Una Irlanda asustada por la crisis dio un amplio Sí a Europa

Un año atrás había rechazado la reforma que reemplaza a la Constitución de la UE.
Irlanda, finalmente, dio un Sí rotundo al Tratado de Lisboa, la ambiciosa reforma de la Unión Europea, que reemplaza a la fracasada constitución de la UE (Ver...), y que había quedado bloqueada con el voto negativo de este país hace 15 meses.

Ahora el resultado fue de 67,13% para el Sí, contra un magro 32,87% para el No. El giro pareció asombroso para algunos analistas, pero no lo es tanto si se advierten los cambios que, en ese breve lapso entre una consulta y la otra, produjo la crisis económica mundial en esta pequeña nación liberal. De las 43 circunscripciones de Irlanda, sólo dos situadas en el noroeste de la isla rechazaron el Tratado, y sin mucha ventaja. Otras 31 pasaron del No de junio de 2008 al Sí de ahora. El cambio de opinión respondió al miedo creciente de los irlandeses a perder empleos y calidad de vida y, por tanto, a la necesidad -que entendieron crucial- de acercarse aún más a Europa.

El país, tan fuerte en su momento, modelo de economía exitosa, padeció como pocos los efectos de la crisis mundial. La economía hoy está por los suelos y el anhelo de un salvador es grande. "No lo lograremos solos", habían justificado muchos irlandeses al inclinarse por el Sí al tratado de Lisboa.

Los euroescépticos hicieron campaña denunciando que los partidarios del Tratado hayan jugado con el miedo de los electores.

El gobierno no quiso, sin embargo, saber nada de una campaña con el miedo colocado como el principal jugador. Y quizá por eso, también, las autoridades se abstuvieron de cualquier forma de triunfalismo. "La economía ha jugado un papel decisivo. Si hubiésemos infundido miedo a los electores o los hubiésemos sometido a nuestra tutela, el resultado no habría sido tan claro, dijo el canciller Micheál Martín.

El ministro de Finanzas, Brian Lenihan, evaluó el resultado de un modo más global, al sostener que Irlanda ha restituido la confianza internacional. "El gobierno no participará de cualquier manifestación de júbilo. Nos encontramos en una situación difícil. Por ese motivo las personas han votado Sí". Lejos de las cuestiones internas de Irlanda, la noticia del resultado de la consulta generó una oleada de reacciones positivas en todo el continente.

"Ahora que todos los Estados han aprobado el Tratado de Lisboa, hay que ratificarlo lo antes posible en Polonia y la República Checa", exigió entusiasmado ayer en Bruselas, el portugués José Manuel Durao Barroso, presidente de la UE recientemente reconfirmado en su cargo.

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