Irán prohíbe a medios extranjeros mostrar las marchas opositoras

Irán prohíbe a medios extranjeros mostrar las marchas opositoras
El Ministerio de Cultura pidió que "eviten seriamente" informar sobre cualquier evento que no haya sido autorizado. Las cadenas difundieron imágenes recibidas por teléfonos celulares o Internet. Miles de personas volvieron a manifestarse.
Mientras crece la tensión en Irán por las acusaciones de fraude tras el triunfo del actual presidente Mahmoud Ahmadinejad en las elecciones del viernes, el gobierno prohibió ayer a la prensa extranjera la cobertura de las marchas o reuniones de manifestantes que apoyan al líder opositor Mir Hussein Musavi. En tanto, partidarios del oficialismo y de la oposición midieron fuerzas en dos manifestaciones en Teherán.

Un día después de que la prensa extranjera cubriera ampliamente las marchas de protesta contra los resultados de los comicios, a las que asistieron miles de personas, el departamento de prensa extranjera del Ministerio de Cultura informó en un comunicado enviado a todas las oficinas de medios no iraníes que "eviten seriamente" informar sobre cualquier evento que no haya sido autorizado directamente por el ministerio.

Mientras tanto, según trascendió en Teherán, Musavi llamó a sus seguidores a mantenerse alejados de las manifestaciones a favor de Ahmadinejad y les pidió que no arriesguen sus vidas. El lunes, en las marchas a favor y en contra del gobierno, habrían muerto al menos siete personas.

El documento fue distribuido entre sus seguidores en la plaza Vanak, en el norte de la capital, cuando estaban por comenzar una protesta, que sin embargo no fue suspendida. Cientos de miles de personas volvieron a manifestarse en uno de los desafíos más grandes para el gobierno de Irán desde la Revolución Islámica de 1979.

Musavi anunció en su página web que planea hablar en directo en la TV estatal IRIB para evaluar el proceso electoral y denunciar el supuesto fraude. Según los datos oficiales, Ahmadinejad se impuso con un 63% de los votos, contra todas las predicciones, que hablaban de una posible derrota. Musavi obtuvo poco menos de 34%.

Según testigos, decenas de miles de seguidores de Musavi comenzaron una marcha pacífica en el norte de Teherán dirigiéndose hacia el edificio de la TV IRIB, que - según la oposición- es la principal plataforma de Amadinejad.

"La corresponsal de la cadena PressTv, Homa Lezgi, que estaba en el lugar, vio a partidarios de Musavi reunirse y dirigirse hacia el norte en dirección de la plaza Vanak", informó el sitio web de esa cadena en inglés que depende de la TV del Estado iraní. La periodista "vio más tarde que el desfile de los partidarios de Musavi se había transformado en gran manifestación, en calma", agregó.

Debido a la censura a medios extranjeros, la información sobre la marcha llegó fragmentada, a través de testigos. Pero las restricciones a la prensa fueron sorteadas con ayuda de la tecnología: algunos canales de TV, con Al Jazeera, mostraron imágenes grabadas con teléfonos celulares y subidas a YouTube por manifestantes.

Los opositores también recurrieron a la red social Twitter para llamar a la resistencia y difundir informaciones sobre los enfrentamientos con la policía y los partidarios del presidente reelecto.

Al mismo tiempo, miles de personas se congregaron en el centro de la capital iraní en una manifestación oficialista, según mostró la TV estatal. Unos 2.000 seguidores de Ahmadinejad gritaron lemas como "Estamos listos para el martirio", o "Seguimos al líder", en referencia al Ayatollah Alí Jamenei, líder de la Revolución Islámica.

La situación fue tranquila, aunque la policía y las fuerzas antidisturbios tomaban posiciones en los edificios cercanos para intervenir si lo consideraban necesario.

Según medios locales, siete personas murieron el lunes en las manifestaciones. La TV alemana ARD de Teherán habló, citando fuentes de la oposición, de 15 muertos, pero debido al embargo informativo esto no pudo ser verificado. Según se dijo, las autoridades iraníes convocaron a los familiares de cinco de ellos en el instituto forense para identificar sus cadáveres.

A la vez, la organización Reporteros sin Fronteras denunció el aumento de la presión a los medios por las autoridades iraníes con periodistas detenidos, diarios cerrados y webs bloqueadas, así como apagones momentáneos de la red radiofónica. Desde el 12 de junio fueron encarcelados once periodistas iraníes y cinco siguen en prisión, mientras se desconoce el paradero de otros diez.

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