Jaque juega sus fichas a tomar deuda para enfrentar la crisis

Jaque juega sus fichas a tomar deuda para enfrentar la crisis
Mendoza podría cerrar el año con un déficit operativo de entre $ 600 o $ 700 millones, más $ 180 millones de los municipios. Buscan mantener así el ritmo de obra pública.

Aunque el gobierno de Celso Jaque no ha tomado aún la decisión política final y en este momento se encuentra evaluando la forma y el instrumento adecuado, cada vez son más los indicios que apuntan a que la Provincia terminará por elegir un mayor endeudamiento para enfrentar el desajuste financiero previsto para el último -y más complicado- trimestre de este año.

Si bien en la Gobernación, en la Vice y en el Ministerio de Hacienda se le asignan pocas posibilidades a la emisión de un nuevo bono provincial (al estilo del Aconcagua del ex gobernador Arturo Lafalla), no descartan otras formas de endeudamiento como la toma de nuevos préstamos ante la Nación o (con una garantía soberana de la Nación) ante organismos internacionales de crédito.

Así parecen confirmarlo las estimaciones del déficit presupuestario provincial para fin de año que, hechas por el ex ministro de Hacienda de la gestión Cobos y actual secretaria de Hacienda de Fayad en Capital, Alejandro Gallego, oscilan en entre $ 600 y $ 700 millones en la Provincia y puede llegan a los $ 180 millones en los 18 municipios. Aunque, por el momento, desde Gobierno no ha dado a conocer sus proyecciones oficiales.

Un segundo indicio que muestra al gobierno yendo hacia un mayor endeudamiento, es la definición política expresada por el propio Jaque y por sus ministros en contra de los ajustes al estilo de los ?90, porque en su momento "agravaron la crisis" al achicar el Estado, paralizar la obra pública, resentir los servicios y recortar sueldos.

En línea con el Gobierno nacional, Jaque defiende la marcha de la obra pública en época de crisis ya que moviliza la economía y evita efectos recesivos.

"El propio Julio De Vido (ministro de Infraestructura de la Nación), me aseguró la continuidad de esas obras", le confirmó ayer el gobernador Jaque al intendente Víctor Fayad durante una reunión en Casa de Gobierno (ver aparte).

"La Nación ha confirmado el financiamiento de las obras comprometidas en Mendoza", dijo días pasados el vicegobernador Cristian Racconto. "Está asegurado el pago de salarios, deuda y coparticipación a municipios y, si hay recortes, los habrá en compras de equipamiento", subrayó en su momento también el titular de Hacienda, Adrián Cerroni.

Puesto por la falta de recursos en la posición de tener que ajustar con recortes o endeudar a la Provincia, Jaque no parece mostrar dudas en favor de la segunda alternativa. "Endeudarse no es malo. Si las obras que se hacen con el endeudamiento benefician a más de una generación, es justo que más de una generación pague esas obras", ha venido argumentando ya desde el año pasado Jaque en favor de un endeudamiento para obras.

Es más, el Gobernador ya cuenta con dos herramientas aprobadas por la Legislatura Provincial en mayo pasado que le permiten asumir nueva deuda por $ 160 millones ante el Fondo Nacional de Infraestructura Provincial (leyes 8066 y 8067), destinados específicamente para obras de pavimentación estrictamente puntualizadas en los anexos de las mismas leyes.

Al parecer, todavía no está definida la ingeniería financiera a través de la cual el Gobierno podría utilizar el nuevo endeudamiento para cubrir su déficit.

Una formas es la de destinar los nuevos préstamos sólo a obras públicas, para desafectar los ingresos corrientes (por cobro de impuestos y coparticipación federal) destinados a financiar esas obras y reorientarlos a atender gastos corrientes (sueldos, servicios, deuda, municipios).

Pero así y todo, se estima que no se alcanzaría a cubrir la caída en los ingresos y sería necesario tomar deuda para atender gastos corrientes en forma directa.

Deuda y coparticipación

Mendoza no es la única, ni una de las peores. Buenos Aires podría presentar un rojo de $ 4.000 millones a fin de año y Chaco $ 400 millones.

En la reunión de hoy con la presidenta Cristina Fernández, el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, puede insistir en su pedido de garantías soberanas de la Nación, para que la Ciudad de Buenos Aires pueda tomar deuda internacional.

En tanto, el próximo jueves, el gobernador salteño, Juan Urtubey, le presentará a la presidenta un proyecto de conformación de un Fondo de Convergencia Nacional, una especie de nueva ley transitoria de coparticipación federal. En tanto, Celso Jaque no viajará a Buenos Aires y espera una inminente reunión con la presidenta Cristina Fernández en los próximos quince días.

El Gobernador propondrá allí avanzar en un acuerdo parlamentario que permita una nueva ley de coparticipación federal sobre la base de mayorías especiales que sustituyan la exigencia de aprobación por unanimidad, que -hasta hoy- evitó cualquier avance.

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