Jáchal: Resucitan obra de gas

Buscan aprovechar la cañería que está enterrada hace 10 años. Licitarán ahora el estudio de la obra.
En Jáchal están desempolvando el viejo proyecto de gas natural que hace una década inició Nolberto Carbajal, pero que quedó trunco en medio de un polémico manejo de fondos, dejando enterrados cerca de 50 kilómetros de cañería en toda la villa. Ahora, el intendente Jorge Barifusa está a punto de lanzar la licitación para que una consultora haga un estudio que determine en qué estado legal está el tema, si la vieja instalación sirve, cuál es el sistema más conveniente de aplicar -GNC, gas licuado u otro- y cuánto costará llevarles de una vez por todas el gas a la mitad de la población jachallera, que hoy e históricamente gasta fortunas en garrafas y tubos. Para el estudio y la obra planean usar los fondos de regalías mineras.

"La idea es que con poca inversión le demos una gran solución a un problema histórico de la gente", dijo Barifusa. Agregó que la meta es licitar el estudio la semana que viene, que será una evaluación legal y técnica de la obra. Carbajal extendió 48.000 metros de cañería en el éjido urbano, gracias a Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que recibió durante su gestión en los '90 pero la obra quedó inconclusa y el tema le valió un procesamiento judicial al ex jefe comunal, que falleció en 2004.

Carbajal también alcanzó a comprar maquinaria para el sistema de gas que ahora está guardada en el municipio y que consiste en una unidad de compresión para gas natural comprimido, módulos de almacenamiento para el transporte, un puente de medición y regulación para estación y un semiremolque para el transporte de los módulos. El estudio también determinará si ese utilitario se puede usar.

Según el intendente, no hay razones para pensar que la cañería -que en su momento era "de última generación"- esté en mal estado: "En principio, está intacta", estimó. No obstante, el estudio dirá si todo está en condiciones. El plazo oficial para que esté terminado el trabajo de la consultora es 90 días, por lo que para abril de 2009 ya estarían habilitados a licitar la obra. El jefe comunal dijo que las dos opciones que manejan de antemano para distribuir en la población son GNC (en garrafas gigantes) y gas licuado (zepelin). Una de las cosas a determinar por el estudio es cuánta es la demanda y cuántos viajes hará falta para satisfacerla desde la distribuidora hasta el departamento norteño. Luego, el municipio deberá establecer qué ecuación es la más conveniente para el manejo del negocio. Por ejemplo, si todo lo administra el municipio o arma una estructura mixta con una empresa privada, o si interviene la provincia. Según Barifusa, ya le adelantó algunas ideas al gobernador José Luis Gioja.

Barifusa dijo que para cualquier ecuación, uno de los objetivos de la recaudación será ampliar la red de gas. Esto, porque de realizarse esta etapa, beneficia a la mitad de la población, unos 13.000 jachalleros que viven en la zona urbana donde hay cañerías y quedarán pendientes las zonas rurales y los últimos barrios construidos. La instalación de la calle hasta la casa, como se estila, correrá por cuenta de cada vecino. Estiman que la gente accederá por etapas al servicio.

El estudio y la obra serán costeados en parte con los fondos que dejen las regalías mineras del proyecto aurífero Gualcamayo a cargo de la empresa Minas Argentinas, que prevén que esté en producción desde 2009. Según dijo Barifusa, ya está fijada como política que apuntarán con las regalías a reforzar tres ejes: servicios (por eso la obra del gas), turismo y producción. Hay más proyectos con dinero de la minería para los jachalleros, el acueducto que ya en marcha, con plata del IPEEM, y la futura relocalización del vertedero municipal, también con plata de Gualcamayo.

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