Itaú compra Unibanco: será el mayor banco del Hemisferio Sur

Pedro Moreira Salles

La frase «la negociación viene desarrollándose en secreto desde hace más de 15 meses» incluida en el comunicado oficial tiene, obviamente, un solo propósito: convencer al mercado de que la unión del Banco Itaú y Unibanco no fue fruto de la crisis. Y si bien esto seguramente es cierto, también lo es que la crisis aceleró los tiempos para la absorción del Unibanco por el Itaú.

Lo concreto es que ayer se anunció esta fusión, que crea una entidad financiera con activos por más de u$s 270.000 millones, una escala que debería ayudarla a ponerse a salvo de los remezones del colapso de los mercados internacionales.

El nuevo grupo financiero se denominará Itaú Unibanco Holding y será -según el comunicado oficial- «el mayor del Hemisferio Sur y uno de los 20 más importantes del mundo». El monto de sus activos desplaza del primer lugar regional no sólo al privado Bradesco sino también al poderoso estatal Banco do Brasil, el mayor grupo financiero de la región.

Sin embargo, no será una unión entre pares: la familia Setubal, dueña del Itaú a través del holding Investimentos Itaú, controlará la nueva entidad con 61% de las acciones con derecho a voto; el resto se dividirá entre los ex dueños del Unibanco (con 25%), el Bank of America (que ya era accionista del Itaú, con 4%) y lo que flota en las Bolsas (10%). El presidente del nuevo directorio será Pedro Moreira Salles, y el puesto de CEO será para Roberto Egydio Setubal, ambos de la familia controlante.

En lo que hace al total de acciones, Investimentos Itaú tendrá 66% de Itaú Unibanco Participacoes, que a su vez controlará Itaú Unibanco Holding. Itaú también tendrá una participación directa de 18% en Itaú Unibanco Holding. Unibanco tendrá 33% de Itaú Unibanco Participacoes y Bank of America, 5,4%.

Envergadura

El resultado de esta compra por canje de acciones (no habrá «cash» que cambie de manos) será una entidad con unas 4.800 sucursales y puntos de atención bancaria, que representa 18% de la red bancaria brasileña, y 14,5 millones de clientes minoristas (también 18% de ese mercado). Tendrá 19% del volumen de créditos en Brasil y 21% en depósitos, fondos y carteras administradas. Afirman también que su negocio de banca privada rondará los u$s 43.000 millones de activos administrados en América latina.

«Esta asociación ha hecho posible la creación de una de las mayores instituciones financieras internacionales, capaz de competir con los principales bancos globales», dijo Setubal en el comunicado. Por su parte, Moreira Salles aseguró en declaraciones a la prensa local que la nueva entidad «podrácompetir a nivel global dentro de los próximos cinco años». Agregó que el nuevo banco no tiene planes de cerrar ninguna de las actuales sucursales y que espera que el número total de empleados aumente en los próximos tres a cuatro años.

El mayor adversario privado del Itaú en el mercado brasileño, el Bradesco, también había adquirido carteras de otras entidades menores en las últimas semanas, una carrera hacia la consolidación del sector financiero de Brasil que sin dudas se producirá en otros países de la región, incluyendo la Argentina. Ahora el liderazgo de Bradesco quedó en cuestión tras esta alianza, y los analistas del mercado bancario de Brasil aseguran que sin dudas saldrá a buscar «algo» para comprar, con el objeto de recuperar ese liderazgo.

En el mismo sentido, tanto el Itaú como el Unibanco habían adelantado en varias semanas la presentación de sus balances trimestrales; la razón es que los mismos arrojaban interesantes utilidades -en un mar de malas noticias que llegaban de todo el mundo- con lo que lograron los dos efectos buscados: que rebotara el valor de sus acciones en el mercado bursátil, y que los clientes recuperaran (o mantuvieran) la confianza.

La noticia también fue recibidacon alegría en el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva: su ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo que la fusión contribuirá a aumentar la liquidez en el mercado brasileño en medio de la crisis global. «Creo que favorece en la medida en que fortalece a las instituciones», dijo el funcionario. «Aunque ya sean fuertes, conocidas y tradicionales van a tener un poderío financiero mayor, además de convertirse en una de las mayores del mundo».

Según la prensa de ese país, Lula da Silva fue notificado ayer en San Pablo, pocas horas antes del anuncio público. Cabe en este punto recordar que el presidente había reconvenido al sistema financiero brasileño por no volcar suficiente liquidez al mercado en el marco de la crisis, a pesar de que había flexibilizado las normas de encajes con ese propósito.

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