Irán probó misiles que llegarían a Israel

Pocos días antes de reanudar las negociaciones por su plan nuclear, desafió a Occidente al lanzar dos proyectiles de medio alcance
TEHERAN.- Irán hizo ayer un nuevo alarde de fuerza en medio de la creciente tensión con Occidente por la revelación de que construye una segunda planta nuclear y lanzó dos clases de misiles de medio alcance, que pueden llegar hasta Israel.

La Guardia Revolucionaria, cuerpo de elite del ejército iraní, probó ayer "con éxito" los proyectiles Sahab-3 y Sayil, cuyo radio de acción ronda los 2000 kilómetros de distancia y que están diseñados para transportar ojivas. La prueba intentó mostrar el poderío militar iraní y que el régimen está listo para responder a cualquier amenaza militar.

Las imágenes de televisión mostraron a un misil ascendiendo hacia el cielo desde un terreno desértico, en medio de gritos de "¡Dios es grande!".

"Los misiles iraníes pueden dirigirse a cualquier lugar que amenace a Irán", dijo Abdullah Araqi, comandante de la Guardia Revolucionaria, en una clara alusión a Israel y a las bases de Estados Unidos en el golfo Pérsico. Ambos países no descartan atacar a Irán si el régimen sigue adelante con su polémico plan nuclear.

Al respecto, el jefe del Estado mayor de las fuerzas armadas iraníes, general Hassan Firuzabadi, dijo ayer: "Israel es un tigre de papel, y cuando dicen que Israel se prepara para atacar a Irán, es un engaño".

Irán realizó tres rondas de pruebas misilísticas que comenzaron anteayer, cuando lanzó misiles de corto alcance, dos días después de que Estados Unidos y otras potencias occidentales denunciaran la existencia de una planta subterránea secreta en Qom (a 100 kilómetros de Teherán) para enriquecer uranio, mineral base de la bomba atómica.

Las potencias occidentales dijeron que Irán debería permitir inspecciones internacionales de la planta o enfrentar sanciones más duras.

Inmediatamente después de las pruebas misilísticas, la Casa Blanca y la Unión Europea (UE) condenaron el lanzamiento. "Las pruebas son coherentes con la actitud provocativa con la que Irán ha actuado en el escenario mundial", al negarse a detener su plan nuclear, sospechoso de tener fines armamentísticos, según dijo el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Giro de China

"Es preocupante que los lanzamientos de misiles ocurren con el telón de fondo de una situación irresuelta en relación con el programa nuclear de Irán", dijo, por su parte, el jefe de la política exterior europea Javier Solana. También Rusia manifestó su preocupación por la prueba misilística iraní, como muestra de la nueva sintonía entre Washington y Moscú desde que el presidente norteamericano, Barack Obama, anunció su decisión de suspender el plan para instalar un escudo antimisiles en Europa.

Un alto funcionario del Departamento de Estado dijo ayer que China también evoluciona en favor de una posición más dura frente a Irán para controlar su programa nuclear. "Por primera vez, China apoya elementos de nuestro enfoque duro", dijo Kurt Campbell, secretario de Estado adjunto para Asia.

Las maniobras iraníes se producen justo antes de que Teherán retome, pasado mañana, las negociaciones nucleares con el denominado Grupo 5+1, integrado por los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania.

El vocero de la cancillería iraní, Hassan Qashqavi, quiso ayer desvincular ambas cuestiones e insistió en que estos ejercicios no están vinculados "de manera alguna" ni con el programa nuclear ni con la ronda de diálogo. "Es la cuarta edición de estas maniobras. Se realizan con carácter anual [para probar armamento y son de] naturaleza disuasiva", dijo.

Las sospechas también se multiplicaron por la denuncia, el pasado viernes, de que Irán construye "de forma clandestina" una nueva planta de enriquecimiento de uranio.

Teherán confirmó la noticia, pero subrayó que ya había informado de su existencia al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) por carta el 21 de septiembre.

Además, añadió que permitirá que el OIEA inspeccione la planta, lo que, según Teherán, podría confirmar que se realizarán tareas de enriquecimiento de uranio con fines civiles y no militares. Sin embargo, no dio fecha para la inspección, que, según las potencias occidentales, debería ser "urgente".

Para Obama, la existencia de una nueva planta en Irán, que se agrega a la instalación ya existente de Natanz, demuestra que el plan nuclear iraní tiene objetivos militares.

El presidente del Parlamento iraní, Ali Larijani, dijo que la denuncia de Occidente sobre la segunda planta nuclear es una maniobra para "imponer su voluntad" en las negociaciones de pasado mañana.

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