Iribarren: "El municipio no puede favorecer la trata de personas" .

Abolicionista: la gestión municipal tiene como eje una nueva política en materia de género. En ese marco, promueve una perspectiva abolicionista de los locales donde se ejerce la prostitución. "Nos cuestionan el día después. Nos tenemos que poner a trabajar con la Provincia en programas de asistencia y contención, en la reinserción laboral", reconoció la edila Alicia Iribarren, la autora del proyecto que se trata en el Concejo Deliberante.
La concejala del FrePam, Alicia Iribarren, presentó un proyecto de ordenanza para prohibir la habilitación de whiskerías y cabarés donde hay mujeres que ejercen la prostitución porque "el municipio no puede favorecer" delitos como la trata de personas y la explotación sexual.

"Tenemos que dejar de estar en una postura reglamentarista y pasar a una abolicionista", sostuvo la edila ayer. El proyecto, que cuenta con el aval del intendente Francisco Torroba, no fue votado y pasó a comisión el jueves en el Concejo Deliberante, a pedido del PJ.

Las whiskerías y cabarés en la capital pampeana son lugares donde se ejerce la prostitución. Hasta ahora, la Municipalidad pedía a las alternadoras de esos lugares libreta sanitaria y exámenes ginecológicos. De aprobarse la ordenanza, esos comercios dejarán de existir porque las habilitaciones otorgadas no se renovarán cuando caduquen.

"El espíritu del proyecto apunta desde la legislación municipal a dejar de estar en una postura reglamentarista y pasar a una abolicionista. Son medidas que se dan en el mundo teniendo en cuenta el aumento del delito de trata de personas", explicó a El Diario Iribarren.

"Sabemos hoy que los cabarés no son lo que se define como cabaré, ni cerca, no son el Molin Rouge. Son escenarios ocultos de delitos flagrantes, proxenetismo, rufianería y trata de personas. Este es un paso emblemático porque la Municipalidad reglamenta esta actividad y se convierte en facilitadora de los delitos", añadió.

"Esta ordenanza no tiene visos moralistas, está dirigida a aportar a combatir el delito que tiene como víctimas a niños, adolescentes y mujeres de extrema vulnerabilidad", aclaró Iribarren. La concejala indicó que desde las áreas municipales de Políticas de Género y Producción, ya se está intentado articular acciones con la Legislatura provincial y ONGs como Mujeres por la Solidaridad y Hermanas Adoratrices.

- ¿Prevén que puede haber fuertes resistencias a estas medidas? -se le consultó.

- A esta altura del proceso, supongo que todo el mundo está, no digo convencido, sí sensibilizado en los ejes estos que estamos planteando. Si miramos la legislación nacional y a nivel internacional sobre este tema, estamos fuera de la ley. Hace un año se sancionó la ley sobre el delito de la trata de personas, con lo cual se modificó el Código Penal, el artículo 145 bis pena estos delitos. Estamos violando la Convención de los Derechos de los niños y adolescentes. Y hay una ley de 1936 que ya prohibía los lugares las casas donde se ejerciera la explotación de la prostitución. Estos años los municipios hemos estado fuera de la legalidad. Con el aumento de la magnitud de este delito, es el tercero, después del tráfico de armas y de drogas, es hora de tomar la cuestión con sincera responsabilidad.

Un poco lo que se cuestiona es el día después, qué va a pasar con las jóvenes que están sometidas y explotadas en estos locales. Son planteos que hay que atender, pero el análisis va por otro lado. Son válidos, nos tenemos que poner con la Provincia a trabajar en leyes sobre asistencia y contención para que no sean revictimizadas.

- ¿Tienen en cuenta que la actividad puede continuar pero sin controles sanitarios, con más riesgos, en la clandestinidad?

- Sí. Indudablemente no vamos a acabar con el delito de trata de personas. Hay que atender el tema con otras herramientas. Pero no podemos ser facilitadores de este delito. A partir de ahí, hay que pensar y poner en práctica una batería de cosas para tratar de neutralizar lo que ocurra. De todas maneras, ya hay lugares de explotación clandestina, hay jóvenes en la calle. Uno debe pensar en la situación de vulnerabilidad que empuja a las mujeres a entrar en la prostitución, que no es un trabajo sino una violencia. Igual eso corre por otro carril, bastante fronterizo, pero no tiene que impedir que los municipios dejen de reglamentar lo que se convierte después en trata de personas.

Hace poco estuvimos con Mónica Molina (subdirectora de Políticas de Género) y el viceintendente Guillermo Di Liscia en Neuquén en una mesa interpatagónica para combatir el delito de la trata. En la zona patagónica, con el tema del petróleo, la "demanda" de servicios sexuales aumentó y el avance de la trata es pavorosa. La Pampa ya no es lugar de paso sino de destino. Esto recién empieza, pero estamos convencidos del paso que estamos dando.

- ¿Hay lugares donde se abolieron los cabarés? ¿Qué efectos se produjeron?

- Lo que sabemos es que en Santa Fe están en la misma tendencia. Pero no mucho más.

- ¿En qué situación quedarán las personas que hoy trabajan en las whiskerías?

- En una situación de libertad, porque están ejerciendo la prostitución sometidas y explotadas. En definitiva, quedan en libertad. Debemos trabajar en conjunto para hacer un programa de contención y asistencia a las víctimas para que no sean revictimizadas. También hay que protegerlas, son redes mafiosas. Si tengo que decir que tenemos en nuestras manos qué vamos a hacer el día después, no es así. Sí estamos en coordinación con algunas ONGs, con Acción Social, el área de Políticas de Género y de la Producción municipal, ya hay algunos programas de asistencia y de inserción laboral para las chicas que puedan rescatarse en esta coyuntura. La postura no es producir un hecho político y que allí quede. Desde el municipio, con el aval del intendente Torroba, hay voluntad política de atacar este flagelo. Pero estamos hablando de una cuestión de seguridad nacional, estas redes violan leyes migratorias, económicas. Hay datos y casos concretos que son escalofriantes.

- ¿En la ciudad, cuántos locales hay y cuántas mujeres trabajan en ellos?

- Cinco locales. Y unas cuantas mujeres sacaron libreta sanitaria para actuar allí. Esa libreta está derogada, ya no hay exámenes discriminatorios, se supone que todos los que trabajan en un comercio deben tener el mismo control.

- El proyecto pasó a comisión. ¿Cuáles son los tiempos para su tratamiento?

- Urgentes. Saldrá con la mayor premura, pronto, por el tema de que los tiempos corren y las habilitaciones, que pueden ser de hasta dos años, también caen.

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