Jaque decidirá en febrero si privatiza el grupo 2 de colectivos

Aseguran que perdió 900 mil pesos en 5 meses por deficiencias en las frecuencias. El Gobierno acepta los problemas de financiamiento y falta de coches. En febrero, Jaque decidirá si vuelve a concesionar el Grupo 2.
El director de la Empresa Provincial de Transporte, Héctor Salcedo, ayer tuvo un día agitado. No sólo debió volver a escuchar las denuncias que los gremios estatales tienen para hacerle, sino que -esta vez- no le quedó otra que permitirle la entrada a Fernando "Pino" Solanas, ex candidato a presidente por la izquierda, que acompañó la asamblea de los trabajadores y le dio más fuerza a sus denuncias.

Como si esto fuera poco, Salcedo debió escuchar quejas y responder preguntas de vecinos y trabajadores citados en Diputados por la deficiente prestación del servicio, así como por los temores de la posible privatización de la línea 2.

Las acusaciones de Sitea y ATE se relacionan con lo que llaman el "vaciamiento de la empresa" y apuntan a la gran cantidad de dinero que la EPTM viene perdiendo debido a que no puede cumplir con las frecuencias.

Según los sindicatos, el Estado perdió -en los últimos cinco meses- más de $ 900.000 por incumplimiento de las frecuencias. El problema es la falta de coches -sobre todo en la línea 2- y la imposibilidad de realizar los mantenimientos correspondientes para que salgan a la calle sin quedarse varados.

Aunque Salcedo aceptó los inconvenientes existentes porque hay menos unidades de las necesarias, no admitió que dicha pérdida de dinero fuera cierta. "Estamos haciendo lo que se llama cadeneo. Es decir que no se paran los micros en ningún momento del día", justificó el funcionario, al mismo tiempo que agregó que se está facturando el 60% más que hace dos años. Este crecimiento no sólo se debe al aumento de la tarifa, sino también al incremento de los pasajeros en un 10%.

Lejos de ser una buena noticia, los usuarios sufren esta situación debido a que aseguran viajar casi colgados, y eso cuando logran subirse al colectivo y la unidad no se rompe en el camino.

Las líneas de Corralitos y la que llega al barrio Paraguay son unas de las más afectadas.

"Esperás más de una hora y cuarto; los chicos que se quedan en la esquina porque los micros vienen llenos y hasta algunos se han plantado por falta de gasoil son parte de la diaria", enumeró Horacio Narrarte de la unión vecinal del Barrio Paraguay, quien agregó que el servicio de los últimos meses se parece bastante al de la etapa final del empresario Corsino (quien quebrara la ex línea 20).

Angélica Marjoglio, representante de la escuela Ferrari de Puente de Hierro, contó que los usuarios padecen la falta de mantenimiento tanto como los choferes. La mujer fue testigo de una rueda que se salió en pleno recorrido, pero además reclamó la mejora en el servicio ya que chicos y maestros llegan tarde a la escuela o tienen que caminar varios kilómetros para cumplir con su deber.

En este sentido, el director de la EPTM explicó -en medio de la reunión citada por diputados cobistas de la Comisión del Tercer Sector, Usuarios y Consumidores- que las dilaciones en los talleres se suscitaron, en primer lugar, porque existió un desfinanciamiento de cuatro millones de pesos a mediados de año -cuando se actualizaron las tarifas- que recién se terminó de cobrar el miércoles.

"Ya estamos comprando repuestos y hemos puesto todo en funcionamiento para cumplir mejor con el servicio", aseguró.

El fantasma de la privatización

Así, los problemas a la hora de prestar un correcto servicio se deben, según el Gobierno, al mencionado desfinanciamiento, así como a la insuficiencia de unidades que existe desde 2006.

Los gremios y algunos trabajadores, por su parte, temen que se trate de una estrategia para apurar la privatización de la empresa estatal o, al menos, de la parte que nunca convenció al Gobierno, que es el grupo 2.

"El trole mendocino es una de las empresas que mantuvo un servicio permanente y que perteneció al Estado. Al parecer, la estrategia es vaciarla para que el pasajero termine creyendo que porque es público es malo", arengó Pino Solanas, e insistió en la necesidad de que un servicio público no debe ser rentable sino prestarse correctamente porque es de todos.

Evaluaciones

Aunque el director de la Empresa afirmó que por ahora no existen planes de privatización, lo cierto es que hay dos análisis en proceso con respecto a la línea 2. Uno lo está haciendo la UNCuyo para determinar si la ecuación económica del grupo rinde o no y el otro es una encuesta a usuarios y al personal.

Aunque ninguno es vinculante, van a ayudar al Gobernador a tomar una decisión en febrero de quedarse o no con la línea 2, uno de los caballitos de batalla de la gestión de Cobos. Cualquiera sea el rumbo que se tome, Salcedo se preocupa por garantizar tanto la prestación del servicio como la continuidad laboral.

"Si queda en el sector público se realizarán las inversiones necesarias y habrá que darle otra figura a la empresa para que pueda funcionar con más autonomía", precisó Salcedo. Más allá de que no existen decisiones concretas y de la posibilidad de que el Estado no quiera seguir invirtiendo en la línea 2, los empleados manifestaron no querer volver a pasar a la órbita privada debido a que la última experiencia no fue la mejor.

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