Japón, China y Corea del Sur se unen por el liderazgo

Por primera vez en la historia, se juntaron para convertirse en "el centro del crecimiento económico mundial". Velado desafío al poder de EE.UU.
Con el fin de devolver la estabilidad al sistema financiero global, los líderes de las tres economías más importantes de Asia, se reunieron en Dazaifu, Fukuoka (sur de Japón), se comprometieron hoy a luchar juntos contra la crisis económica y el cambio climático, además de cooperar en el proceso de desnuclearización de Corea del Norte, entre otras cuestiones, según un comunicado.

Se trata de la primera vez en la historia que los líderes de las tres potencias se reúnen en una cumbre independiente que a partir de ahora se organizará de forma periódica entre Japón, China y Corea del Sur.

Según un comunicado oficial, la próxima vez que los tres países celebren una cumbre trilateral independiente será el año que viene en China, y un año después lo repetirán en Corea del Sur.

Tras la cumbre de un día, el primer ministro nipón, Taro Aso, su homólogo chino, Wen Jiabao y el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, firmaron tres comunicados conjuntos entre los que se incluye un compromiso de gestión conjunta de catástrofes y un "plan de acción" de cooperación trilateral en más de 30 áreas.

Su principal compromiso fue ante la actual situación de crisis que, señala el comunicado, presenta "serios desafíos" a los mercados financieros del mundo.

Según acordaron, el Banco de Asia para el Desarrollo (ADB) "jugará un papel importante a la hora de proporcionar ayuda a los países asiáticos en desarrollo más afectados por las turbulencias, especialmente en materia de desarrollo de infraestructura y financiación comercial".

Ellos mismos reafirmaron su compromiso para potenciar el libre comercio sin caer en la tentación de proteccionismos en tiempos de crisis y confirmaron su apoyo a las recientes medidas internacionales adoptadas en procesos multilaterales tales como el G20 o el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC).

Más allá de sus compromisos económicos, los tres gigantes asiáticos acordaron compartir la responsabilidad de crear un "futuro pacífico, próspero y sostenible para la región (asiática) y la comunidad internacional".

Tras un pasado de enemistades históricas y guerras, Japón, China y Corea del Sur se comprometieron a que su recién reforzada sociedad tripartita se base en principios de "transparencia, confianza mutua, intereses comunes y respeto por la diversidad de sus culturas".

En el acuerdo trilateral no se hizo referencia a puntos de fricción concretos entre los tres países asiáticos, que no siempre han estado tan unidos y que este año han vivido varios momentos de escalada de tensión.

Esta misma semana, dos barcos de inspección chinos penetraron en aguas cercanas a las islas Senkaku (sur de Japón), administradas por Japón, según los servicios nipones de guardacostas.

Aso y Jiabao se refirieron a este incidente en un encuentro bilateral donde a pesar de no coincidir en sus opiniones sobre la soberanía del territorio, acordaron solucionar la cuestión sin estropear las relaciones de amistad que tanto les ha costado afianzar.

La mejora de las relaciones entre los dos países se confirmó en mayo con la visita a Japón del presidente chino, Hu Jintao, la primera de un jefe de Estado chino en 10 años.

La constante tensión por desavenencias históricas, sociales y políticas, no han impedido sin embargo la fortaleza de los lazos económicos y comerciales entre los dos países, hasta llegar a situar a China como el principal socio comercial de Japón.

Con Corea del Sur, la relación de Japón se ha visto también perjudicada por disputas territoriales y por el fantasma de una invasión nipona de la península coreana desde 1910 hasta el final de la II Guerra Mundial.

Hace varios meses, las relaciones coreano-japonesas se enfriaron porque los nipones se adjudicaron en un texto oficial la soberanía de las islas conocidas como Dokdo en Corea, y Takeshima en Japón, que actualmente están administradas por el Gobierno de Seúl.

Comentá la nota