Jaque, en una fiesta político-empresaria en San Rafael

Fue en San Rafael, el sábado, tras la Bendición de los Frutos. La organizó Omar Álvarez en una de sus mansiones, en los cerros.
El empresario Omar Álvarez de San Rafael hizo una fiesta súper privada donde agasajó al gobernador Celso Jaque, a casi la mayoría de su gabinete, a políticos de distintos partidos (sin radicales cobistas) y a empresarios locales y provinciales con trascendencia nacional e internacional. El encuentro, con ribetes hollywoodenses por el escenario natural que lo rodeó y la organización, se desarrolló finalizada la Bendición de los Frutos, el sábado en la noche.

La prensa, salvo algunas excepciones como el director de LV4 Radio San Rafael Omar Abraham, no tuvo acceso, pero como ocurre en estos casos se obtuvieron datos que permitieron armar el ambiente.

Los invitados llegaron a una de las residencias particulares del empresario sanrafaelino, la ubicada en la zona de la Cuesta de los Terneros, y empleados ataviados de acuerdo a la ocasión se quedaban con las llaves del automóvil y se encargaban de estacionarlo cerca de los vistosos jardines. Alvarez, entre otras cosas, es propietario del canal de cable CTC, establecimientos industriales del vino y la fruta y, precisamente, de la reserva natural privada donde está enclavada, entre los cerros, la residencia que sirvió de escenario.

La parte política que no fue

Hubo dos trascendidos que circularon durante el espectáculo de la Bendición de los Frutos, en el anfiteatro Santa Cruz, que no se hicieron realidad. No estuvieron José Luis Manzano ni Daniel Vila, empresarios vinculados a Alvarez en distintos negocios. Los más allegados afirmaron no saber si no fueron invitados o pegaron el faltazo. Tampoco se anunció la candidatura a legislador provincial de Lucio Alvarez, hijo del anfitrión.

Esta última versión causó, en principio, gran molestia en las filas del peronismo y más en los invitados a la fiesta, que deberían soportar este anuncio "no consensuado", según se escuchó. "Si se anuncia Félix se retira", dijo uno de los colaboradores del cacique sanrafaelino.

No hubo tal presentación y todo transcurrió en un amable deambular por los jardines donde se podían saborear exquisiteces e intercambiar algunos diálogos. No hubo cubiertos ni mesas especiales. Dos barras de bebidas y mesas con postres permitieron que los invitados circularan por el sitio conversando entre ellos o simplemente observando la magnificencia del lugar.

Precisamente uno de estos diálogos se interrumpió, trascendió, cuando el concejal Aníbal Ríos (PD-Mendocinos por Mendoza) quiso invitar al ministro Migliozzi a una aparte con empresarios bodegueros. "Hoy es sábado... no es horario de trabajo... No hablo de temas laborales", dijo el funcionario y se retiró.

Se vio a varios intendentes como a Abraham, Parissi, Agulles, De Paolo, Difonso, Félix y a empresarios como Jorge Pérez Cuesta, Raúl Bianchi, Alejandro Salafia, Jorge Gambi, Carlos Araujo. También participaron dirigentes de entidades empresarias como Raúl Vázquez de la Cámara de Turismo de San Rafael, Miguel Labiano de la Bolsa de Comercio de la Provincia de Mendoza y Paolo Motta de la Comunidad Económica Europea.

Nicolás Becerra y su hijo también asistieron y la diputada Patricia Fadel se sumó a la partida y, como en la fiesta de la Bendición de los Frutos, afirman, se mantuvo en el círculo inmediato que rodeaba al Gobernador. A los que se los vio con su característica amabilidad y sonrisas saludando y conversando fue a los senadores provinciales Vicente (Chicho) Russo y Emir Félix.

Esplendor entre los cerros

La velada de gala tuvo su máxima expresión cuando la cantante local Marisa Escoriza, de 16 años, interpretó desde un escenario montado entre los cerros "No llores por mi Argentina" de la ópera Evita. Sin criticar la interpretación, que dicen fue impecable, el tema causó malestar entre algunos invitados no peronistas. Todo pasó con un trago de buen vino y con el espectáculo folclórico que siguió bajo la dirección de Oscar Cruz, el mismo encargado artístico de la Fiesta de la Vendimia de San Rafael y de la Bendición de los Frutos.

Mientras se desarrolló el espectáculo, mozos ataviados de gaucho servían una parrillada gourmet y los invitados pudieron optar por acompañar el plato caliente con jamón crudo, frutas secas, quesos, panes saborizados y distintas salsas.

Al finalizar un grupo de jinetes, también con atuendo de gauchos, hizo su aparición portando una Bandera Argentina. Al mejor estilo de los recordados espectáculos ofrecidos por el empresario Raúl Monetta pensaron algunos, pero en la oportunidad no lo dijeron.

Comentá la nota