Jacob Zuma recontrafavorito

Se prevé una cómoda reelección para el Congreso Nacional Africano (ANC), que esta vez lleva como candidato al carismático líder zulú. Concurrió el 80 por ciento del padrón y la falta de papeletas en algunos colegios provocó largas filas de espera.
Los sudafricanos acudieron ayer a las urnas para participar en las cuartas elecciones generales desde el fin del apartheid en 1994, en las que se prevé una cómoda reelección del Congreso Nacional Africano (ANC), que propulsará a su líder, Jacob Zuma, a la presidencia. Los colegios electorales cerraron a las 21 horas, luego de 14 horas de votación, pero los electores que hacían cola en el momento del cierre fueron autorizados a emitir su sufragio.

"La respuesta es absolutamente formidable en todo el país", comentó la presidenta de la Comisión electoral, Brigalia Bam, que habló de una votación "pacífica, tranquila y armoniosa". Sin embargo, la falta de papeletas en algunos colegios provocó largas filas de espera. El arzobispo Desmond Tutu emitió su voto junto con millones de otros sudafricanos mientras advertía que la ANC no debía dar por sentada la victoria. "En los primeros años de nuestra libertad la mayoría de las personas votaban por al ANC, ahora ya no es tan simple", dijo el clérigo retirado de Ciudad del Cabo y Premio Nobel. "Me siento bien, pero no es como en las elecciones anteriores. A diferencia de las elecciones anteriores, se reflexiona mucho." Tutu, que ha cuestionado públicamente si el líder del ANC es apto para gobernar, se negó a revelar a quién había votado ayer.

Muchos en el partido gobernante, animados por la fuerte campaña y la favorable opinión en las encuestas, creen que llegarán a mantener su 70 por ciento de los votos. Sin embargo, el arzobispo les advirtió en contra de considerar a los sudafricanos como un "ganado votante" en lo que parecía ser un llamado en clave para votar en contra del ANC. "La gente tiene que tomar decisiones y algunas decisiones van contra las inclinaciones", dijo.

Los funcionarios electorales dijeron que desde temprano la asistencia fue grande y el país iba camino a obtener un 80 por ciento de los 23,1 millones de votantes registrados. Ninguno de los dos partidos opositores estaba haciendo predicciones audaces, pero muchos analistas esperan una victoria cómoda por parte del partido gobernante.

"Ha sido una campaña difícil, una campaña difícil y agotadora", dijo una cansada Helen Zille, la líder de la Alianza Democrática. Nuevamente se refirió a lo que estaba en juego para los votantes en la elección, los resultados de la cual estarán listos el sábado a lo sumo. Zuma votó en su estado natal de Kwa-Zulu-Natal, donde el ANC espera sacar grandes ventajas. "Nunca pensé mientras crecía aquí que un día iba a votar aquí como lo estoy haciendo", dijo Zuma al votar en una escuela primaria del corazón rural y zulú.

La oposición trató de pintar a Zuma –un ex guerrillero antiapartheid que pasó 10 años preso junto a Mandela– como populista, corrupto y antidemocrático. Pero el ANC cree que el dirigente, de 67 años, es el primer líder del partido desde Mandela capaz de conectarse con los votantes.

El arzobispo Tutu ha estado en desacuerdo con Zuma sobre las acusaciones de corrupción hechas contra el virtual mandatario. Esa enemistad creció este año cuanto las autoridades sudafricanas se negaron a otorgar una visa de entrada al líder exiliado tibetano y también Premio Nobel, Dalai Lama

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