Israel inauguró Parlamento, pero no gobierno

Comenzó hoy un nuevo período de la lesgislatura en medio de crecientes dudas sobre si el primer ministro designado, Benjamin Netanyahu, logrará armar la coalición que necesita para proseguir los contactos con los palestinos
Al abrir la primera sesión del nuevo Parlamento tras las elecciones del 10 de febrero pasado, el presidente Shimon Peres pidió a los diputados que los esfuerzos de paz con los palestinos sean la prioridad del cuerpo legislativo, y dijo que tales esfuerzos redundarán en mejores relaciones con el mundo árabe.

"Concluir negociaciones con los palestinos durante esta legislatura" es el desafío más importante de Israel, dijo el octogenario jefe del Estado judío en su discurso ante el Congreso.

"Distinguidos líderes árabes me dijeron que un acuerdo de paz con los palestinos sería reconocido como un acuerdo de paz regional que incluya a Israel", agregó.

El mandatario y premio Nobel de la Paz agregó que la paz creará una "nueva realidad económica" que permitirá a palestinos e israelíes "cerrar las brechas sociales”.

El discurso de Peres fue el acto central de la sesión legislativa inaugural luego de las elecciones de este mes, que concluyeron con un marcado giro a la derecha, liderada por Netanyahu, del partido nacionalista y laico Likud.

Netanyahu, quien ya fue premier entre 1996 y 1999, recibió encargo de Peres de formar el futuro gobierno, y tiene hasta el 3 de abril para armar una coalición con al menos 61 diputados, la cifra necesaria para tener mayoría en la cámara, que cuenta con un total de 120 bancas.

El dirigente ya cuenta en teoría con unos 65 escaños, pero gracias al apoyo de partidos de derecha laicos y religiosos, todos ellos opuestos al proceso de paz con los palestinos, cuyo objetivo final es la firma de un acuerdo de paz definitivo y la creación de un Estado palestino al lado de Israel.

Pero Netanyahu desea una coalición más amplia que tenga mayores chances de supervivencia en el siempre inestable mundo de la política doméstica israelí, tradicionalmente atada a su política exterior, y en especial a la relación con Estados Unidos, principal aliado mundial del Estado judío, según analistas.

Una coalición de extrema derecha podría enfrentar a Netanyahu con sus aliados políticos o con el nuevo gobierno estadounidense del presidente Barack Obama, que prometió impulsar vigorosamente el proceso de paz con los palestinos, de acuerdo a los analistas.

Peres urgió nuevamente a Bibi, como se conoce a Netanyahu en Israel, a trabajar en pos de una amplia coalición de gobierno.

"La mayoría de los partidos expresaron su clara preferencia de un gobierno amplio de unidad nacional. Este es también mi pedido", dijo el presidente.

Hasta ahora, el partido de centro Kadima, de la canciller saliente, Tzipi Livni, y el partido laborista, de centroizquierda, rechazaron la propuesta de Netanyahu de sumarse al gobierno.

Esto aumenta las chances de un gobierno restringido a la extrema derecha, con escasas chances de maniobra y perspectivas de corta vida, según analistas.

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