La izquierda tuvo un papel para el olvido

La elección de ayer en la Provincia de Buenos Aires volvió a dejar en evidencia las serias dificultades que tienen las agrupaciones de la izquierda más radicalizada para hacer pie en el distrito. En un muy poco competitivo quinto puesto, apenas superando el 1 por ciento de los votos, la mejor performance la tuvo la confluencia del PTS, el MAS y la Izquierda Socialista, que proponía a Héctor Antonio Heberling como primer candidato a diputado nacional. También tuvieron desempeños olvidables el Partido Obrero, con Néstor Pitrola a la cabeza, y la alianza entre el MST y el MIJD, de Marcelo Parrilli.
También dejaron un indisimula le gusto amargo las preferencias de los bonaerenses al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, que en la Provincia había bendecido, en función de sus proyectos de proyección nacional, a María Constanza Guglielmi. A última hora de anoche, la pupila de los Saá apenas si superaba el 0,70 por ciento de los votos.

El Movimiento Federal de los Jubilados tampoco recordará como un buen día el domingo 28 de junio, que llevaba al tope de la boleta a Lisandro Sejas (también encabezó la lista del Movimiento Popular para la Reconquista). Tampoco fue la jornada de las propuestas independientes en la Provincia. De eso puede dar cuenta, por ejemplo, la Nueva Unión Ciudadana, de Juan Carlos Neves, con menos del 0,4 por ciento de los sufragios. La misma suerte corrieron fuerzas nacionalistas como el Partido Popular de la Reconstrucción

Comentá la nota