Italia vive una fiesta de escándalos

Las noticias sobre la vida privada del premier italiano son la comidilla de su país. A unos días de los comicios europeos, las nuevas revelaciones podrían tener efectos en la campaña.
A menos de una semana de las elecciones legislativas europeas, el gobierno de Silvio Berlusconi es una fiesta de escándalos que parece aumentar día a día con nuevas revelaciones que se convierten en la comidilla diaria de los italianos. Ayer, Il Cavaliere eligió enfrentar la polémica suscitada por las decenas de fotos tomadas en su mansión de Cerdeña en las que se vería a chicas semidesnudas por sus jardines afirmando que las imágenes no valen nada y que, además, constituyen una violación de la intimidad. "He podido ver las fotos y eran tan inútiles que una publicación de Mondadori –editorial de su propiedad– sostiene que no valían ni siquiera 10.000 euros", lanzó Berlusconi ayer frente a los periodistas.

La ciudad de Bari, al sur de Italia, fue el lugar elegido ayer por el primer ministro para brindar su punto de vista sobre las imágenes que la Fiscalía decomisó el sábado a pedido de su abogado y diputado de su partido, Niccolo Ghedini, de manos del fotógrafo sardo Antonello Zappadu.

Desde allí, enfático y con gesto adusto, el premier italiano se defendió alegando que resulta inadmisible que un fotógrafo tome imágenes de la intimidad de una persona desde fuera de su propia casa. "Nadie puede aceptar que desde el exterior de una casa, un fotógrafo tome fotos del interior. Esas imágenes atentan contra cualquier derecho a la privacidad y les pido que recordemos que el derecho a la intimidad es una de las libertades fundamentales que forman parte del derecho a la libertad consagrado en nuestra Constitución", argumentó el hombre más poderoso de Italia, para agregar que esto era el colmo del atropello a la privacidad. "Con esta intromisión en la vida privada de una persona se ha tocado fondo", sostuvo indignado.

Según el periódico italiano Il Corriere della Sera, las fotos, tomadas en su mansión de la isla mediterránea de Cerdeña en ocasión de los festejos navideños del año pasado, "muestran sucesos mundanos en la espléndida mansión de Porto Rotondo; jardines con chicas por doquier en bikini o con sus senos desnudos; otras bajo duchas al aire libre y, algunas, vestidas al lado de Berlusconi en el patio de las residencias para invitados".

De acuerdo con el diario romano, en varias de las fotos se vería a Noemí Letizia, la joven de 18 años que precipitó su divorcio y que en ese momento era todavía una menor de edad. Por eso, un periodista aprovechó y le preguntó a Il Cavaliere sobre una entrevista publicada ayer en el diario italiano Libero en la que la política de derecha Daniela Santanché afirmó que Verónica Lario, la mujer de Berlusconi que ya le pidió el divorcio tras acusarlo de frecuentar a menores, tendría "un compañero". Celoso de su intimidad y visiblemente irritado, el premier no quiso hacer comentarios. "Quisiera no responder a esa pregunta. Estoy molesto al ver que se pone en primera plana de los diarios cosas que conciernen exclusivamente a la vida familiar", señaló, tras lo cual fue aplaudido por algunos acólitos presentes que abuchearon al periodista que formuló la pregunta.

Pero el escándalo por las fotos cobró ayer una nueva arista que, a menos de una semana de la celebración de las elecciones para el Parlamento europeo, no fue desaprovechada por la oposición, que, sin embargo, según las encuestas, no lograría vencer a las listas del partido del magnate de los medios, quien será a su vez candidato testimonial en todas sus boletas.

Resulta que algunas de las imágenes del fotógrafo Zappadu que muestran la llegada de las chicas a la isla fueron tomadas en el aeropuerto de Cerdeña, donde se vería como tanto las jóvenes como todo un grupo de artistas convocados para el evento habrían llegado trasladados en aviones oficiales del Estado. Por eso, un grupo de senadores opositores ya le exigió ayer al gobierno que brinde explicaciones sobre el uso privado de vuelos de Estado. "Pedimos al gobierno que aclare los costos de los vuelos de Estado y los nombres de los viajeros embarcados por la presidencia de los que no sean miembros del gobierno o colaboradores institucionales", dijeron los senadores del Partido Democrático (PD), Francesco Sanna y Paolo Nerozzi.

A su turno, el líder de la agrupación Italia de los Valores (IDV) y ex fiscal estrella de la operación "Mani Pulite", Antonio Di Pietro, afirmó que "este vicio de utilizar los aviones de Estado para ir a ver partidos, la Fórmula Uno o de juerga al mar debe terminar porque se llama peculado", y anticipó que su agrupación presentará una "interrogación urgente al Parlamento para que se esclarezca inmediatamente este turbio asunto".

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