logra que los mendocinos lo vuelvan a apoyar, advierten analistas y allegados, no será de un día para otro, sino que tomará varios meses. Recién entonces podrán evaluar si la estrategia planteada rindió los frutos buscados.

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