Irán rechaza anular la elección y proclamará a Ahmadinejad

El Consejo de los Guardianes, máxima autoridad electoral, descartó irregularidades graves en el comicio, aunque admitió que en 50 ciudades hubo más votos que votantes. El presidente reelecto jurará su cargo entre el 26 de julio y el 19 de agosto.
Un día después de admitir que en 50 ciudades se registraron más votos que el número de electores, el Consejo de los Guardianes, la máxima autoridad electoral de Irán, descartó ayer la posibilidad de anular las cuestionadas elecciones presidenciales del 12 de junio. A la vez, el Parlamento dispuso que la jura del presidente Mahmoud Ahmadinejad para su segundo período se realice entre el 26 de julio y el 19 de agosto.

"No se produjeron irregularidades relevantes en las consultas electorales y no existe ninguna posibilidad de que la votación sea anulada", declaró Abbas Ali Kadjodaei, portavoz del Consejo, citado por la televisión pública y la emisora Press TV.

"Si hubiera ocurrido una grave ilegalidad en las elecciones, el Consejo habría anulado los votos en las urnas, colegios, distritos o ciudades afectadas, como ya ha hecho en otras ocasiones en elecciones parlamentarias", agregó.

El lunes, las autoridades electorales reconocieron irregularidades, pero afirmaron que eso no modifica el resultado final de la elección, pues afecta a 3 millones de votos. Según los datos oficiales, el ultraconservador Ahmadinejad habría ganado por más de 11 millones de votos al candidato que quedó segundo, Mir Hussein Musavi.

El Consejo de los Guardianes afirmó además que "ninguna de las demandas de los candidatos fue aceptada por el Consejo".

Musavi, como los otros candidatos derrotados, Mehdi Karubi y Mohsen Rezai, denunciaron al menos 646 irregularidades durante los comicios, y los dos primeros piden la anulación de la consulta.

Aún así, Musavi, quien obtuvo 34% de los votos contra 63% de Ahmadinejad, según los polémicos datos oficiales, anunció la publicación de un informe sobre lo que considera los fraudes. Enseguida, el ministerio del Interior instó al ex premier a "respetar la ley y el voto del pueblo". El guía supremo, el Ayatollah Alí Jamenei, máxima autoridad del país, ya había afirmado el viernes que Ahmadinejad ganó con 24,5 millones de votos y que la diferencia con Musavi demostraba que no había habido fraude.

Ayer, Jamenei aceptó una propuesta del Consejo de Guardianes para extender cinco días más la fecha límite de presentación de quejas electorales, con el fin de "llegar a un juicio equitativo y eliminar cualquier atisbo de ambigüedad" sobre el resultado, informó la televisión estatal. Pero esto seguramente no cambiará el escenario.

El subdirector del Centro Electoral Nacional, Ali Asghar Sharifi Rad, anunció que se harán públicos los resultados urna a urna para "despejar las dudas sobre la victoria del actual presidente".

Tras diez días consecutivos de protestas contra lo que se considera un fraude en la elección, ayer en las calles de Teherán se veía otra vez un gran despliegue de las fuerzas de seguridad para ahogar cualquier manifestación opositora, que sin embargo no fue convocada. El lunes, una marcha contra el gobierno fue reprimida.

Las protestas surgidas tras la difusión de los resultados ya se han cobrado la vida de al menos una veintena de personas, según cifras oficiales. Versiones no confirmadas, debido a la censura a la prensa, hablan de hasta un centenar de muertos. El vicejefe del poder judicial iraní, Ebrahim Raisi, advirtió que las personas arrestadas en protestas recibirán condenas severas, con el fin de "dar una lección" a la población.

Mientras el proceso legal llega a su término y la oposición busca vías alternativas de protesta, el gobierno continúa con sus ataques a la comunidad internacional, tras haber acusado a EE.UU.y Gran Bretaña de estar detrás de la oposición. Teherán acusó ayer de "injerencia en los asuntos internos" al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien el lunes pidió la libertad para quienes protestan por el supuesto fraude.

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