San Isidro: masiva convocatoria en reclamo de mayor seguridad

Las quejas de la gente apuntaron a la Provincia y al Gobierno nacional. Entre otros puntos reclamaron leyes más duras para los menores que cometan delitos graves y más efectividad en el combate contra el narcotráfico y la venta de armas.
Una multitud se manifestó ayer frente a la Municipalidad de San Isidro, en Márquez y Centenario, para reclamar mayor seguridad. No eran sólo vecinos de la zona ni exclusivamente víctimas de asaltos. A la marcha fueron vecinos de distintos partidos del conurbano, de Capital Federal y personas que si bien no sufrieron un robo quisieron solidarizarse con los que sí lo vivieron.

La mayor parte de la gente llegó sobre las 18, hora de la convocatoria, pero algunos ya estaban frente a la Municipalidad un hora antes y aguantaron allí todo el acto, bajo el rayo del sol. Familias, grupos de amigos y matrimonios se fueron juntando a la espera de que comenzara el acto, bautizado por los organizadores como "Encuentro por la Paz y la Seguridad". Segun fuentes municipales se juntaron unas ocho mil personas mientras que la Policía estimaba que posiblemente fueran diez mil.

Fue una ceremonia sencilla, sobre las escalinatas del municipio, en la que no hablaron funcionarios. Fue organizada por las familias de cinco víctimas de la inseguridad de San Isidro entre los que estaban los de Ernesto Mata y el ingeniero Carlos Regis, asesinado en julio.

Desde las 17, dos empleados de la municipalidad se encargaron de recorrer Centenario en busca de víctimas de la inseguridad y anotaron sus datos en una lista. "Las familias de las víctimas nos pidieron que les tomáramos los datos a todos, para después poder contactarlos", explicó a Clarín Héctor, que prolijamente anotó en un cuaderno el nombre de la víctima, su caso y teléfono de la familia.

"Deseamos aclarar que el encuentro convocado no debe tener ninguna connotación política, partidaria o sectorial. Nosotros y sólo nosotros, con familiares de otras víctimas, elaboramos un petitorio para elevar a las autoridades competentes (Ver Los ejes...), decían los volante que desde temprano repartieron los organizadores.

"Queremos que nos ayuden a que este no sea un encuentro más sino el inicio de un cambio que haga recapacitar a quien corresponda y provoque transformaciones profundas en el ámbito de la seguridad y la Justicia para evitar que otras familias padezcan este dolor", agregaban.

Los familiares, entre los que no estaban los del ingeniero Ricardo Barrenechea (asesinado el martes pasado), llegaron sobre las 18.20 acompañados por el intendente de San Isidro Gustavo Posse, que fue recibido con una ovación.

Durante el acto Posse se mantuvo con bajo perfil al igual que el jefe de la Policía bonaerense, Daniel Salcedo. "Estoy acá porque adhiero a los reclamos y me identifico con ellos", dijo el policía a los periodistas. Pero no paso desapercibido que fue a la marcha con su uniforme reglamentario. Por la madrugada, Salcedo se había reunido con las familias organizadoras.

Algunos de los carteles que se vieron en el acto decían:

"Inimputabilidad a los 14 para delitos graves".

"Cristina, vos tenés seguridad. Todos tenemos el mismo derecho".

"Queremos paz".

"Basta de casillas truchas. Sí a la Policía bien paga con nuestros impuestos".

Esas consignas se mezclaron con cánticos de "'Scioli dónde esta?" y gritos como "que no salgan los que están presos" o simplemente "seguridad".

"Basta de violencia en nuestra ciudad", decía un cartel que llevó hasta San Isidro un grupo de vecinos de San Martín. "Nos identificamos con lo que está pasando acá. A nosotros nos pasa lo mismo", le dijo a Clarín Marcelo Capobianco, un comerciante de 38 años.

Algunas familias siguieron el acto desde la terraza del McDonalds que queda frente a la municipalidad. Entre ellos estaban Hector (69, comerciante) y Nicolas (60, constructor) quienes fueron a la marcha desde la Capital. A pocos metros de ellos Susana Scubini, vecina de Pacheco, reclamaba por el esclarecimiento del crimen de su cuñado, Domingo Mariani. "Lo asesinaron el año pasado en Semana Santa para robarle. Nunca hicieron nada", reclamó la mujer.

Estaba pautado que hablaran solamente Juan Carr, el rabino Sergio Bergman y el cura Georgie Gallino, del colegio Marín. El acto iba a finalizar con el Himno Nacional. Pero después hubo un par de oradores improvisados más. Uno de ellos fue Juan Carlos Blumberg (papá de Axel, secuestrado y asesinado en marzo de 2004) quien convocó a una marcha para el jueves 13 de noviembre en Plaza de Mayo para reclamar por mayor seguridad.

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