Jaime, jaqueado por la causa de enriquecimiento ilícito

Jaime, jaqueado por la causa de enriquecimiento ilícito
Sospechado desde siempre por los millonarios subsidios otorgados durante su gestión a empresas de transporte, Ricardo Jaime perfila transformarse, judicialmente hablando, en lo que María Julia Alsogaray fue para el menemismo. La causa que más podría preocuparlo es la que investiga su presunto enriquecimiento ilícito, el mismo delito por el que fue condenada la ex secretaria de Medio Ambiente en 2004 y por el que le remataron hace dos semanas su petit-hotel en La Recoleta.
En manos del juez Norberto Oyarbide, la investigación podría arrojar novedades en las próximas semanas, no tanto por sus más rutilantes aristas (el avión, el yate) sino por los más asequibles bienes atribuidos a Jaime. Así lo dijeron a Clarín fuentes judiciales que siguen de cerca la investigación.

Pasajeras frecuentes de los vuelos que hacía Jaime tanto en taxis aéreos pagados por grupos privados como en el misterioso Learjet que también usó, su actual pareja, Silvia Reyss, las hijas de ésta y su propia hija ocuparían casas de unos 250m2 cada una de ellas en un country cordobés que está bajo la lupa de la Justicia. El barrio se llama Cuatro Hojas, y está a 40km de la capital cordobesa. Allí hay cinco viviendas atribuidas al clan Jaime, quien en su última declaración jurada de bienes había admitido como propias tres casas en Caleta Olivia, Villa Belgrano y Nueva Córdoba, en proceso de división con su esposa, Gloria Vilchez. En ese mismo country Jaime habría sido visto con una moto BMW y un VW Tiguan.

Muy cerca del country, en el barrio Valle del Sol, una de las dos hijas de la pareja de Jaime, Agostina Jayo, explotaría un spa de unos 200m2 cubiertos en un terreno de 4.242m2. Además, bajo la lupa judicial se encuentran una casa en La Horqueta, en San Isidro, y un departamento sobre la Av. del Libertador por cuyo alquiler Jaime habría pagado unos mil dólares mensuales.

Tal como sucede con el yate y el avión, las casas del country cordobés están a nombre de una sociedad anónima extranjera, en este caso uruguaya. El avión que se le atribuye a Jaime -valuado en 4 millones de dólares- es propiedad de una sociedad costarricense. Y el yate fue comprado a cambio de un millón de dólares por una firma estadounidense.

La existencia de ambos bienes (el avión y el yate) y su presunta vinculación con Jaime fueron revelados por la prensa en base a datos aportados por fuentes del mercado aeronáutico y de la propia secretaría de Transporte que Jaime dirigió hasta pocos días después de la elección del 28 de junio. Lo curioso es que Jaime declaró más bienes al acceder al cargo, en 2003 ($ 248.700), que los que puso en su última declaración jurada ($ 99.039).

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