ITUZAINGO - PROVINCIALES Matones oficialistas golpearon a vecinos en el acto de Scioli

Una patota vinculada al intendente Alberto Descalzo atacó, golpeó y mostró un arma de fuego a manifestantes que querían entregarle un petitorio al gobernador en su visita a Ituzaingó.

El hecho de violencia sucedió esta tarde alrededor de las 17.30 en la puerta del cine Gran Ituzaingó, donde los vecinos esperaban al gobernador para entregarle un petitorio. Cuando fueron vistos por una patota que respondería al intendente Descalzo, los separaron y los agredieron minutos antes de que el gobernador Daniel Scioli llegara al lugar. Uno de ellos terminó con la nariz rota y según contaron los vecinos, a otro le mostraron un revolver y lo amenazaron para que se fuera.

Todo indica que la orden para la maniobra disuasoria salió del ceno del oficialismo para ponerle límites a un grupo de vecinos que realizan manifestaciones en cada aparición pública de Descalzo.

El gobernador asistía al acto para entregarle al jefe comunal, “escrituras, certificados de capacitación, microcréditos y cheques por parte del Ministerio de Infraestructura” provincial, según destacaron desde la gobernación.

En la puerta del cine esperaban una importante cantidad de militantes y vecinos y entre ellos un grupo de 30 manifestantes que vienen realizando su reclamo para que no se instale una subestación de energía eléctrica frente a sus casas, en el barrio San Alberto.

Cuando los manifestantes fueron detectados, rápidamente un grupo de matones, que muchas veces son vistos en el Palacio Municipal o en el Concejo Deliberante, los increpó.

“Primero nos dividieron y después comenzaron a atacarnos, nos empujaron y nos pegaron. A un vecino le rompieron la nariz”, contó una de las mujeres que asistió a la manifestación. “A mi marido se le acercó un hombre, lo empujó y le mostró un arma para amenazarlo”, contó a El diario, Nélida Álvarez, una de las vecinas al frente de la movilización.

La manifestación tenía como fin entregarle a Scioli una carta en la que pedían su intervención para que la subestación de energía eléctrica que Edenor está construyendo en sus barrios, con la anuencia del Municipio, sea edificada en una zona sin población.

En la convocatoria al acto los vecinos dijeron que “en Ituzaingó queremos la subestación y la necesitamos, pero lejos de la gente”.

Este mismo grupo es el que hace dos semanas siguió al intendente a la entrega de los Premios Santa Rosa, en el centro de la ciudad y quines lo esperaron a la salida de la misa por el aniversario de Ituzaingó, con velas en la mano. Esto, luego de cinco reuniones con altos funcionarios en las que no encontraron eco a su reclamo.

Los vecinos se quejan de la instalación de una subestación de Edenor que propagará 132 mil volts de electromagnetismo frente a sus casas. Según los habitantes del barrio, una estación similar en Ezpeleta ocasionó cerca de 200 casos de diversos tipos de cáncer. Por esto motivo, desde hace algunos meses realizan movilizaciones y reuniones informativas. Entre ellas, la más agresiva había sido cuando insultaron a los concejales oficialistas en medio de una sesión donde los ediles no permitieron tratar la derogación del proyecto que da vía libre a la empresa de energía eléctrica.

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