"Israel no se regocija con la muerte"

Lo dijo el embajador israelí, Daniel Gazit, que criticó las "calumnias" sobre la operación en Gaza
En la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), que debió ser reconstruida tras el sangriento atentado terrorista que dejó 85 muertos y 300 heridos en 1994, la comunidad judía nacional hizo ayer explícito su apoyo a Israel y a su operación militar en Gaza frente a los "ataques con misiles de Hamas".

Lo hizo en un acto "por la paz, por la vida y contra el terror", al que asistieron unas 500 personas y en el que se dieron cita el embajador de Israel en la Argentina, Daniel Gazit; el presidente de la Organización Sionista Argentina (OSA), Carlos Alberto Frauman; el presidente de la DAIA, Aldo Donzis, y el responsable de la AMIA, Guillermo Borger.

Ante tal afluencia de público, en el que se destacaban jóvenes que aplaudieron y agitaron banderitas de Israel en varios tramos de los discursos de Gazit y Frauman, el auditorio quedó desbordado y muchos presentes debieron seguir el acto por medio de pantallas gigantes ubicadas en otros lugares del edificio.

"Hamas adora la muerte. Quiere hacer de Israel una república islámica y después extenderse a todo el mundo. Israel, en cambio, no se regocija con la muerte", dijo Gazit, que comparó el accionar de Hamas con el de los terroristas que atacaron las Torres Gemelas de Nueva York, y cuestionó "las calumnias" que, a su juicio, recibió su país a raíz del conflicto. "Nosotros no tenemos jihad ni guerra santa -dijo Gazit, en alusión a Hamas-. No queremos guerra. Esta guerra nos fue impuesta."

El embajador recordó que la organización terrorista rompió el 19 de diciembre pasado la tregua con Israel y multiplicó los disparos de cohetes al norte de su territorio, susceptibles de afectar a una población de 750.000 personas que viven en esa zona.

Todo ello luego de que Israel retiró 21 asentamientos judíos en Gaza y evacuó a más de 9000 israelíes en 2005, como un aporte a la constitución de un futuro Estado palestino. Pese a todo, Hamas lanzó 9400 cohetes y morteros a Israel desde 2003 y 3200 durante el año pasado.

Durante el último cese del fuego, entre junio y diciembre pasados, Hamas lanzó también 543 cohetes y morteros al territorio israelí.

"En el norte de Israel, los niños aprenden a decir «rojo» antes que «mamá o papá», por el color de la alerta que los obliga a ir a los refugios antimisiles", contó, por su parte, Frauman.

Gazit añadió que en la Franja de Gaza hay quienes festejan, bailan en las calles y regalan bombones a los niños cuando hay un atentado a colegios o discotecas con víctimas fatales israelíes, mientras que el Estado judío lamenta las víctimas civiles palestinas del conflicto.

Y responsabilizó a Hamas de tales víctimas, cuyo incremento sumó en los últimos días un aluvión de críticas internacionales a Israel.

Según Gazit, Hamas estaría usando a la población como "rehén" de su proyecto de destrucción del Estado judío. Sin embargo, admitió que hubo "errores" en la ofensiva que causaron víctimas civiles palestinas.

"La mitad de los soldados nuestros que murieron en Gaza cayeron con fuego amigo", dijo, al destacar que también hubo "errores de guerra" que perjudicaron a su país.

Acusar a los terroristas

"No dejemos que Israel esté sentado en el banquillo de los acusados -dijo el embajador-. Es tiempo de acusar a Hamas, Hezbollah e Irán; a todas las organizaciones terroristas y a quienes las apoyan."

"Nos acusan de ser nazis, y si hubiésemos hecho un cuarto de las cosas de las que nos acusan la guerra hubiese durado un día", añadió.

Según dijo, la carta fundamental de Hamas llama a la matanza de todos los judíos del mundo. "Y si [Luis] D´Elía no sabe qué es genocidio, que lea la carta de Hamas", dijo, en referencia a la comparación que realizó el líder piquetero oficialista entre la ofensiva israelí de Gaza y el ataque realizado por los nazis al gueto de Varsovia.

Comentá la nota