Jalil anunció su renuncia a la postulación de Defensor del Pueblo y criticó al Concejo

En duros términos, el ex ternado para ocupar la Defensoría del Pueblo de Bariloche, Antonio Jalil, decidió renunciar a esa postulación, e incluso a “otras actividades sociales, políticas y/o comunitarias”.
Fue después que los concejales aclararan que seguía integrando la lista de aspirantes al cargo. Las críticas tras la revelación de su participación en el partido de Massera y “las acciones de algunos concejales que profanan en forma grosera lo que es la columna vertebral de nuestra democracia”, lo llevaron a tomar la decisión.

A través de una solicitada publicada en dos diarios locales, Antonio Jalil anunció su retiro de la lista de postulantes a Defensor del Pueblo, y a toda otra actividad política o social. La nota contiene duros términos destinados a los concejales, además de asegurar que sufrió la “ignominia” y un “descrédito injusto”, que afectó a su grupo familiar.

Todo sucedió luego que el miércoles 22 de este mes, ANB publicara un reportaje concedido por Jalil en 1982 en el que se presenta como Secretario General del Partido para la Democracia Social (PDS) del dictador Eduardo Emilio Massera, y plantea los objetivos políticos de esa fuerza.

A partir de ese momento, los concejales anunciaron primero su destitución de la terna de postulantes y su inhabilitación para formar parte del listado, pero una semana después corrigieron los términos del documento inicial aclarando que el dirigente justicialista continuaba integrando el lote de candidatos.

Ahora, el propio Jalil, a través de una solicitada anunció su retiro. “Las acciones de algunos concejales que profanan en forma grosera lo que es la columna vertebral de nuestra democracia, me obligan a tomar una decisión que me duele y conmueve en mis fibras más íntimas: Renuncio de aquí en mas a participar como aspirante a Defensor del Pueblo de la ciudad de Bariloche y por los perjuicios irreparables ocasionados a mi persona, renuncio también a participar de otras actividades sociales, políticas y/o comunitarias”, asegura la publicación.

Agrega que “mas allá de sufrir la ignominia, el descrédito en que injustamente fui involucrado, han afectado también a mi querido entorno familiar quienes me han hecho reflexionar y al pararme en la vertical de mi propia responsabilidad ante ellos, por las amenazas, burlas y accionar de patoterismo vandálico (ya no solamente sobre mi persona sino lo que es mucho más doloroso sobre los integrantes de mi familia), es que reitero, decido renunciar”.

Jalil asegura que “cuarenta años de batallar por mi querida comunidad, con una familia centenaria enraizada en todo el acontecer regional, una familia (la mía) permeable y sensible ante las enormes falencias que teníamos y tenemos los habitantes cordilleranos, a ellos, demócratas de cuna y fundadores como mi padre del Partido Justicialista en Río Negro, a ellos también los ofendieron”.

En duros términos para con los ediles, indica que “la mala fe, puesta de manifiesto por el Concejo Municipal el pasado 23 de octubre, día que sin darme el derecho que marca la garantía constitucional de defensa y debido proceso que hubiera correspondido, dichos Concejales me destituyeron de la compulsa para ocupar el cargo de Defensor del Pueblo, informando en un primer momento que dicha destitución había sido unánimemente firmada por la totalidad de los integrantes del Consejo, lo que al día de hoy es desmentido por ellos mismos y han tratado de borrar con los codos, lo que escribieron con las manos, pero el daño,… el daño ya esta hecho, del cual los autores deberán responder ante el pueblo”.

Finalmente agrega que “con todo el dolor del alma, tengo que decir con esta renuncia, que ‘hasta aquí llegué’. Nací, me crié (y si Dios no se opone) aquí me voy a morir, pero con la frente en alto y con mis convicciones intactas. Y es lo que ellos han tratado de desvirtuar, ante la opinión de los vecinos de mi querida ciudad, que conocen de mi bonhomía y de hombre de bien y ante los cuales no necesito justificarme de los errores y la responsabilidad de terceros”. (ANB)

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