Jáchal: Buscan retomar la obra del gas en diciembre

Los recursos, unos 3 millones de pesos, podrían salir del aporte de sector privado y no de regalías.
Con el informe de una consultora en la mano, el intendente jachallero Jorge Barifusa habló de retomar la histórica obra del gas en diciembre, aunque primero tiene que resolver algunas cuestiones legales, como la relación contractual con la empresa que inició los trabajos en 1997.

Calcula que completar los trabajos costará unos 3 millones de pesos, aunque no necesariamente tendrán que salir de las regalías mineras como se había pensado. Es que hay varias empresas del sector privado interesadas en invertir -Barifusa se reservó los nombres- y recuperar la apuesta con la explotación del servicio.

Pero la decisión todavía no está tomada. El jefe comunal dijo que va a consultar al Concejo Deliberante, aunque no necesita ningún instrumento legal para avanzar. Pero como se trata de una obra que va a beneficiar a buena parte de los jachalleros quiere tener al menos la opinión de los representantes del pueblo.

Aunque en un principio se había pensado en costear la obra del gas con los fondos que dejen las regalías mineras del proyecto aurífero Gualcamayo, ahora Barifusa maneja otra idea: que la financiación salga del sector privado. De todos modos dijo que, si hiciera falta, el emprendimiento minero ha arrojado beneficios por 1.070.808,82 pesos, según el último informe bancario. Y calculó que hay otros 3 millones de pesos que son producto del fideicomiso para la administración de fondos que aporta el 1 por ciento de la producción bruta de Gualcamayo. Estos últimos, al igual que las regalías, deben ser destinados para obras de infraestructura.

A través de una licitación, el gobierno comunal contrató a una consultora, Notar SRL, que se tomó casi 4 meses para realizar un estudio que determinó que hay dos alternativas como las más viables para completar las obras iniciadas en la gestión del ex intendente Nolberto Carbajal y poner en marcha el servicio. La primera es mediante la utilización de gas natural comprimido (GNC), que sería trasladado desde San Juan en camiones. Y la otra es alimentar la red con gas licuado de petróleo (GLP), que es el que se comercializa en garrafas y tubos, cuya provisión estaría a cargo de las compañías petroleras, como YPF (ver aparte).

Según dijo Barifusa, el municipio considera esta última alternativa como la más viable, con el antecedente de que es el sistema empleado en Malargüe (Mendoza) y Villa Unión (La Rioja), por citar dos ejemplos.

¿Por qué interesa el gas licuado? Según el informe de la consultora, es por la autonomía que puede brindar la capacidad de almacenaje en planta, la seguridad de provisión garantizada por una flota de camiones tanques de compañías petroleras y el gran stock de este combustible que producen esas empresas y que actualmente deben exportar ya que la producción supera la demanda.

Otro factor que contribuyó a inclinarse por esta variante, según dijo Barifusa, es que el costo de alimentar las casas con gas licuado por el sistema de cañerías sería un 70 por ciento más económico de lo que mensualmente invierte un jachallero si compra el combustible en garrafas o tubos.

Otra parte del estudio determinó que la red de gas ya instalada "se encuentra totalmente apta para continuar avanzando en su utilización", según dice el informe. Y aconsejó, por ejemplo, la puesta en funcionamiento de una estación de GNC para uso vehicular.

Comentá la nota