Sin Jaque, el Gobierno recordó a víctimas de la dictadura militar

Sin Jaque, el Gobierno recordó a víctimas de la dictadura militar
El acto fue a la mañana en la Penitenciaría y el Gobernador se excusó por estar enfermo. Por la tarde, hubo una marcha.
Para recordar los 33 años del Golpe de Estado, el Gobierno colocó ayer por la mañana una placa en la Penitenciaría provincial con los nombres de dos presos políticos que fueron víctimas de la última dictadura militar. Por segundo año consecutivo, el gobernador Celso Jaque faltó al acto oficial.

El sindicalista Miguel Ángel Gil, quien murió el 21 de febrero de 1976 en la cárcel de Boulogne Sur Mer tras haber sido torturado en el centro clandestino de detención conocido como D2, y el periodista Santiago José Illa, quien desapareció en mayo del mismo año también en la Penitenciaría, fueron homenajeados por el Ejecutivo y representantes de los organismos de derechos humanos.

"Es un viejo anhelo de los organismos de derechos humanos que el Estado reivindique a los patriotas que murieron luchando por un mundo mejor", expresó emocionado en su discurso Fernando Rule, de la agrupación ex Presos Políticos. En nombre del Ejecutivo, hablaron el ministro de Gobierno, Mario Adaro, y la directora de Derechos Humanos, María José Ubaldini. "Los argentinos no tenemos que olvidar", reflexionó la funcionaria.

Fueron pocos los integrantes del Poder Ejecutivo que asistieron al acto oficial del Día de la Memoria y entre los ausentes se contó a Jaque. Según un vocero oficial, estaba resfriado. El año pasado, el Gobernador también faltó al acto para evitar las críticas de los organismos de derechos humanos que pedían la renuncia del entonces subsecretario de Seguridad, el ex comisario Carlos Rico.

El nuevo aniversario del golpe llega en un momento de pujas entre el Gobierno nacional y la Justicia Federal por la demora en las causas contra los represores. En ese sentido, según confirmó el ministro Adaro, el Ejecutivo provincial acompañará la semana que viene a los organismos de derechos humanos en el pedido de Jury a los integrantes de la sala B de la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza, Alfredo López Cuitiño, Julio Demetrio Petra y Carlos Pereyra González, por haber liberado a todos los detenidos por delitos de lesa humanidad.

En Mendoza, hay 179 causas judiciales contra los represores y sólo cuatro detenidos. "La Justicia Federal es cómplice desde hace 36 años", dijo Rule. Sobre la causa de Gil, manifestó que "no se ha movido un pelo". Oscar Gi, hermano de Miguel Ángel, estuvo presente en el acto de ayer pero se negó a descubrir la placa junto a Adaro. "Estoy bajo protesta. En primer lugar, porque no puede ser que los juicios se hagan uno por uno. Por otro lado, porque estos gobiernos se ven forzados a hacer actos por la presión internacional", sostuvo con melancolía.

La mujer de Illa, Silvia Faget, manifestó: "Siento emociones encontradas. Por un lado, después de la lucha que venimos haciendo los organismos de derechos humanos, es muy bueno sentir que la gente empieza a saber qué pasó en la Argentina. Por otro lado, me siento mal por la marcha de las causas. Yo declaré hace tres años y eso me provocó un problema nervioso del que no me he recuperado. Lo que más queremos son los juicios; se trata de causas contra asesinos".

En su discurso, Rule advirtió sentirse "orgulloso porque la lucha del pueblo argentino viene acompañada de actos simbólicos; pero después deben venir las acciones" y criticó al Gobierno por la situación actual de la Penitenciaría.

Después de dejar al descubierto la placa junto a Faget, Adaro lanzó: "Hace 33 años, la Argentina perdía la posibilidad de un destino de grandeza. En 1983 recobramos formalmente la democracia, pero muchos pensaron que la paz social podía construirse con anestesia y olvido". El ministro tomó ese concepto para ponderar la gestión del ex presidente Néstor Kirchner y la de su esposa, la actual presidenta Cristina Fernández. "A partir de la gestión del presidente Kirchner, empezamos a hablar de justicia", dijo. Para terminar su breve alocución, hizo un mea culpa. "La democracia también ha excluido; no hemos podido mejorar al pueblo argentino".

Por la tarde, convocada por los organismos de derechos humanos, se realizó una marcha que congregó a varios cientos de mendocinos y que arrancó desde el kilómetro 0 de Capital.

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