La izquierda, dividida por la ley de amnistía

El fracaso del plebiscito para anularla provocó críticas al gobierno por su supuesta pasividad
MONTEVIDEO.- En el invierno de 2005, el entonces comandante en jefe del ejército uruguayo, Angel Bertolotti, llevó a Macarena Gelman a un cuartel de los suburbios y le señaló un rincón del terreno, que se convirtió en la foto del día. Era "ahí", según los datos reservados que le habían suministrado militares de la dictadura, donde estaba enterrada su madre, una joven argentina que había sido secuestrada en Buenos Aires en 1976, cuando estaba embarazada, trasladada clandestinamente a Uruguay, y asesinada luego de que dio a luz a Macarena.

El "es ahí" y la expresión "99% de certeza" sobre la ubicación de restos se convirtieron en un episodio bochornoso de la búsqueda de desaparecidos durante la dictadura militar (1973-1985). Macarena había creído en la información proporcionada por los militares y el propio presidente Tabaré Vázquez, se había emocionado y comenzaba a cerrar una etapa de su vida.

Pero el dato era falso. Y Macarena aprendió a ser cauta en sus expresiones. Por eso, cuando anteanoche los promotores del plebiscito contra la ley de caducidad, que dio amparo legal a militares de la dictadura, empezaron a festejar el anuncio de proyecciones de voto, se quedó serena sin sumarse a la celebración. "Con encuestas en boca de urna yo no festejo", dijo al diario Ultimas Noticias , que la acompañaba.

Una hora después los datos cambiaban la tendencia, lo que se confirmó con el escrutinio de la Corte Electoral. Por segunda vez, los opositores a esa especie de amnistía a militares y policías fracasaban en el intento de derribarla mediante una consulta popular: había quedado ratificada en el referéndum de 1989 y los votos para una enmienda constitucional que la anulara no eran suficientes.

Para que el plebiscito fuera aprobado se necesitaba la mitad más uno de los votantes, pero las boletas rosadas del sí llegaron al 47,4%. No todos los frenteamplistas votaron por la reforma y no todos los que la acompañaron votaron por el Frente Amplio. En los sobres, aparecieron unas 15.000 boletas sin votos a candidatos, lo que demostró que para esos electores el único interés era anular la ley que volvió a quedar firme.

"Es decepcionante que una sociedad quiera esto para sí", dijo Macarena cuando se enteró del fracaso de la reforma. Sintetizó así la bronca de los impulsores.

Ex presos políticos que integraban la Comisión por la Nulidad de la Caducidad expresaron malestar contra los dirigentes de la izquierda uruguaya por entender que no se había dado apoyo firme a este plebiscito. El candidato oficialista, José Mujica, dijo que el resultado del plebiscito era "una decisión misteriosa", aunque las encuestas previas a la votación de anteayer habían advertido que muchos frentistas no estaban de acuerdo con el sí. Es que, en primera instancia, la coalición de izquierda no había estado de acuerdo con este plebiscito, por dos razones: unos por entender que ya había sido ratificada por el electorado en 1989 y otros por considerar que el concepto de "anulación" no se ajustaba al régimen jurídico uruguayo.

El senador tupamaro Eduardo Bonomi, operador político de Mujica, reveló que hubo grupos del Frente Amplio que no habían ensobrado la boleta rosa, pero no los identificó.

¿El plebiscito implica un punto final? Nada de eso. Abogados de víctimas de la dictadura ya habían encontrado hendijas jurídicas para que continúen las investigaciones por violaciones de los derechos humanos y se procese a los acusados. El gobierno de Vázquez armó una cárcel especial en la que están el ex dictador Gregorio Alvarez y los agentes más denunciados por torturas en aquellos años.

Además, la Corte Suprema acaba de declarar inconstitucional esa ley de caducidad, lo que abre la vía para recursos similares sobre otros casos pendientes de investigación.

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